
Hoy amanece algo nublado y decidimos ir primero a la playa Vrisitsa, se puede bajar con el coche hasta la playa pero esto en pleno verano es imposible porque por el camino sólo cabe un coche y no hay zona para que pasen dos. Antes de bajar el camino hay zona para dejar el coche. Aunque esta playa no merece la pena el bajar semejante camino andando. Es una playa salvaje y que no dice mucho. Como sigue nublado el día nos vamos a Gyala que es similar con arena oscura pero aquí tienes carretera normal hasta la playa. Aquí se está mejor porque está más resguardada y el entorno con el molino la hace bastante bonita.
Nos quedamos un rato que parece que el cielo va clareando y nos apetece bañarnos.

Vamos a kokinokastro con la idea de comer en el chiringuito pero está cerrado, la playa tiene un entorno precioso con su acantilado de color naranja. Es una playa amplia con bastante sitio para quedarse. Como no hay para comer aquí decidimos no quedarnos e ir a investigar la playa que hay al lado, bueno la del otro lado no porque es zona privada, sino la playa un poquito más hacia adentro.

Desde el parking de Kokinokastro, con la playa a la espalda tienes que tomar el camino que hay a la derecha, no está indicado, al principio es un camino ancho que lleva hacia una valla y antes de llegar el camino sigue hacia la derecha y hacia abajo, el camino no habrá llegado ni a 10 minutos. Desde lo alto ya vemos la playa y decidimos bajar para darnos un baño. Es una playa de piedras con un agua espectacular que invita a meterse. El baño nos sabe a gloria y es una playa para quedarse pero ya se ha pasado un poco la hora de comer habitual y hay hambre como para estirar la estancia aquí.

Nos vamos a Chrisi Milia a comer que lo tenemos al lado, hay dos restaurantes y comemos en el de arriba. En la playa está toda la isla, debe ser que aquí para un bus. Es una playa bastante urbana, estrecha y que no cubre nada. Bastante familiar. Desde la terraza vemos toda la playa y nos divertimos viendo a la gente.
Pedimos Feta tiganitó con miel y sésamo, anchoas, souvlaki, agua, frappé (traen pajita de plástico, yo en este viaje me he traído mi pajita de metal porque como ahora casi siempre dan de cartón, pues beber el frappé o batido con una de cartón se te chuchurria y es un asco, la verdad) (33'40€).

Después de comer nos vamos a la playa Milia, aquí también hay restaurante y una pequeña zona con sombrillas, resto libre. Nos vamos a las rocas de la izquierda a echar la siesta. Y de repente me doy cuenta que el plan de mañana para ver atardecer en la campanita, lo tenemos que hacer hoy porque mañana entregamos el coche a las 19:00 (en junio anochece a los 20:40). Cuando estoy de siesta me vienen inspiraciones, así hicimos nuestra ducha portátil haciendo un tapón con agujeros para la botella de agua, ahora tenemos tres tipos de tapón con agujeros, el primitivo agujeros a lo loco, económico con agujeros finitos y pocos y el spa con agujeros finos y muchos.

Recogemos y nos vamos al hotel a descansar un poco e ir a la campanita a ver uno de los atardeceres más espectaculares que hemos visto, junto a campanas son mucho más especiales. Llegamos justo a tiempo para empezar a ver el espectáculo.

Si de día ya nos ha parecido especial este lugar, ahora al atardecer nos parece muy mágico, os lo recomendamos mucho, no os lo podéis perder. Si alguno vais queremos fotos !!
Aquí os dejamos un pequeño recopilatorio de fotos.

Ahora a volver rapidito que se va poniendo oscuro y hay que llegar al coche con algo de luz, que nos sale el coco jajajaja
Ha sido un final de día Katapliktikó !!!

Vamos a pasar la mañana en Tourkoneri que nos gustó mucho, hoy bajamos un poquito más el coche pero no mucho más. En esta playa se está muy a gusto y nadando investigo la playa de al lado, que está bien bonita pero es peligroso quedarse porque toda la pared de arenilla se está derrumbando. Si te quedas en esta como en la gran mayoría, no te quedes al lado de las paredes. En esta se ve claro que está para caerse pero en otras no.

Vamos a comer a Votsi y aparcamos en el puerto, desde aquí al otro lado de la playa se ve arriba un restaurante pero nosotros vamos a una pizzeria que hay subiendo las escaleras del puerto. Pedimos unas patates tiganites, pizza, fix, agua y frappé (25€). El sitio se llama Dimitris.
Aquí también es un puerto muy adecuado para los barcos, muy resguardado y se ve que lo han renovado hace poco.

Después de comer nos vamos a disfrutar esta vez sí de Kokonokastro, hoy hay gente y los del chiringuito están montando las sombrillas. Se está genial en esta playa y para bañarse es una delicia. Tiene pinta de playa abarrotada en agosto. El parking es bastante amplio, tiene como dos zonas.

amos a devolver el coche y hoy cenamos en nuestra terraza para despedirnos de esta maravillosa isla. Nos ha gustado mucho, tiene rincones muy chulos que no te puedes perder. Mañana a Skopelos.