GRANADA
Nos levantamos sobre las 8 de la mañana, saliendo de hotel casi a las 9h. Decidimos iniciar el día con un desayuno en el Bar 4 gatos situado en el encantador barrio de Albaicín, siguiendo las recomendaciones de algunos blogs. Fue un agradable paseo de 20 minutos aproximadamente a 2 grados de temperatura, así entramos en calor.

Una vez en el bar, pensándome que al estar tan recomendado tendrían una gran variedad de dulces, les pedí un chocolate y me dijeron que solo me podían hacer un colacao, me quedé bastante sorprendido, pedí a ver que tenían de dulces y pastas, aquí llegó mi siguiente sorpresa, solo disponían de una tarta casera y unas cookies, hay que decir que de salado si que tenían bocatas, tostadas, etc., pero esa no era mi idea de desayuno, mi pareja se tomo un té y unas tostadas de berenjena que según me dijo estaban muy bien, pero yo me quede bastante chascado.

Si lo llego a saber, por el camino nos habíamos encontrado con bastantes pastelerías y cafeterías con una inmensa variedad de pasteles y pastas donde me habría comprado alguna, pero ya no tenía remedio, así que mi consejo para desayunar es elegir una de estas cafeterías de la calle Reyes Católicos y dejar al bar 4 gatos para tomar un café a media tarde, pero es una opinión personal mía.
Barrio del Albaicín
El famoso barrio granadino encaramado en una colina frente a la Alhambra es el más antiguo de la ciudad, fue declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 1984, su origen árabe en el siglo XI, durante reino Zirí, constaba de un conjunto de diferentes núcleos urbanos independientes, uniéndose entre si con posterioridad.

Al finalizar el “desayuno “, nos dirigimos hacia el mirador de San Nicolás donde hicimos las primeras fotos y vídeo de las fantásticas vistas de la Alhambra, como era bastante temprano había poca gente e incluso todavía estaban montando los chiringuitos de recuerdos, se comenta que es mejor visitar este mirador al atardecer, pero entonces si que está a reventar de turistas .


A continuación fuimos al mirador de San Cristóbal, pasamos frente a la Ermita de San Cecilio, el arco de las Pesas y cruzamos la plaza Larga, este mirador no tiene tan buenas vistas como el anterior, pero vale la pena visitarlo.
Carrera del Darro y el Paseo de los Tristes
Descendimos hacia la popular calle Carrera del Darro en la parte baja de la ciudad, la calle sigue paralela al río Darro un afluente del Genil, esta calle une el Paseo de los Tristes con la plaza Nueva, paseando por ella, que al ser un día laborable estaba bastante tranquila, pudimos ver una gran cantidad de tiendas de recuerdos, bares y restaurantes intercalados con edificios emblemáticos, siempre a la sombra de la Alhambra.

En el Paseo de los Tristes, llamado así por que era el paso de las familias de los muertos que pasaban llorando por esta calle llevando a sus seres queridos al cementerio de San José, nos encontramos con una excelentes vistas de la Alhambra desde la parte baja, una gran oferta de restaurantes y la escultura en honor al bailaor Mario Maya.

Desde el final de este paseo, se inicia la Cuesta del Rey Chico , con una pendiente considerable que nos llevaría directamente a la entrada de la Alhambra, aquí empezamos a entrenar la piernas para la consiguientes subidas y bajadas que nos depararía este viaje.
La Alhambra
Tras la subida por la cuesta llegamos al principal complejo monumental de la ciudad, construido inicialmente como residencia del emir del Reino Nazarí, pasó a ser residencia de la corte real castellana y de sus representantes, según he leído es el segundo espacio más visitado de España, tras la Sagrada Familia, que casualmente volvimos a visitar hace apenas un mes.

Como habíamos comprado las entradas con antelación, tan solo tuvimos que mostrar el DNI, entrando directamente sin hacer ninguna cola, aunque como era un día laborable antes del puente de la Constitución no había demasiada gente.

Atravesamos el jardín principal hasta llegar al Generalife, mostrando el DNI pudimos acceder sin problema, la verdad es que lo tienen muy bien organizado. El Generalife fue construido en el siglo XIV por el tercer rey de Granada, Muhammad III, como villa de descanso junto con sus preciosos jardines, siendo posteriormente transformado por Ismaíl I .

Al salir del Generalife fuimos hacia la Alcazaba con sus impresionantes torres cuadradas, desde donde dispusimos de unas vistas excelentes de la ciudad y alrededores, incluyendo las montañas de Sierra Nevada.
La alcazaba era la zona militar, lugar de residencia del ejército y punto de vigilancia desde sus inmensos torreones, es la zona más antigua de la Alhambra, construida en el siglo XI en la época califal .

Teníamos reservado para visitar los Palacios Nazaríes para las 16h. por lo que decidimos bajar a la ciudad y visitar la Catedral y los Sepulcros Reales
Catedral de Granada y los Sepulcros Reales
Entramos primero a los sepulcros reales, previo pago de 5€, tienen prohibido hacer fotografías y vídeo por lo que no os puedo mostrar nada de ellos.

La Capilla Real fue construida en 1504 en estilo isabelino por orden de los Reyes Católicos, como lugar de reposo de sus cuerpos, la Reina Isabel la Católica dio gran prioridad a su construcción aportando los fondos necesarios, dejando por escrito cómo debía acabarse en caso de que fallecieran antes, como así fue, mientras no terminó su construcción fueron enterrados en el Convento de San Francisco de la Alhambra, actual Parador de Turismo.

Al salir de los sepulcros nos dirigimos a la entrada de la catedral, esquivando por el camino a las gitanas que no querían colocar ramilletes de romero. La entrada a la Catedral tiene un precio de 5€ también, pero en este caso sí que permiten hacer fotos y vídeo.

La Santa y Apostólica Iglesia Catedral Metropolitana Basílica de la Encarnación de Granada , que es su nombre completo, es una de las obras cumbres del Renacimiento español, su construcción terminó en 1563. El edificio es realmente impresionante, con unas gruesas columnas que soportan el altísimo techo, repleta de obras de arte de los mejores artistas de la época como símbolo de la grandeza de los Reyes Católicos al conseguir la unificación de España en un mismo estandarte.

Para comer decimos probar el Restaurante La Cueva de 1900, el cual tiene elaboración de embutidos propios. Comimos muy bien a un precio correcto, yo elegí una hamburguesa Premium de waygu y mi pareja Pavo con ensalada, de postre degustamos el famoso pionono, una especie de bizcocho empapado con agua y azúcar. Un restaurante muy recomendable.

Al terminar de comer volvimos a emprender el camino de regreso hacia la Alhambra, con su correspondiente subida, para realizar la visita de los Palacios Nazaríes, una de las visitas que a mi pareja le hacía especial ilusión, bueno en realidad hemos regresado a Granada especialmente para visitar la Alhambra y los Palacios Nazaríes.

Para acceder funciona con una hora predeterminada lo que hace que la visita sea bastante fluida. Se visitan algunos de los palacios que conforman la Alhambra, al transcurrir de los años cada sultán o rey ha querido dejar su huella, construyendo o transformando varios de sus palacios, usando materiales relativamente frágiles, según los preceptos islámicos de no construir nada que sea eterno, por suerte los reyes Católicos eligieron como residencia en Granada el emblemático Palacio de los Leones y el Palacio de Comares construido por Ismail I, lo que ayudó a su conservación.

Calle Elvira y las Teterías
Completada la visita a la Alhambra, descendimos al centro histórico de la ciudad para tomarnos un té en una de las múltiples teterías de la calle Elvira, concretamente en la llamada Castillo de Aleppo, en la calle Elvira, nº 60, que estaba recomendada por algunos viajeros, en esta ocasión si que coincido con la recomendación, nos tomamos un té moruno y uno argelino, que estaban realmente deliciosos. Es curioso pasear por estas calles, pues tienes la sensación de estar en una calle de Estambul, todos los restaurantes y tiendas son de productos árabes .

Al salir de la tetería, nos dedicamos a recorrer las iluminaciones de Navidad de la principales calles de la ciudad, pasando por la Gran Vía, la plaza del ayuntamiento, el paseo de los Reyes Católicos, la carrera de la Virgen , que desemboca en los jardines del Salón a orillas del rio Genil, donde había instalado un tiovivo iluminado junto a una pista de descenso en flotadores que simulaba una pista de nieve.

He de reconocer que la iluminación navideña está mucho mejor que en Barcelona donde parece que el ayuntamiento odie la Navidad, cada año lo hacen peor, pero volviendo a lo que estábamos, terminamos nuestro recorrido en la plaza de Isabel La Católica dirigiéndonos a descansar al hotel.

Para cenar elegimos a través de la app The Fork, el Restaurant Urban Gastro Lounge situado en el Camino de Ronda, 107, donde comimos excelentemente, sendos bacalaos, cada uno diferente del otro, pero muy bien presentados y deliciosos, los camareros muy amables y el local muy bien decorado. Un restaurante muy recomendable.