Itinerario dia 8
Este día se cambió sobre la marcha porque parte de este itinerario debíamos verlo el día anterior pero hicimos esa tarde de relax en los baños Myvatn y por tanto Hverir se quedó para hoy.
El primer punto fue el complejo termal de Hverira 9 minutos de coche desde el hotel en Reykjahlíð (Myvatn), y otra vez de vuelta atrás por la 1. Desde la distancia parece que no vayas a dedicar más de 10’ pero es todo un espectáculo de las fuerzas volcánicas en unos cuantos miles de metros cuadrados. Las fumarolas, barro hirviendo, agua sulfatada, un fuerte olor a huevos podridos provocados por el azufre que emerge de las profundidades. Hacía sol pero mucho viento, le dedicamos unos 40’. Un sendero arranca para subir a la montaña de Námafjall que seguramente se verá una vista espectacular pero ni nos lo planteamos.
Complejo de Hverir desde el aparcamiento
Una de las muchas pozas de agua hirviendo de Hverir
Un chorro de vapor sale a gran presión por esta fumarola
De ahí de vuelta a la 1 en dirección este a 300 mts. a la izquierda nos desviamos por 863 hacia la planta geotérmica de Krafla, la carretera la atraviesa por un laberinto de tuberías hasta una empinada carretera que sube hasta la base del volcán para observar el cráter Viti, donde un lago cubre la caldera de este volcán nacido en 1724, con las bonitas vistas a sus aguas turquesas y donde es posible circundar el perímetro del cono. Desde allí y en la carretera es posible observar las magníficas vistas a la planta de cogeneración. Bajando a la derecha hay un parking para hacer el recorrido a pie a Leirhnjukur otro paraje geotermal parecido a Hverir que decidimos no visitar básicamente por lo que nos quedaba por ver ese día y por el viento tan fuerte que hacía. Aun así, según las guía Michelin es uno de los parajes más espectaculares de Islandia, la última erupción data del 1975-1984 y la paleta de colores que se han formado de las distintas erupciones junto a las fumarolas dan un paisaje espectacular. No perdérselo si se dispone de tiempo. Calculad 1h 30’ para esta excursión.
Cráter Viti
Vista del complejo de generación eléctrica geotermal desde la carretera que sube al Krafla
De vuelta pasando por la Central existen carteles que indican el centro de recepción de visitantes pues es visitable y explican el proceso de generación de la energía, cosa que me parecía muy interesante, paramos pero no vimos nadie por ningún sitio que nos indicara si se podia ver, supongo que habrá que concertar las visitas.
Desandamos el camino hasta la carretera 1 y otra vez en dirección oeste hasta la 848 para bordear el lago Myvatn por el sur, llegamos hasta Skútustaðir que son básicamente cuatro casas y una iglesia con sus granjas por cierto que una de ellas provee a la heladería de fama en toda Islandia la Skútaís - Farm Ice Cream, que veréis en frente del Visitor Center en una casita de madera color chicle, probamos los helados después de comer pero no era nada que no tengamos en Valencia, el mérito es que la materia prima procede de sus propias vacas cosa que es de admirar en este territorio tan duro.
El Centro de Visitantes de Myvatn nos pareció super interesante, tanto para pequeños como mayores, una explicación de la formación del lago hace 2300 años a parte de muchos otros fenómenos volcánicos. Nos entretuvimos más de la cuenta aquí y después hicimos el recorrido por el exterior por los senderos marcados alrededor del lago y cráteres extintos que desaparecen bajo una alfombra de césped.
Plano guía de la zona de Skútustaðir desde el centro de visitantes de Myvatn con una corta caminata entres los pseudocráteres y magníficas vistas al lago de los mosquitos que ese día no molestaron, sería por el viento.
Vista del lago Myvatn desde Skútustaðir
Aprovechamos para comer una sopa en el bar de enfrente Kaffi Sel and Mývatn öl microbrewery por un precio razonable donde podías repetir la sopa las veces que quisieras. Alrededor habian hoteles muy recomendables que se reservan tan deprisa que en febrero ya no estaban disponibles.
Siguiendo la 848 hacia el norte en 35’ llegamos en Goðafoss como veníamos por el este aparcamos en el parking de antes de cruzar el río en Fossholl, desde allí un buen camino nos lleva hasta los miradores de la cascada que ya se ve desde la misma carretera. Aunque no sea de las más altas ni grandes que vemos en Islandia, nos pareció muy bonita y bien vale su parada. Se puede cruzar por un puente para peatones al otro lado para verla por su lado occidental. Se cuenta que a esta cascada se lanzaron los dioses paganos cuando la asamblea decidió pasarse al cristianismo.
Cascada Goðafoss con su impresionante caudal
Seguimos por la 1 hacia el oeste en dirección a Akureyri, 35’ de distancia tomando el rodeo por la 84 que veréis indicado a la derecha 15 km antes del pueblo y con el que daremos un rodeo de 15 km más, dando vuelta por un puerto de montaña que desemboca en la misma bahía de Akureyri. Me desvié casi instintivamente porque en los foros recomendaban este desvío para ver las vistas desde lo alto y ya que hacía buen tiempo, también por no pararme a ver cómo pagar el túnel de peaje que hay más adelante y que te ahorra este rodeo. Recomendable esta alternativa con buen tiempo si no, creo que no compensa, la carretera está en buen estado de todas formas.
Vista de la bahía de Akureyri desde la carretera 83
Vista de Akureyri desde la iglesia
Akureyri, llegamos sobre las 17:15 hrs. siguiendo la dirección de City Center llegamos a un parking público cerca del puerto donde aparcamos sin problema y sin pagar porque la hora de pago es de 10 a 16 hrs. Para la segunda ciudad de Islandia en tamaño y población no nos habíamos hecho muchos planes pues sabía que el tiempo al final no nos iba a dar para mucho y así fue. La vuelta dió para atravesar su calle comercial Hafnarstraeti, visitar alguna tienda, subir a la iglesia(cerrada en ese momento) donde se divisa una buena vista de la ciudad y el puerto. Tomamos algo en un bar cercano y ya nos dirigimos al coche para seguir ruta, siguiendo por la 1 dirección norte a la salida están la mayoría de los supermercados como Bonus y Kronan donde compramos sobre todo para cocinar esa noche ya que disponíamos de cocina. Nos quedaba 1h15’ para llegar a nuestro alojamiento en Glaumbaer.
Mucha oferta de ocio nos muestran las guías en esta ciudad como museos, conciertos, el jardín botánico y que bien nos hubiera gustado disfrutar pero decidimos hacer noche más allá para no hacer tan larga la jornada del día siguiente.
Nuestro alojamiento Glaumbær III muy cerca del municipio de Varmahlíð fue toda una sorpresa por lo bien que estaba esta casa y de la que os hago los comentarios en el capítulo primero. Llegamos a la casa sobre las 20:30 hrs.











Te mando estrellas.