PREPARATIVOS
En 2019 dejamos el viaje de vacaciones para última hora, pues teníamos pensado ir a Brasil pero lo pospusimos hasta 2020 para esperar por unos amigos. Rápidamente tuvimos que decidir, decantándome por Israel y Jordania en Noviembre pero Pelayo, mi pareja, no lo tenía claro…
Finalmente en Septiembre decidimos cambiar el destino por algo más seguro y rápido de organizar, así que escogí la Costa Oeste de USA, después de la buena experiencia de nuestro viaje por la Costa Este en 2017. Por lo tanto, después de vigilar los billetes durante días, el 8 de Septiembre compré un par de vuelos a Los Ángeles, concretamente del 2 al 23 de Octubre.
Los tickets, de Iberia, costaron 616€ por persona. Preferí pagar un poco más para salir cómodamente de Vigo, tener ambos vuelos de la misma empresa (que siempre aseguran la conexión), corta espera entre los mismos y dos maletas facturadas por vuelo (una para cada uno). Ésta era la ruta:
–IDA: salida el 2 de Octubre de Vigo a las 9:25 con destino a Madrid; salida de Madrid a las 12:20 y llegada a Los Ángeles el 2 de Octubre a las 16 (cuando se vuela de Europa a USA se ganan horas)
–VUELTA: salida el 23 de Los Ángeles a las 17:50 con destino a Madrid; salida de Madrid a las 15:45 con destino a Vigo, llegando a las 17 horas del 24 de Octubre
A la hora de facturar la Ida, me hicieron pagar otros 25€ más para ir juntos, lo cual me pareció un robo. Sin embargo a la vuelta pudimos modificar los asientos (pues por defecto los da separados) sin pagar más. No sé si depende de la antelación con la que se haga el check-in, pero que no abre unas 48 horas antes del vuelo, creo recordar.
Una vez comprados los vuelos, tramitamos el ESTA el 10 de Septiembre, directamente en la web oficial para no pagar comisiones (nos costó 13’17€ cada uno). Es válido para dos años pero por un par de meses no nos valió el que habíamos tramitado en 2017.
Para obtener el ESTA aportamos la dirección del primer hotel en donde nos íbamos a alojar en Los Ángeles (el único alojamiento que llevábamos reservado de todo el viaje). A los pocos días entré con la clave que recibes por correo email y comprobé que las solicitudes estaban aprobadas.
En Los Ángeles, había reservado para los tres primeros días un hotel con aparcamiento a través de BOOKING, (de esos que el primero que llega aparca). Sin embargo, semanas después cambiamos de alojamiento, decantándonos por unos apartamentos en Koreatown que se alquilaban a través de AIRBNB (tres noches 274,5€) y que aseguraban la plaza de parking.
No tuve ningún problema para entrar en la web oficial de ESTA y cambiar la dirección del alojamiento, introduciendo el código que nos enviaron por correo electrónico.
A partir de ahí comenzó la rápida búsqueda de información sobre el viaje en diferentes webs y blogs de viajeros: Molaviajar, Trotajoches, A Nueva York, Diario de un mentiroso, Capture The Atlas, Viaje Costa Oeste, etc., a los cuales agradezco enormemente su trabajo.
Pelayo se encargó de buscar un coche de alquiler adecuado para viajar muchos kilómetros por Parques Naturales, desiertos, ciudad, etc., a través de RENTALCARS. El 17 de Septiembre reservó finalmente un Dodge Ram, el cual salía por 667,25€ las tres semanas (recogiéndolo y dejándolo en Los Ángeles).
Seis días antes del vuelo se me ocurrió comprobar en WALLAPOP si vendían algún Annual Pass y comprobé que un chico que acababa de llegar de USA vendía uno por 39€ así que rauda y veloz contacté con él. Dos días después el pase estaba en nuestras manos con el consiguiente ahorro.
El Annual Pass o America the Beautiful es una tarjeta que cuesta 80$ y que sirve para acceder libremente durante un año en toda la red nacional de Parques de USA (para un vehículo).
Cada tarjeta tiene hueco para dos firmas por lo que, firmando sólo en una de las casillas, luego se puede comprar/vender de segunda mano y ahorrar la mitad del gasto. Pinchando aquí podréis ver la web oficial donde explican qué tipo de pases hay, la lista de parques, etc., y en este documento resuelven las principales dudas en español.
Hay que tener en cuenta que la entrada individual de cada parque cuesta sobre unos 30$ por lo que si vais a visitar más de dos, una tarjeta de segunda mano a mitad de precio ya os compensaría (y tres parques en el caso de que la tarjeta fuese nueva y tuvieses por tanto que pagar los 80$). Aviso que Monument Valley y Antelope Canyon no entran en esta red de parques, pues están gestionados por los Indios Navajos, hay que pagarlos aparte según los precios que ellos marquen.
Dos días antes del viaje contraté el seguro de viajes con IATI, aprovechando el 5% de descuento de la web de Molaviajar. Escogí el Estrella Premium, pagando 236,23 € por los dos para las tres semanas que duraría el viaje. Siempre recuerdo que cuando viajamos a Perú contratamos un seguro norteamericano, pues nos daba más fianza, y luego tuvimos un percance, por lo que tuvimos que llamar a USA varias veces y hablar con ellos únicamente inglés (con la consiguiente factura de las llamadas telefónicas); a partir de ahí contraté siempre un seguro de viajes que me atendiese en español y desde el que no tuviese ningún problema para llamar desde mi móvil.
Este año, como novedad, solicitamos una tarjeta bancaria prepago para viajar llamada BNEXT. Tras leer unos cuantos artículos sobre este tipo de tarjetas que no cobran comisión como REVOLUT, N26, etc, nos decantamos por BNEXT, pues es española, VISA y nos pareció que ofrecía más ventajas. Como entré a través del enlace de Molaviajar además me regalaron 10€. Os la recomiendo por sus numerosas ventajas, leed detenidamente la web y alucinaréis. La solicité por Internet y a los pocos días llegó a nuestro domicilio. Tiene un límite de 2000 euros de gasto a partir de los cuales ya no devuelven comisión por lo que cometimos el error de sólo sacar una y no una para cada uno, pues durante las tres semanas en USA gastamos más de esa cantidad.
Desde España sólo llevamos reservado el hotel de Los Ángeles (tres noches) y las entradas a la prisión de Alcatraz, pues al parecer hay problemas cuando se acerca la fecha y no queríamos quedarnos sin visitarla durante nuestra estancia en San Francisco.
La única empresa que vende los tickets directamente es ésta; por lo que si las compráis en cualquier otra web llevará un recargo para el intermediario. Cuando entré a comprar los tickets, con un mes de antelación a la fecha, ya no quedaban plazas para la visita nocturna así que reservé dos para la diurna, pagando 72’55€ por los dos billetes.
Fue nuestra primera compra con la tarjeta BNEXT y nos ingresaron tres días después 1’09€ por devolución de comisiones; así ocurrió en USA cada vez que hacíamos un pago o retirábamos dinero de un cajero (sólo permiten tres extracciones en el extranjero al mes).
El día antes de partir, el 1 de Octubre, teníamos cita en Tráfico para solicitar el Permiso Internacional de Conducir. Habíamos pagado previamente las tasas (10’3€), que entregamos ese día junto con una foto, un formulario de solicitud (que se puede descargar de la web de la DGT) y el carnet de conducir español. En cinco minutos teníamos nuestro permiso internacional. Os aviso que sólo tiene validez por un año.
Preparamos las maletas con lo imprescindible: adaptador, medicinas básicas, impermeable, zapato cómodo, bañador, frontales, cargador de móvil para coche, etc. Las filmamos en casa, por seguridad, con papel film el mismo día que salimos de viaje. Por cierto, sólo llevamos un adaptador por lo que tuvimos que comprar otro allí y era tan malo que apenas llegaba toda la noche para restaurar totalmente toda la batería del móvil, además de que mi E-book no cargaba en absoluto, así que os recomiendo que compréis uno bueno.
Como tenemos VODAFONE, nuestros móviles funcionan perfectamente en USA, pudiendo llamar y conectarnos a Internet con total normalidad, como si estuviésemos en España. Hablamos con otros viajeros de España durante el viaje que compraron tarjetas americanas para poder tener red; otra opción es usar las wifis libres de algunas ciudades o las de las hoteles (todos tenían buena conexión). En los Parques Naturales apenas hay conexión así que nos descargamos de Google Maps de esas zonas concretas para poder ir con el GPS.
Ya para terminar, os enuncio la ruta que realizamos durante las tres semanas de viaje, suponiendo unos 5.600 km:
—Los Ángeles-San Diego-Las Vegas-Gran Cañón del Colorado-Bryce Canyon-Death Valley-Sequoia Park-Yosemite-San Francisco-Los Ángeles—
Al final del diario os pondré el enlace a mi web, donde podréis ver fotos y el resumen de cuentas del viaje.
DÍA 1: LLEGADA A LOS ÁNGELES
Miércoles 2 de Octubre 2019
Nos levantamos sobre las 6:30, desayunamos, cerramos las maletas y las filmamos con plástico transparente del supermercado. A las 7:45 pasó nuestro amigo Flavio a recogernos para llevarnos al aeropuerto, pues trabaja justo al lado. Una vez en el aeropuerto, en el mostrador de Iberia nos permitieron facturar sin cargo adicional, además de las dos maletas que habíamos contratado, la mochila de Pelayo.
El primer vuelo, de Vigo a Madrid, se desarrolló sin ningún problema, aprovechando para dormir. Una vez en Barajas tuvimos que ir hasta la Satélite, que es donde suele operar Iberia. Al poco salió el vuelo a Los Ángeles, que duró unas 11 horas. Esta vez el avión era bastante nuevo, pues cuando fuimos a Costa Rica nos tocó el que seguramente iban a jubilar en breve…
Empleamos las 11 horas de vuelo en ver cuatro películas y comer, pues nos sirvieron una cena y dos aperitivos, además de bebidas. Una vez en Los Ángeles apuramos al bajar del avión para evitar las colas en el control de inmigración y resultó que apenas había gente. En unas máquinas primero pasamos el pasaporte, nos tomó una foto y huellas, emitiendo un papel. Ese documento se entregaba al policía, que sellaba el pasaporte a continuación.
Pasamos a la cinta con el fin de recoger las maletas, pues las dos de Pelayo llegaron pero no la mía. Tras preguntar en varios sitios, nos dijeron que esperásemos al personal de Iberia, que aparecería para recoger las reclamaciones, pues había más gente en mi misma situación. Tras más de una hora desde que empezaron a salir las maletas por la cinta, apareció una chica que nos facilitó formularios. Como no tenía papel autocopiativo le hicimos una foto al papel y nos dijo que nos enviaría un mail con el número de reclamación (pero nunca me llegó). Que seguramente las maletas que faltaban llegarían en el vuelo del día siguiente (pues desde Madrid hay uno diario). Comenzaba bien el viaje…
Salimos a la calle y buscamos el bus gratuito que nos llevase a las oficinas de DOLLAR, empresa con la que teníamos contratado el coche de alquiler a través de RENTALCARS. El bus pasaba por varias empresas por lo que el conductor va avisando. En cuanto llegamos a Dollar nos pusimos a la cola y al rato nos atendió un hombre muy amable y paciente, pues a pesar de que lo intentó varias veces, no funcionaba ninguna de nuestras tarjetas de ING y no queríamos utilizar la BNEXT porque sino nos bloqueaba una fianza de 360€. Menos mal que nos cogieron el teléfono en ING y resulta que las tarjetas tenían la banda inactiva, por motivos de seguridad, para el Extranjero (pues en DOLLAR no tenían TPV para tarjeta con chip de PIN). Una vez activada la banda, el hombre nos atendió sin volver a tener que hacer la cola, y pudimos por fin tramitar la fianza.
Superado este segundo problema, y ya bastante tarde, salimos al aparcamiento de DOLLAR para buscar nuestra pick up. Una señora nos dijo que escogiésemos entre dos: Chevrolet Colorado o Nissan Titan V8, por lo que no tenían la RAM que había escogido Pelayo. Como ya no teníamos más ganas de pelearnos con nadie ni poner reclamaciones y como tampoco veíamos solución, pues no había más coches, Pelayo se decidió por la Nissan, que era más grande, espaciosa por dentro y con mejor motor, pues la mayor parte del tiempo circularíamos por carretera y no por ciudad.
Nos dirigimos entonces al motel que habíamos reservado a través de AIRBNB llamado Whilshire Serrano Studio 27-Koreatown. En realidad era un típico motel de carretera de USA pero en el medio de Los Ángeles. Allí nos recibió Mike, un taiwanés que hablaba muy mal inglés pero que era muy amable. El cuarto se abría con un código que me había enviado el dueño del motel a través de la aplicación de Airbnb y que en ningún momento vimos por allí, pero respondió a todos nuestros mensajes rápida y amablemente.
La habitación era amplia, con nevera y microondas, además de baño privado con bañera, champú, gel, etc.
Dejamos las maletas y caminamos hasta un centro comercial coreano que había muy cerca del hotel con el fin de comprar algo de ropa interior y una camiseta para mí hasta que no llegase mi maleta al día siguiente. Cuando llegamos ya habían cerrado todas las tiendas así que mi gozo en un pozo…
Aprovechamos para cenar en una plaza llamada Oxford Center, decantándonos por un restaurante coreano llamado ThankUPho. Pedimos los siguientes platos:
-sopa gigante House Special
-Dumplings
-Rollitos fritos Cha Gio
Para beber agua con hielo (que en USA ponen gratuitamente), pagando 24,11€ (Bnext nos devolvió 0,36€).
Tras la cena compramos en la un Minimart de la misma plaza un adaptador por 5,06€ (de los cuales BNEXT nos devolvió 0,08€). Como ya comenté, era malísimo y en más de una ocasión no llegaba con dejar a cargar el móvil toda la noche. Volvimos caminando al hotel y a dormir con ropa que me prestó Pelayo.