Nos despertamos, por supuesto con lluvia, y cuando paró recogimos la cama y nos fuimos al parking de las Fairy Pools. Desde donde estábamos podíamos haber ido andando, estaban a unos 10 min de distancia, pero con nuestra necesidad de un baño pues teníamos que ir al del parking, que, claro, solo te dejan usar si lo pagas...
Cuando ya tuvimos todo en su sitio cruzamos la carretera y empezamos la excursión.
Es un camino sencillo, con algo de subida, que va bordeando un río que a su vez forma unas pozas, de ahí el nombre de "pools"; a las fairies no las vimos
La vista de la montaña de la que baja el río es preciosa (¡cómo no!) y ese día una nube tapaba la mitad de la montaña y le daba un aspecto más mágico todavía...
Al día siguiente teníamos reservada la visita a una destilería que estaba en el sur de la isla, así que nos fuimos al camping más cercano, que tampoco era tan cercano, pero estaba completo; el chico de la recepción nos dio la opción de ir a otro más al norte o ir para atrás y volver a la "mainland" a otro camping no muy lejos del puente... nos decidimos por esta opción porque estaba más cerca de la destilería y ¡oh surprise! ese también estaba lleno... y nos fuimos al siguiente y sí, allí nos quedamos, el cartel de la entrada ponía: coged un sitio y más tarde pasaremos a cobrar, y tal cual
Decidimos pasear hasta él y llegamos justo cuando cerraban la puerta del puente, fue una delicia poder verlo sin gente, je je!