(No cuelgo fotos, no me gusta hacer spoiler, si te lo enseño, ya lo has visto,
Nuestro viaje a Islandia estaba planeado desde el 25 hasta el 31 de octubre y nuestra idea principal era ver la parte sur del país, de oeste a este.
Después de encajar como un rompecabezas las vacaciones, los vuelos, precios, traslados, desplazamientos y después de mucho buscar, nos salía mejor de precio y horario el viajar primero a Milán y de ahí a Reikiavik, primero con Ryanair y luego con Wizz Air. Para dos personas el precio se disparaba en las maletas, nos fuimos con una de 20 kilos, depende las compañías incluso más barato que dos pequeñas. Alrededor de 500 euros entre los dos.
Después de estar medio día en Milán con sus desplazamientos y cambios de aeropuerto y después de nuestra visita al Duomo etc etc, llegamos a Islandia, a Keflavik que es donde está el aeropuerto. Llegamos por la tarde, sobre las 8, de noche allí y una temperatura de unos 6 grados y chispeando. De ahí a Blue Car Rental a recoger el coche, Blue Car era la empresa que me hacía la entrega inmediata del coche pese a que la reserva la hice con la empresa Reykjavik Cars que son quienes acaban trabajando con estas empresas. Unos 544 euros para 5 noches. Tenía un todo riesgo de un 4x4 y me invitaron a contratar otro seguro más sobre pinchazos y averías por unos 25 euros más que acepté. El coche era un Mitsubishi, cuando me dieron la llave le comenté al chaval que viniera conmigo a ver el estado del mismo a lo que me respondió “no es necesario, tienes un seguro a todo riesgo, “all is included”. No os perdáis la última etapa por el susto final, un poco más lo cojo de la pechera. Y con eso me fui a por el coche, peripecias aparte para arrancarlo, conduje unos 20 minutos para llegar al primer lugar donde pasar la noche, el Lighthouse Inn, en Gardur, cerca del aeropuerto. Fueron 110 la noche con desayuno.
https://www.lighthouseinn.is/
La verdad es que acabé muy contento de la comodidad, es todo de madera y la habitación muy cómoda, un desayuno cuantioso, lo malo es que el restaurante solo estaba los fines de semana por lo que tuvimos que movernos hacia la ciudad, Keflavik, para buscar algo de cenar, era martes por la noche y tarde para lo que es Islandia por lo que no teníamos esperanzas de encontrar mucho abierto, pero tiramos de Tripadvisor y encontramos el Olsen Olsen, un pequeño restaurante de comida rápida, a lo Burguer King etc, lo llevan unos chinos pero nos hicieron unas burguers bastante buenas, para llenar el buche estaba bien.
En recepción del hotel me preguntaron que si quería ver las auroras boreales, obviamente dije sí, me recomendaron una app llamada Hello Aurora que funciona como una red social es decir, el que ve la aurora en algún lugar del país avisa y sube una foto, ahí tienes la certeza de que se ve sí o sí, nada de bajarse una web que te muestre posibilidades, esa noche estaba nublado y lloviendo, no era el día así que de ahí a dormir.
[align=justify]
Te mando unas estrellitas bien brillantes. 