Itinerario del día 10.
Después del desayuno proseguimos nuestro viaje a buscar la carretera 54 dirección Reykjavik, pasando por nuestra primera parada la playa de Ytri Tunga, punto famoso para el avistamiento de focas. Buen y amplio parking de pago en las inmediaciones, sin centro de visitantes, ni WC aunque están en ello. Después de un corto paseo llegamos a una playita en realidad dos pequeñas calitas donde descansan dos grupos de focas que en total serían unas 4 ó 6. Se ven relativamente cerca, aunque para la foto no se distinguen fácilmente. En menos de una hora es suficiente para verlo.
Nuestro camino prosigue hacia el sur, pronto conectamos con la 1 y toca atravesar el Hvalfjörður Tunnel, que ya no se paga y evita rodear la bahía del mismo nombre.
Focas descansando entre las rocas en las playas de Ytri Tunga.
Llegamos a Student Hostel en Reykjavik sobre las 14 hrs. una hora antes del chek-in, no nos dan habitación pero sí usar la cocina, o sea que comemos y después nos la dan, la anécdota que sufrimos de incompetencia de este establecimiento también está descrita en el capítulo aparte.
Esa misma tarde pensábamos ir a ver la erupción del Fagradalsfjall a una hora en coche, pero el tiempo era el peor que nos encontramos en el viaje donde se juntaba lo peor: viento, frío y lluvia. Por estos dos últimos elementos nos hubiéramos atrevido pero el viento era muy fuerte y las autoridades desaconsejaron las actividades al aire libre y hay más de una hora de caminata hasta el mirador y otro de vuelta, con lo cual nos tomamos la tarde con calma y hacia las 18 hrs. fuimos al centro y como llovía en coche, aparcamos al lado de la Hallgrímskirkja, y ya dentro de la iglesia pregunté si se podía aparcar porque no vi ningún parquímetro y me dijeron que sí era for free, pues resultó que no, porque me llegó una multa via Blue Car a la semana de volver a España: 4500 kr + 2000 handling fee, unos 46 €.
Hallgrímskirkja, emblema de la capital, situada en la parte alta domina la ciudad y desde lo alto del campanario que puede subir con ascensor gratuito se divisa unas preciosas vistas de toda la bahía.
La Hallgrímskirkja la famosa iglesia con ese diseño imitando a las columnas basálticas tan características.
Vista de Reykjavik desde el campanario de Hallgrímskirkja.
Recorrimos la Skólavörðustígur la calle principal que se dirige hacia el sur, donde se sitúan las principales tiendas de souvenirs, algunas de ellas bien grandes y surtidas o sea que si no habéis adquirido vuestros recuerdos este es el momento. Cenamos en uno de los bares, de esa calle el Salka Valka eldhús/kitchen cocina típica que estaba muy buena por 60’18 € dos platos combinados y dos cañas.
Poco más dio de sí la tarde, el desapacible día nos llevó a retirarnos pronto, pensando que en el hostel habría animación o al menos eso decía alguna información que leímos que vimos pero no.




Te mando estrellas.