Para nosotras ha sido un viaje espectacular. La combinación Vietnam-Maldivas ha hecho de este viaje un plan muy completo.
En Vietnam hemos podido disfrutar de naturaleza, esos arrozales, los nenúfares... templos budistas, otros de influencia china... y ciudades diferentes, desde el caótico Hanoi al mágico Hoi An, pasando por una noche en crucero en medio de un paisaje espectacular. A ello se une la deliciosa comida en locales ideales, en los que personas encantadoras han logrado que nos sintamos seguras y muy tranquilas. Farolillos de colores, hoteles con encanto, lugareños fieles al budismo... y esa paz que nos ha cautivado.
Maldivas ha sido un contraste, del verde en relieve al azul... pero qué azul, es "azul Maldivas", pintado con peces de colores. Y esa arena blanca... Colores que se han quedado en mi retina. Porque durante 5 días hemos vivido rodeadas del mar más azul y hemos sentido que vivíamos en ese mar. Isla-resort, bungalow overwater, buen servicio, buena comida, tranquilidad plena y todas las atenciones... Es sentirse en pleno lujo durante 5 días.
Y en medio de ambos destinos, stop-over en Kuala Lumpur. Breve, pero perfecto para reponer fuerzas, conocer los más curiosos templos hindús y tener la oportunidad de dormir en un rascacielos y bañarse en el piso más alto con las mejores vistas. Todo ello por un precio increíble.
Por todo ello, Asia nos sigue teniendo atrapadas.