Nos despertamos, alquilamos unas bicis en el hotel y nos fuimos al restaurante a desayunar.
Después de desayunar nos fuimos con las bicis a dar la vuelta a la isla, parando en las playas que veíamos más bonitas.

La verdad que se hacía duro porque cada dos por tres teníamos que bajar de la bici para arrastrarla por la arena. Entre eso y el calor....
Nos hicimos fotos en los famosos columpios en el mar y completamos la vuelta completa a la isla.

Paramos en la playa cercana al restaurante donde desayunamos e hicimos snorkel un rato.
Nos pedimos unas pizzas y nos las llevamos al hotel ya que las niñas querían ir a la piscina.
Allí estuvimos pasando el rato hasta que decidimos ir a ver el atardecer a la zona oeste.

Contemplamos otro maravilloso atardecer y volvimos a cenar al mismo restaurante de cada día. Esta vez pedimos unos nachos, unas patatas con queso....
El día se había acabado y nos fuimos a dormir.