Dejamos atrás Villanueva de la Cañada y nos venimos a Brunete a pasear y saber algo de su historia. Son las 16h y antes de llegar al pueblo, hacemos una breve parada para fotografiar las bellotas que hay en los alrededores.


También paramos para ver los bunker de la Guerra Civil, donde Brunete fue testigo de una gran batalla, de ahí le viene el nombre de la Batalla de Brunete. En su honor tomó este nombre la división acorazada creada en 1943, actualmente llamada División Mecanizada Brunete número 1, que se consideró la más potente de las grandes unidades del ejército español.



Pinchos silvestres que parecen un ejambre de arañas.

A las 16:30h ya está atardeciendo y nos deja unas vistas preciosas de los campos

A las 16:35h llegamos al Monumento de los combatientes franquistas que en 1957 se conmemoró el día de la Provincia y con ese motivo se construyó un frontis en piedra blanca con la señal de la Cruz en relieve junto al cementerio de Brunete. Este fue el último acto que tuvo lugar en Brunete anexo a su simbología, con desfile de carrozas alegóricas a los oficios incluidos los pueblos limítrofes y también una parada y desfile militar con carros de combate.

De aquí nos vamos a la Plaza Mayor, preciosa, grande y sin un alma, es el epicentro del casco histórico, desde el que parten sus principales calles, y también el pulmón de la vida de sus vecinos. La configuración de la Plaza sería del siglo XVI dictadas en las Leyes de Indias para las urbanizaciones de ultramar. Sus soportales están guarecidos por más de 60 columnas de granito procedente de las mismas canteras donde se extrajeron las piedras para la construcción del Monasterio de El Escorial o la Plaza de Oriente de Madrid. Completan su particular belleza, una fuente de piedra en el centro, coronada con faroles y un sol de metal. Aquí se encuentra el Ayuntamiento. En un lateral a nivel del tejado sobresale un frontis con pináculos y un escudo de época, pocos adornos también en granito, balcones y rejerías en hierro forjado y unas escalinatas. En 2016 el conjunto de la plaza fue declarado Bien de Interés Cultural.



Placas conmemorativas en los laterales de la escalinata de la plaza Mayor que sube a la plazuela de la Iglesia hechas en mármol que recuerdan su inauguración.


Al lado de la Plaza Mayor se encuentra la Iglesia de N.S. de la Asunción. Fue edificada originalmente en el siglo XVI y restaurada en 1772. Su apariencia se mantendrá hasta 1836, cuando un terrible incendio la devastó. En el año 1858 concluye su reconstrucción. En el siglo XIX también se derrumbó la torre original de tejado circular. La actual torre cuenta con un techo de pizarra de estilo herreriano. En la chimenea hay una estrella de David. No la pude visitar por dentro ya que estaba cerrada. También fue declarada Bien de Interés Cultural en 2016.







Cogemos el coche y pasamos por delante de una Glorieta en Brunete que luce una réplica de la torre de control del aeropuerto de Barajas.

Un poco de la extensa historia de al villa de Brunete. Hay indicios de que los primeros asentamientos se remontarían a la época romana. La villa sería fundada por nómadas segovianos, optando por un emplazamiento en una extensión conocida como las Brunetas, llamada así por el nombre de los paños bastos de color negro típicos de quienes se dedicaban a la ganadería y agricultura. De ahí deriva el nombre del pueblo. Durante la invasión árabe, pasó a manos de un sarraceno llamado “El Morillo” y que tenía su residencia en el castillo de Villafranca. Durante la Edad Moderna fue una villa señorial a cargo de los Condes de Chinchón, a quienes Carlos V otorgó el titulo y la villa. Así fue hasta el siglo XVIII, cuando sus descendientes transmitieron sus derechos al Marqués de Francavilla. Si bien el pueblo conservará la picota de Chinchón hasta 1869. En julio de 1937, Brunete fue el escenario de una de las batallas más importantes de la Guerra Civil, que asoló el municipio y lo destruyó casi por completo. Tras 19 días de lucha, murieron en torno a 20.000 personas del lado republicano y 15.000 en la zona nacional. Los nativos de Brunete que murieron fueron unas 15 personas. El Brunete actual se reconstruyó en los años 40 conformándose el actual casco histórico. En esta foto se puede ver una de las rotondas del municipio con el nombre del pueblo.

A la salida del pueblo nos encontramos con más bunker de la Guerra Civil Española.



Después de casi 2h de visita a éste histórico lugar, mi hijo y yo nos vamos para casa. Pueblo muy cerca de Madrid que bien merece una visita por su historia, monumentos y su enclave