Nuestra última parada ha sido en otra de las poblaciones burgalesas declaradas Conjunto Histórico Artístico: Peñaranda de Duero.
Paramos en su Plaza Mayor, donde su disfruta de los edificios más emblemáticos de la villa. Entre ellos no podemos dejar de mencionar el Palacio de Avellaneda que, conocido popularmente como “el palacio”, cuenta con varios salones visitables, entre ellos y de gran belleza, el Salón de Embajadores. Frente al palacio se encuentra la iglesia de Santa Ana (Ex Colegiata), con una espectacular fachada barroca. Su interior acoge el sepulcro del padre de Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III. En la Plaza Mayor también encontramos el rollo jurisdiccional de época medieval, que puede presumir de ser el mejor conservado de la provincia.
Paramos en su Plaza Mayor, donde su disfruta de los edificios más emblemáticos de la villa. Entre ellos no podemos dejar de mencionar el Palacio de Avellaneda que, conocido popularmente como “el palacio”, cuenta con varios salones visitables, entre ellos y de gran belleza, el Salón de Embajadores. Frente al palacio se encuentra la iglesia de Santa Ana (Ex Colegiata), con una espectacular fachada barroca. Su interior acoge el sepulcro del padre de Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III. En la Plaza Mayor también encontramos el rollo jurisdiccional de época medieval, que puede presumir de ser el mejor conservado de la provincia.

Tras tomar un café en esta plaza visitamos el Castillo de Peñaranda o Castillo de los Condes de Miranda es una fortaleza medieval, construida en tiempos de Fernán González (en el siglo XI) del que cabe destacar la Torre del Homenaje por su gran tamaño de majestuosidad.
Desde él hay una magnífica vista del caserío sobre el que se levanta imponente la silueta de la iglesia Santa Ana, y, al fondo, la vega del Arandilla.
Desde él hay una magnífica vista del caserío sobre el que se levanta imponente la silueta de la iglesia Santa Ana, y, al fondo, la vega del Arandilla.
