Tengo a Mario con falta de sueño, así que lo dejo durmiendo y voy a recoger la moto, que había quedado con la chica a las 8:00. Son las 7:00, así que me doy una vuelta recorriendo la ciudad hasta la estación de buses, para preguntar horario hacia Managua para el día siguiente, que cogemos una avioneta,para ir a las Corn Islands.
En Granada hay dos terminales de buses. La que está en el centro y una más retirada. La que queda más retirada, a las afueras, es de donde salen los chicken bus que te dejan en la terminal de Managua más cerca del aeropuerto.
Después camino para recoger la moto que está de pm. De 250 cc, ésta si que es perfecta para ir dos. Tuve que dejar el DNI y 150 dólares de fianza, aparte de los 25 dólares del alquiler.
Despierto al hombretón, desayunamos, me doy un buen subidón de cafeína y dirección a Masaya, para parar en la famosa Laguna de Catarina.
Esta vez, a pesar del mosqueo de Mario, conduzco yo. Es muy alta y apenas llega al suelo. Y una cosa es conducir por una isla que hay cuatro coches y otra es atravesar ciudades, con un montón de tráfico.
Nuestro primer destino es la laguna de Catarina o laguna de Apoyo. Es una preciosidad, una laguna de agua cristalina, creada en el cráter de un volcán. Nos tiramos tiempo en el mirador, disfrutando de ese paisaje. Nos enteramos que bajando desde el mirador hasta la base del cráter, hay un lugar desde donde se puede tomar una baño en la laguna. Una pasada bañarse en esa agua tan cristalina ( no dejan navegar ninguna embarcación que sea a motor) con la arena y las piedras volcánicas en el fondo.

El mercado es de los que me gustan a mí. Tiene zona al aire libre, con puestos de todo tipo de cosas y la zona techada, con sus estrechísimos pasillos, creando un laberinto del que nunca sales por donde has entrado.


Hay un buen trecho hasta allí, tienes que cruzar Masaya y llegas después de casi una hora de viaje, al puesto de control del volcán. Hay una buena fila de coches esperando en la entrada. Yo me hago el despistado y me paso a todos con la moto hasta llegar a la caseta de pago, como el que va a preguntar . Pero ya que estoy preguntando, pues como que le pedimos las entradas al paso. Y para arriba.
Son unos 5 kms de subida desde el sitio de pago hasta en mismo cráter del volcán. Aquello es impresionante, al fin veo la cruz de la que tanto había leído.



Todo muy bien, nos devuelve la fianza y a tomar unas gordas, que el jodió Vaho no se ha digerido aún. Conocímos a un mudo que vendía pulseras de cuero y que aunque parezca mentira, tuvimos un rato de conversación, entre signos y muecas, que fue delicioso. Cada vez que veo mi pulsera, lo recuerdo con mucho cariño.
Es lunes, y el tío del hostal nos avisó, de que los lunes, en un garito cercano, montan fiestas nocturnas que no dejan descansar bien a los huéspedes de la casa. Pobrecitos ...pero nosotros, a pesar del largo día, nos duchamos y nos vamos a bichear que se cuece en el garito ese.
Madre del Amor Hermoso!! Para eso nos duchamos y nos ponemos medio guapos??? Un local de guiris que nada más entrar, los porteros nicas, ya me avisaron que lo que quisiera, ellos me lo conseguían.
Allí la gente descalza, unas en bikini, otra en bragas y sujetador, los tíos todos sin camiseta, alguno en calzoncillos , todos drogaos, un desparrame, vamos. Una chavalita que casi no sería mayor de edad, que me quiere apuntar para cantar en el karaoke jajaja y yo que llevo solo tres toñas. Así que nos bebemos una sola consumición y damos por finalizada nuestra noche de guateque. Una pena no haber deleitado a tan selecto público, con mi dulce y aterciopelada voz en el karaoke...