¿En qué momento comienza un viaje?
En el caso de Creta, lo tengo claro: camino del aeropuerto de Madrid, justo en el momento en que empecé a sentir ese hormigueo en el estómago, mezcla de nervios y miedo por volver a hacer un viaje internacional en solitario después de tantos años.
Todas esas emociones quedaron rápidamente tapadas por el sueño, ya que mi vuelo salía a las 23:30 y a las 4:10 estaba intentando quitarme las legañas en el aeropuerto de Heraklion.
Ese primer día decidí no alquilar coche, por lo que hice tiempo hasta que empezasen a circular los autobuses camino del centro de la ciudad.
TIP 1: Dónde está la parada de autobuses?
Sal por la puerta principal de llegadas. Camina hasta cruzar la valla que delimita los terrenos del aeropuerto por la salida más cercana que veas. Gira a la izquierda sin cruzar la carretera y camina unos metros hasta que llegues a la parada.
TIP 2: Precio tickets
Hay dos precios diferentes en función de si sacas el billete en taquilla/quiosco/máquina o directamente al conductor del autobús. Imagino que intentan evitar pérdidas de tiempo a la hora de subir a los autobuses. Ej: Aeropuerto - Centro ciudad: 1,10€ en taquilla. 2€ si lo pagas al conductor.
Y por fin bajé del autobús. Eran las 7 y algo de la mañana, no tenía alojamiento disponible, así que deambulé por el centro de Heraklion, preguntándome en cada banco si estaría bien visto echarse una cabezada en la calle. En mi primera toma de contacto con la ciudad recorrí plazas, iglesias, el ayuntamiento y acabé desayunando en una cafetería al lado de una de las puertas de la muralla.
Palacio de Knossos
Tras un pequeño sueño reparador en mi alojamiento, me puse rumbo al palacio de Knossos para poder verlo antes de que cayese la noche. Después de mucho preguntar, conseguí encontrar la parada de la línea de autobús que me llevaba al palacio. La espera se me hizo eterna y me sorprendió que una de las principales atracciones de la ciudad no estuviese mejor comunicada. Si vais con prisa, tenedlo en cuenta o mirad mejor que yo los horarios.
El palacio lo encontré medio vacío, no sé si por ser septiembre, o por ser relativamente tarde. Hice la visita con una guía que contraté en la puerta. Para mí fue todo un acierto, ya que la guía destilaba pasión por la historia de la isla y de haberlo visitado por mi cuenta, me hubiera dejado bastante frío.
El palacio es una mezcla de ruinas y zonas reconstruidas (muy criticadas). Desde mi ignorancia total sobre estos temas, me pareció un sacrilegio lo que han hecho allí, teniendo a veces la sensación de estar en un decorado de película antigua.

TIP 3:
Contratar en la entrada a un guía es muy fácil y te costará entre 15 y 25 €, dependiendo de la cantidad de gente disponible para formar un grupo. En mi caso, por la tarde, no había guía en español.
Heraklion - Palacio de Knossos
Línea de autobús: 2. Puedes sacar el ticket en una máquina justo enfrente de la fuente Bembo. Precio en máquina: 1,50€.
Palacio de Knossos - Heraklion
Puedes sacar el ticket en un quiosco que hay justo al lado de la parada de autobús.
Tras varias horas visitando el palacio, decidí volver a la ciudad y me encaminé hacia el puerto. Hice el paseo hasta el faro bajo la luz de una enorme luna en lo que, a la larga, sería una de las experiencias que más bonito recuerdo me dejaron de la isla. Quizá fue la escasez de turistas en esa zona, el ruido del mar, la influencia de la luna... o quizá la borrachera provocada por la falta de sueño, pero me pareció muy auténtico y empecé a tomar conciencia de dónde me encontraba. Además, por si aún necesitáis más estímulos que los mencionados, todo el muro que os acompaña está lleno de grafitis que amenizan el paseo.

Para poner el cierre a un gran día, me lancé en la búsqueda de un restaurante donde poder disfrutar de la maravillosa comida tradicional cretense. Esto fue lo que me deparó el destino:

Vale... no era lo que buscaba, pero todos los restaurantes estaban llenos. He de decir que es una de las mejores hamburguesas que he probado en mi vida, con música rock, cerveza variada y un ambiente sensacional. Cuando terminé de comer, me invitaron al postre en lo que después comprendería que es una costumbre de Creta. Si algo me dejaron claro en el viaje, es que la comida es sagrada para ellos
Reflexión personal
La gente aconseja evitar Heraklion o pasar el menor tiempo posible en la ciudad. Para mi gusto, ha sido uno de los puntos más auténticos de la isla y en ningún momento me sentí en un decorado para turistas (sensación que he tenido en muchos de los pueblos más recomendados). Creo que merece la pena pasar al menos un día y, aparte de visitar el palacio de Knossos, recorrer su puerto y pasear por sus calles.