El domingo nos levantamos muy temprano porque teníamos que estar a las 07.30h en la Puerta del Hotel Gresham, en la O'Connel St, para irnos camino de Galway, que sería nuestra primera parada, y luego los Acantilados de Moher. Teníamos intención de coger un tranvía pero cuando llegamos a la parada vimos (horrorizados) que como era domingo no empezaban hasta las 7.18h y no tendríamos tiempo de estar en hora en el punto acordado así que nos echamos a andar y 40 minutos después estábamos en el autobús para empezar el día.
Reservé esta excursión con Irlanda en Español directamente, por 89€ por persona (creo que es muy probable que si se reserva a través de Civitatis se haga con la misma empresa).
Durante el viaje el guía (que también era el conductor) nos contó muchas cosas sobre Irlanda, su historia y curiosidades de lo que íbamos viendo durante el trayecto. Al llegar a Galway nos hizo un minitour y luego nos dejó tiempo libre para pasear a nuestro aire y ver el pueblo. Es un pueblo bonito y merece la pena la visita. La siguiente parada ya fueron los Acantilados de Moher. Me parece que es otro imprescindible en un viaje a Irlanda porque las vistas son impresionantes. Al llegar allí nos dejó tiempo libre para verlos por nuestra cuenta. Hay camino en las dos direcciones, nosotros hicimos la ruta asfaltada en las dos direcciones y en la del lado izquierdo (mirando hacia el mar) avanzamos un poquito más. Llovía y hacía bastante aire pero por lo menos no había niebla y pudimos ver los acantilados perfectamente. También tuvimos tiempo de echar un vistazo al centro de visitantes y ver la experiencia en 4D que dura unos cinco minutos y también es muy interesante.


Al igual que en la excursión a la Calzada del Gigante llevamos nuestra propia comida y comimos allí antes de volver a meternos en el bus para el viaje de vuelta. Hay restaurante que según el guía tiene unos precios bastante económicos pero nosotros no lo comprobamos.

En el camino de vuelta hizo una parada en una estación de servicio que lleva el nombre de Barack Obama Plaza, porque parece ser que el expresidente de EEUU tenía ancestros irlandeses que residían en el pueblo en el que se encuentra: Moneygall. Bueno, como dato es curioso, pero vamos... ni fú ni fá. En dicha estación de servicio hay un museo sobre los Obama pero el tiempo que nos dejó allí el guía entre ir al baño y comprar un picoteo para el camino ya se acabó así que no lo vimos.
****RECOMENDACIÓN PARA LA EXCURSIÓN
a) Llevar comida y bebida. Hay sitios para comprarla pero es más económico si la llevas de casa y puedes comer en el autobús entre visita y visita.
b) Llevar calzado impermeable y ropa impermeable a poder ser también. Si no, chuvasquero porque los paraguas con el viento que hace no sirven para nada.
De vuelta en Dublín, como al día siguiente no teníamos que madrugar, nos fuimos a tomar unas cervezas. Para ello elegimos el pub O'shea's. Está haciendo esquina en la misma calle donde se encuentra el famoso The Brazen Head, que se vende como el pub más antiguo de Irlanda pero, como mucho, puede que sea el más antiguo de Dublín.

Decidimos entrar en el O'shea's porque el guía del tour de los misterios y leyendas nos dijo que era mejor que le Brazen Head y más económico. Pero claro, cría fama.....
Nosotros no nos arrepentimos de la elección. Había música en directo y los precios dentro de la normalidad. Una pinta de Guinness 6.90€ y un Bulmers en botella 7.60€.

Después de esto ya dimos el día por terminado y nos retiramos a descansar.