Despierto muy temprano en la cabañita del Ballena Oasis Home, sitio totalmente recomendable en un paisaje idílico. Encima el dueño, es un cachondo, y me lo pasé genial con él ( los ticos en general, gente extraordinaria).
Dejo dormir un rato más a Mario y me voy a pasear y tomar un café aguachilrri en un lugar, en el que después desayunaríamos unas empanadas caseras ricas ricas. Allí, mientras me tomo el café ,me tiro hablando con un lugareño (la verdad que me encanta hablar con los locales) que me dice que Playa Hermosa tiene lo mismo de hermosa que de peligrosa...glupppsss, anda que no andamos allí el día anterior... así que cuidado a los que vayáis.

Cuando baja la marea, puedes andar océano adentro, por una franja de arena, que mirada desde el cielo, tiene la forma de la cola de una ballena.

Allí estuvimos hasta el mediodía. Es una pasada ver cómo el océano se va abriendo poco a poco.
Cuando salíamos , llegaban los de las excursiones a ver ballenas. Una chica había pagado 145 dólares, y solo había visto delfines. La naturaleza es impredecible, como diría nuestro guía del Volcán Concepción, falta de razón no tenía.

Madre del Amor Hermoso la cantidad de palmeras que pudimos ver en esa carretera!! Más que cepas de uvas aquí en la Mancha, y mira que hay unas cuantas...
No olvidéis de echar gasolina en el último lugar, a unos 50 kms de Bahía Drake. Es la ultima gasolinera que hay y al momento, empieza la pista de tierra y piedras y ya no hay nada, ni restaurante, ni casas, nada. Piedras , tierra y polvo. Eso sí, disfrutamos el viaje como enanos en nuestro Jimny.

Bahía Drake es un pueblo que tiene tres calles de tierra. Nos hospedamos en Casa Mariposa, un hostal que es una casa familiar, y la muchacha, que es la propietaria, excepcional . Muchas gracias por portarte tan bien con nosotros!!!
