Para hoy hemos reservado un free tour para situarnos un poco más en la ciudad, que nos expliquen mejor la historia y nos aconsejen qué hacer entre hoy y mañana. Vamos con tiempo para desayunar algo de camino, y nos paramos en una parada de panaderías que hay en Plaza Unirii, llamado Megapan. Allí compramos un par de pastas, y enfrente encontramos un coffe-truck llamado The Coffe Way, donde pedimos dos cafés. Yo lo pido normal, y mi amiga con un sirope de avellana que le da un dulzor riquísimo. Pagamos 30 lei por todo, y nos paramos a desayunar en un banco del parque de al lado del punto de encuentro del tour: Parque Coltea. Esperándola, y a solo dos bancos y a las 9 de la mañana, hay un grupo de chicos metiéndose droga, y la gente pasea tranquilamente. Nos choca mucho la libertad y el poco disimulo con el que lo hacen...
La chica, Julia, llega puntual y somos un grupo bastante grande. Es rumana y estudió en España unos meses, así que lo habla muy bien. Nos lleva por algunos edificios históricos y nos cuenta partes de la historia, sin profundizar mucho en el comunismo y nos recomiendo el tour que hacen centrado en ese tema que hacen por las tardes. Acabamos en frente del edificio del Parlamento, después de casi 3 horas de tour. Lo recomendamos, sobre todo la chica nos ha parecido muy agradable y nos ha situado bastante en la ciudad, aunque también hemos confirmado que no hay mucho más que hacer por ahí cerca… así que nos animaremos al tour del comunismo porque nos parece que va a valer la pena y no tenemos nada mejor en lo que ocupar la tarde.


Nos recomiendo algunos sitios para comer, y nos vamos con unos chicos majísimos que hemos conocido en el tour, entre los que esta una hermana con su hermano y su padre, que vienen de Madrid, y una chica nacida en Rumania pero que vive en Barcelona desde pequeña y que también nos resuelve muchas curiosidades de su cultura. Acabamos en La Mahala, un restaurante del centro que parece un poco “para turistas” pero en el que acabamos comiendo genial a muy buen precio, y con un patio muy cálido. Allí comemos un plato de Gulas, unas albóndigas riquísimas con pan y un par de cervezas grandes, por 102.5 lei (20.6€). No somos capaces de acabarnos toda la comida, las raciones son muy generosas.

Pasan de las 2 y como el tour empieza a las 3, tenemos que ir tirando al punto de encuentro. Los demás también se acaban animando a venir a este tour, así que seguimos todos juntos y vamos a encontrarnos con Maria, otra chica rumana que habla un español increíble, y especialista en historia y en la revolución y comunismo rumano. Solo somos nosotros y otra pareja, así que es un tour mucho más íntimo que el de la mañana. Maria sabe muchísimo y lo explica todo super bien, disfrutamos cada minuto del tour y me atrevería a decir que ha sido uno de los mejores free tour que he hecho en mi vida. Después de también cerca de 3 horas, acabamos en frente de la plaza de la revolución, como no podía ser de otra manera. Nos ha aportado un punto de vista objetivo pero lleno de emoción, acabando con una anécdota de cuando entrevistó a uno de los soldados que fusiló a Ceausescu para su tesis doctoral, y que nos deja a todos los pelos de punta.
Nos despedimos de ella y vamos al final de la misma calle, a Scovergaria Micai, una pasteleria que nos ha recomendado para probar pastas típicas rumanas. Llegamos en happy hour y hay un 2x1, así que acabamos cayendo en la tentación de merendar una pastita, aunque estamos aún llenos de la comida, por 10 lei. Nos sentamos en una mesa de la terraza y seguimos hablando, no se nos acaba la conversación con esta gente, hemos hecho una piña tan agradable que, cuando nos echan porque van a cerrar y como no tenemos nada de hambre para ir a cenar, decidimos buscar un sitio para tomar unas cervezas. Por el centro todas las terracitas son muy bonitas y muy caras, y dando vueltas encontramos al fin un sitio llamado Afati, como de copas, donde entramos y pagamos 36 lei (7,2€) por las 4 cervezas que nos acabamos tomando entre las dos. Allí pasamos otro rato los 6, hasta que decidimos despedirnos porque estamos bastante cansados y la familia mañana se va temprano a la zona de Transilvania.

Volvemos al hotel después de todo el día, que al final ha resultado ser muy productivo. Nos han mencionado la cárcel Pitesti que hay cerca de Bucarest a la que nos gustaría ir, donde se realizaron unos experimentos de re-educación durante el gobierno comunista, hacia los prisioneros políticos y religiosos o personalidades que podían alterar el régimen a través de revoluciones o de adoctrinar con pensamientos contrarios al régimen. En este cárcel se cometieron atrocidades y ahora se ha convertido en un memorial que puede visitarse, pero vemos que no abre todos los días y justo los días que nos quedan no vamos a poder visitarlo. Es una pena, nos hubiera gustado mucho poder acercarnos.
Buscamos otras opciones y cuando, más o menos, tenemos el plan para mañana cerrado, nos quedamos dormidas en pocos minutos.
Total día = 101.42€ (50.7€ p/p)
Total día con alojamiento = 131,57€ (65.78€)