Itinerario del día 7.
Etapa circular y la única en la que pasamos dos noches en el mismo hotel, nos permitió ir un poco más relajados al no tener que hacer maletas y ser día de no muchos kilómetros.
Este es un día esperado porque era una excursión que nos hacía mucha ilusión esperando ver las ballenas, tantas veces vistas en los documentales y también con el temor de no verlos.
Teníamos la reserva a la 9:45 con Gentle Giants me escribieron correos con recordatorios de procurar estar al menos 40' antes en sus oficinas, sobre todo porque la excursión se pagaba allí, era la única que no lo estaba adelantado.
Salimos sobre la 8:20 del hotel en Myvatn para estar sobre las 9:00 que fue un poco más. Aparcamos detrás de la iglesia que se ve nada más entrar en Husavik que es gratuito y que se encuentra en frente de la taquilla de Gentle Giants. Una vez pagamos nos dirigimos al muelle a esperar al menos 20’ a que nos dirigieran al barco, total que no era para tanta prisa.
Avistamiento de ballenas con Genle Giants. Aproximadamente 84 €/per. con algunos descuentos a menores de 15 años, mirar su página web. La excursión dura unos 90’, con bastante puntualidad. Al subir al barco te dan el mono especial de protección contra el frío por lo que no hace falta llevar demasiado refajos debajo so pena de no poder moverte. Aunque tuvimos la suerte de tener un día de calma total tanto de viento como de mar y una temperatura de 11 ºC con la camiseta térmica y un forro polar que llevábamos puesto fue suficiente. Casualidad que una de las guías del barco era española y nos dio algunos consejos de la ropa. Unos días antes un guía español con el que conversamos nos dijo que la bahía de Husavik era el mejor lugar para realizar el avistamiento de ballenas, por las experiencias de otros foreros más o menos todos vemos lo mismo y la verdad es que verlas las vimos aunque sólo el momento del bufido que hace cuando asoma el lomo para respirar y después la aleta en su movimiento serpenteante cuando se vuelve a sumergir. Cuando hacía amago de aparecer el barco se dirigía a toda velocidad hacia ella esperando que volviera a asomar. Vimos una y luego un grupo de 3, entre el mar en calma y todo el barco en silencio cámara en mano pues resultaba cuanto menos simpático.
En este punto y si os estáis preguntando si la excursión vale la pena, por mi parte creo que no es para tanto pero a mi mujer le encantó. Ahí lo dejo.
Barco cargado de turistas preparados para el avistamiento de ballenas.
La cola de una de las ballenas que pudimos ver desde el barco, un poco lejos eso sí.
Después del avistamiento nos pasamos a ojear el museo de la ballena de Husavik que está justo al lado del muelle, como es de pago y no pensábamos dedicarle mucho tiempo no entramos, pero si vais con niños seguro que les encanta. Al final fuimos a uno de los restaurantes que sugería Gentle Giants en su propaganda que aplican descuento con sus entradas. No nos pareció que el pueblo tuviera mucha más cosa que ver a excepción de la iglesia muy bonita por fuera pero cerrada.
Pusimos rumbo al norte por la 85 bordeando la costa en dirección a otro de los puntos fuertes del viaje: Detifoss, a una hora de distancia. A media hora de coche se encuentra la entrada al cañón Ásbyrgi, un desfiladero con mucha reputación y con trekkingsmuy interesantes que se pueden hacer, incluso llegar a Detifoss. Tiene forma de herradura tan perfecta que se dice fue hecha por el mismo caballo de Odín. Aunque estaba en los posibles planes, no lo hicimos pues la caminata sugerida suponía un par de horas y empezaba a llover.
Detifoss y Selfoss: Por la carretera 85 a solo 30’ de Husavik nos desviamos hacia el sur por la 862 por una carretera impecable, asfaltada en 2020 ancha para lo que viene siendo habitual en Islandia, en media hora más llegamos al parking Detifoss cuando era sobre las 16:30.
Parada obligada en el viaje a Islandia por ser la cascada de mayor caudal de la isla y la segunda de Europa que trae el agua del deshielo del Vatnajökull.
Mejor empezar por la del sur que corresponde a Selfoss, el más alejado a la derecha cuando vas de frente, luego conforme nos dirigimos hacia el norte por el sendero a ver Detifoss no dejas de asomarte en todos los puntos donde se puede porque es hipnotizante ver ese caudal de agua. Hay pasillos que llevan a los miradores para ver más de cerca el salto de agua porque lo chulo es mojarte con la neblina que provoca el agua al caer pero se encontraba cerrado por desprendimientos. Seguimos más hacia el norte siguiendo las indicaciones hasta el último mirador con su pedestal para hacer mejores fotos y donde la cascada se ve en toda su plenitud.
Saliendo del parking de vuelta a la 862, hay un desvío a la derecha por una pista de tierra de 1’6 km de distancia al aparcamiento de Hafragilsfoss, última de las cascadas que nos deja el cañón Jokulsargljufur, se me pasó esta última y eso que lo tenía marcado o sea que no puedo deciros nada sobre ella.
Os dejo un enlace con información sobre las cascadas de Islandia: Icelandfalls
Cascada Selfossla vista desde el lado oeste.
Cascada Detifoss la más caudalosa de toda Islandia, vista oeste.
Opción Detifoss vista este: Por la carretera 864 que comunica el ring road 1 con la 85 (que viene de Husavik por la costa). Son 65 km. de pista de tierra, y tiene la ventaja de poder ver la cascada más cerca que por la parte oeste y por tanto más impresionante sin embargo parece que no se ve en toda su amplitud. Hay parking habilitado con sus WC, per hay que bajar por senderos que por lo que se veía desde el otro lado salvan un desnivel importante. También más al norte por esta carretera es interesante acercarse a Hafragilsfoss, último gran salto de agua del río en su recorrido por el cañón.
Innumerables rutas nos propone la guía del parque nacional para hacer por esta zona, todas ellas seguro chulísimas pero hay que elegir y seguir viaje.
Para ver rutas a pie: jokulsargljufur visit
En este momento de la tarde tocaba acabar la tarde con la visita a Krafla o/y Hverir pero estaba lloviendo y optamos por acabar el día en el Mývatn Nature Baths, donde nos relajamos por dos horas en sus aguas con la vista al lago de Myvatn y pasando de la lluvia intermitente que caía, una experiencia fenomenal y merecida a esta altura del viaje. Desde luego los baños Myvatn aunque más pequeños en su dimensión es la alternativa más económica al Blue Lagoon. La anécdota de ese momento es que si bien en todos los puntos de interés encontrábamos españoles, aquí la mayoría éramos españoles. Al lado están ampliando el balneario en lo que tiene pinta que se va a quedar un complejo que nada tendrá que envidiar al Blue Lagoon. Bien relajados cenamos allí mismo un sandwich que no nos pareció caro, cosa rara.
Detalle de precios para entrar a los baños Myvatn.
Baños Myvatn.
Una vez nos incorporamos a la 1 dirección oeste para ir al hotel nos desviamos a la izquierda por la 860 y a menos de 2 kms. se encuentra Grjótagjá poza de agua caliente al abrigo de un pequeña elevación montañosa que nos separa de Myvatn y que uno de los accesos se encuentra cerrado al público por desprendimientos y que básicamente tiene su aliciente por ser escenario de juego de tronos cuando John Nieve pierde la virginidad. A la poca luz de esas horas y que estaba nublado no se veía apenas al bajar a la cueva.






Te mando estrellas.