9 de Agosto
Wrangell tiende dos vuelos diarios: el vuelo 65 hacia el norte por la mañana y por la tarde hacia el sur.
Después de dos noches en Wrangell, tocaba cambio de ciudad y pusimos rumbo a Juneau en el vuelo 65 de la mañana.

La actividad del resto del dia iba a ser el glaciar Mendenhall.
Entre lo que había leido y lo que observé, parece que para acceder al glaciar ‘hay que pagar una entrada a la sombra’... los transportes públicos que llegan hasta allí cobran incluido en el precio del trayecto una cuota de entrada al sitio: El autobús destinado primordialmente a los cruceristas y los taxis regulares (amarillos) que llegan al pie del glaciar.
Otros transportes públicos que no llegan o no se les permite llegar al glaciar no cobran esa tasa, por ejemplo el autobús urbano que te deja más lejos de glaciar y otra opción es un taxi que no sea de los amarillos.
Nos acercamos a la parada de taxis del aeropuerto y pudimos comprobar que de latinoamericanos en los EEUU los hay hasta en Alaska, en este caso eran conductores mexicanos de los taxis ‘verdes’, nos contaron que estos taxis no están autorizados para ir hasta el pie del glaciar, pero que en cambio nos podían acercar hasta una distancia prudencial y que luego, nosotros, dando un paseo de unos 30’ podíamos llegar hasta el Mendenhall, como lo haría un local… sin tener que pagar la entrada, y además nos recogerían a la vuelta… como así fue. El taxi entre dos no era tan caro ni mucho menos. Por si alguien quiere ahorrarse el ‘ticket virtual’ del Mendenhall le tiene que decir al taxista que le deje en Gladstone St. (y que le venga a recoger), desde allí hay un camino de tierra muy fácil de seguir que te lleva al glaciar.
Si no se va en taxi, el autobús urbano te acerca bastante...

Una vez en la entrada del Mendenhall hay dos senderos para aproximarse un poco más: un camino más largo y empinado que permite tener una vista más alta de la masa de hielo y otro más sencillo que se acerca hasta el pie de una perqueña cascada. En cualquier caso y desde mi punto de vista ya que estás en Juneau hay que ir al glaciar, pero si hubiera que ir expresamente quizás no diría lo mismo… has otros glaciares más impactantes y menos concurridos que ese, esto es porqué una de las excursiones de los cruceros es a este glaciar.... y se nota. Sin duda el único lugar de todo el viaje donde tuve la sensación de que había mucha gente era allí.

Te pongo el título en minúscula porque así se facilita la búsqueda y Google lo indexa mejor. Ánimo con la continuación