Esta nueva aventura por Asia, iba a tener un protagonista principal, un tuk tuk. Moto carrozada con tres ruedas, que en teoría no debe de pasar de 40 kms en carretera.
Salimos dos parejas de Madrid hasta Frankfurt y de allí hasta Negombo. Allí está el aeropuerto, no en Colombo, que es la capital de Sri Lanka, y está a una hora del aeropuerto. Está caótica ciudad, la dejamos para el final del viaje. Así que una vez llegados al aeropuerto, cambiamos dinero allí (es un buen cambio el que te hacen), compramos una sim card para cada uno(son muy baratas, con 20 gb que te dan para dos semanas de sobra) y esperamos a que nos recogiera, la empresa de alquiler del tuk tuk ( Crosstours).

Allí mismo, ya en Negombo, en unas calles poco transitadas, nos hace el "examen de conducir". 15/20 minutos cada uno de conducción y explicación sobre la marcha, de los pocos botones que tiene la máquina. Asombroso pero cierto, los cuatro aprobados a la primera!!
Llenamos el tanque (se le hacen unos 150 kms) y zumbando para Anuradhapura, que está a 185 kms. Pero a la velocidad legal que puedes conducir un tuk tuk en Sri Lanka (40 kms/hora), no iban a ser menos de 5 horas.

Nos pararon 4 veces en total en todo el viaje, pero podrían haber sido 400.
Ha estado lloviendo prácticamente todos los días, pero siempre hacia bueno hasta las dos de la tarde. Así que intentamos salir temprano para Anuradhapura, una antigua capital de la isla. Al final, a las 11.


El hotel, de unos 15 euros, estaba apartado, a unos 3 kms del complejo arqueológico. Era el Montana Rest, a su favor, que ponían muy buen desayuno incluido y las habitaciones, bien grandes. En contra, mosquitos voraces que nos dejaron finos, mientras tomábamos nuestra primera Lion gigante, en la terraza, antes de dormir.


