Ese día nos despertamos con lluvia pero empezábamos a entender el clima escocés... como es un sitio ventoso las nubes van y vienen, y lo mismo llueve como te mueres de calor, así que en 10 minutos te ha hecho las 4 estaciones del año
Cuando paró de llover y pudimos recoger nuestros bártulos nos dirigimos hacia Balmaha que es donde empieza la excursión que teníamos previsto hacer, subir al Conic Hill para ver las vistas al Loch Lomond y sus islas.
El Loch Lomond and the Trossachs National Park está considerado la puerta de entrada a las Highlands y es un parque nacional con varios lagos que está bastante cerca de Glasgow.
Al llegar a Balmaha hacía un sol increíble, hasta pudimos quedarnos en manga corta, je je! todo un hito en Escocia para unos frioleros como nosotros, ja ja ja!!
En el parking hay un centro de información y vimos que podíamos hacer o bien la ruta corta de subir y bajar como en 2h o una caminata circular de 4h en la que enlazas con un trozo de la West Highland Way (una ruta de varios días por las Highlands de la costa occidental escocesa). Y como la aventura es la aventura, decidimos ir por el camino largo
Al volver comimos, tarde otra vez
La carretera pasa alrededor del lago y en cada momento estarías parando para hacer fotos, de verdad que el paisaje quita el sentido...
Nuestra idea era hacer noche en Ballachulish, y para llegar, la carretera cruza por el mismo valle de Glencoe.... bueno pues, aunque solo tuviera que pasar por esa carretera en coche y no ver nada más, el viaje a Escocia ya habría valido la pena... no hay palabras para describir esa belleza... Hace años estuve en el Himalaya, y las Highlands están al mismo nivel de magnificencia. Te quedas con la boca abierta.
No nos gustó el sitio que habíamos elegido para pernoctar y acabamos en un camping; como ya era tarde, la recepción estaba cerrada, llamé al número que tenían puesto y me dijeron, tranquila, busca sitio y pagas mañana por la mañana... de verdad que esto es lo más genial del mundo!