Hemos decidido que hoy vamos a pasear tranquilamente por las afueras de la ciudad. Iremos al parque Mihai, donde está el arco del triunfo. Tenemos un buen paseíto, así que vamos a ir a desayunar por todo lo alto al café Van Gogh, que está en el centro. Es un bar que hemos visto bastante turístico, donde tienen todo ambientado con cuadros de van Gogh y otras decoraciones que hacen referencia a la vida del artista. Está bastante chulo! Nos pedimos dos capuccinos, unos huevos revueltos con tostadas y unos pancakes de Nutella con fruta. Es caro, pero no nos podemos acabar los platos y además está buenísimo. Nos cuesta 138, 60 lei (27.95€), incluye el 10% que en este caso es obligado y ya está calculado en la cuenta.

Con el estómago tan lleno que apenas podemos pensar, empezamos el camino pasando por el Ateneo Romano. Nos interesamos por entrar, pero cuando preguntamos nos dicen que la visita es más tarde, no recuerdo la hora pero hacia mediodía. Lo admiramos por fuera y seguimos nuestro camino.

Después de 1 hora, más o menos, llegamos al Arco de Triunfo. Como yo no he estado en París no puedo comparar, pero dice mi amiga que es una réplica exacta.

Nos adentramos en el parque y empezamos a caminar: es enorme, la verdad. Vemos queestán entrenando remo, tienen un evento en los próximos días. Hay varios restaurantes bastante pijos alrededor del lago y hace bastante calor hoy, así que nos compramos un agua fresquita en un kiosco del parque y nos sentamos en un banco a descansar un poco y decidimos acercarnos a la casa de Ceausescu, reconvertida en museo. Atravesamos el parque Bordei, donde vemos a mucha gente haciendo ejercicio. Anoche miramos para entrar al museo pero no teníamos claro qué hacer porque es bastante caro y al final los comentarios explicaban que ves la ostentación con la que vivían él y su familia, pero los guías tampoco te explican mucho más de la historia ni del contexto, así que estamos indecisas. Al acercarnos a chafardear, en la puerta ya hay una señora que cobra la entrada, pero a la derecha de la casa hay un pequeño pasillito por el que pasamos (que vendría a ser la salida) y llegamos al patio interior de la casa, donde está la tienda de recuerdos desde la que ya no podemos pasar a la casa, pero vemos unos cuantos pavos reales, y nos hacemos un poco a la idea de la ostentación con los materiales que está construida esa zona. También el pasillo muestra decenas de fotografías del líder comunista con muchos líderes políticos de la época, desde Juan Carlos I hasta Bon Laden…

Satisfechas con lo visto, y sabiendo que estamos muy lejos del centro y que es algo tarde, vamos hacia el centro de nuevo. Después de desayunar nos hemos acercado a Caru cu Bere a reservar para comer a las 16h, y son las 15h. La vuelta se nos hace algo pesada, ya estamos un poco cansadas y la calor no remite.

Llegamos puntuales y nos suben a la planta superior del restaurante, mítico por su antigüedad como cervecería y el interior lo vale, con las vidrieras de colores y toda la decoración de madera. Pedimos dos menús, que sirven entre semana por 40 lei sin incluir postre ni bebida, pero incluyen un entrante y un principal que parecen bastante completos. Nos pedimos unas ensaladas encurtidas de primero, carne de segundo y un par de limonadas. De postre tan solo pagamos 24 lei por los dos postres de chocolate, y un 10% de propina hacen que la cuenta ascienda a 171,28 lei (35€). Decir que comimos estupendo y las limonadas encarecieron bastante la cuenta. Yo no pude acabarme la comida y la pedí para llevar, porque me daba pena desperdiciarla. Se suponía que iba a haber un espectáculo de baile a las 6 si no me equivoco (se pueden consultar en la web los horarios de los bailes, que cada día van cambiando los que tocan), pero estábamos francamente cansadas y sin plan a la vista decidimos ir al hotel a dormir una siesta para poder salir hacia las 8 a ver el atardecer en alguna terraza tomando algo.

El plan se nos acaba torciendo porque al llegar al hotel y acostarnos, lo siguiente que recordamos es abrir un ojo y que fuera de noche. Estábamos tan agotadas que se nos había pasado el atardecer. Son casi las 10 de la noche y no tenemos nada de hambre para salir a cenar (y la verdad es que seguimos sin fuerzas), así que al final decidimos quedarnos allí y seguir durmiendo para empalmar con el día siguiente, la vuelta a casa.
Total día = 62.52€ (31.25€ p/p)
Total día con alojamiento = 92,64€ (46.32€)