Este año teníamos claro que queríamos viajar al sudeste asiático y lo que teníamos en mente desde hace mucho tiempo era Tailandia, si bien los precios estaban mucho más caros que otros años.
Y pese a que empecé a mirar vuelos con muchísima antelación, no encontré nada que me convenciese.
Eso unido a que también tenía entre ceja y ceja Bali, me hizo mirar vuelos a Indonesia.
Encontré varios vuelos a buenos precios pero se complicó cuando en el trabajo no me aseguraban las vacaciones, haciendo hincapié además en que hasta última hora no lo harían.
Entonces, sin entrar a explicar el por qué, cambié de puesto de trabajo y en vista de que en este puesto sí tendría muchas más posibilidades de coger las vacaciones cuando me interesaba, me lancé a comprar los vuelos.
Cierto es que me salieron algo más caros (unos 200-300€ de más entre los cuatro), pero también es cierto que los anteriores eran entrada y salida por Bali y los que finalmente compré eran entrada por Yakarta y salida por Bali, lo cual me hizo poder iniciar el viaje visitando Borneo, que a la postre sería lo que más nos gustó del viaje.
