Empezamos el segundo día de un total de 4 en Tokyo Disney Resort.
Hoy tocará el parque DisneySea, y tenemos que madrugar.
A las 7:30, una hora y media antes de que abran, ya estamos haciendo cola.
Somos miles de personas esperando, todo el mundo se sienta en el suelo y se pone cómodo. Desayunamos lo que compramos ayer en la tienda Lawson.
Ahora mismo (agosto 2024) es muy importante llegar pronto al parque, porque hace un par de meses abrieron una nueva zona, Fantasy Springs, que sólo se puede visitar si consigues un pase a través de la app.
Este pase sólo se puede conseguir una vez has entrado en el parque, y se agota en cuestión de minutos, así que todo el mundo tiene prisa por entrar.
Efectivamente, ¡veloces como el rayo y estresados, conseguimos los codiciados pases para media mañana!
Pero ahora acabamos de entrar en uno de los parques más mimados y detallados del mundo. Estamos alucinando.
La entrada es un pueblo de costa italiano, de fachadas rústicas en tonos cálidos. Es la zona llamada Mediterranean Harbor.
Enfrente se encuentra el lago, y más allá, el icónico volcán, que saca humo, ¡e incluso saca fuego!
Pertenece a la zona Mysterious Island, a donde nos dirigimos para empezar el día.
Tiene un aire de universo de Julio Verne, misterioso y victoriano, estilo steampunk.
Montamos en el Viaje al Centro de la Tierra. Exploramos flora y fauna extravagante y luego el vehículo acelera para bajar a toda pastilla por una ladera del volcán.
También en esta zona está 20.000 millas bajo el mar. En una diminuta cabina hermética que me provoca un inmediato agobio claustrofóbico nos aventuramos en las profundidades marinas, e incluso somos atacados por bestias gigantes.
La atracción es muy buena pero la ansiedad no me permite disfrutarla como se merece.
Proseguimos a la zona de Lost River Delta.
Estamos en el salvaje Amazonas, donde montamos en Raging Spirits, una montaña rusa ubicada en las ruinas de un templo precolombino de donde brota agua y fuego.
Y la estrella de la zona, La Aventura de Indiana Jones donde nos adentramos en una pirámide maya maldita y a toda velocidad esquivamos todo tipo de ataques. ¡Super emocionante!
Ya es la hora de entrar en Fantasy Springs. Esta zona abrió en junio de este año (2024) y va de cuentos de hadas.
La entrada es a través de unas rocas que tienen forma de los personajes protagonistas de la zona: las hermanas de Frozen, Peter Pan y Rapunzel. Está hecho con muchísimo detalle y casi parece de verdad.
Hemos comprado la entrada express para Anna and Elsa’s Frozen Journey, situado en pleno Arandelle.
Está el castillo que es un precioso restaurante, varias casitas del pueblo alpino y al fondo, en lo alto de la montaña, asoma la silueta del Castillo de Elsa.
La atracción recorre todo el argumento de la película, con figuras animadas prácticamente de tamaño natural, con unos movimientos super realistas. ¡Es super emotiva!
Por desgracia en el barco nos tocan detrás un grupo de japonesas que a cada mínimo movimiento chillan como histéricas.
Aún así, la atracción es espectacular.
La siguiente atracción es el Festival de Linternas de Rapunzel.
Nos montamos en otro barquito para adentrarnos en escenas de esta película. Es grandioso el momento en el que los dos protagonistas están en el mar rodeados de linternas flotantes. ¡Precioso!
Para comer vamos al castillo de Arandelle, donde comeremos un menú tematizado de Frozen. ¡El postre tiene un dibujito de Olaf!
Como no podemos dejar de ver el restaurante de Rapunzel, The Snuggly Duckling, la taberna de los simpáticos maleantes, reservamos online un par de cervecitas y entramos a curiosear.
Las otras dos atracciones de Fantasy Springs son de Peter Pan y de Campanilla.
Hemos comprado un pase para Peter Pan, que es una aventura con gafas 3D donde acompañamos a los niños de Nunca Jamás a unirnos a Peter contra los malvados piratas.
¡Es super inmersiva!
Todos los diálogos son en japonés pero conseguimos hacernos una idea de la historia…
Y finalmente, la atracción de Campanilla es muy infantil y no llegaremos a subir.
Fantasy Springs tiene un hotelazo de lujo pegado a la zona, del que se puede ir a admirar su decoración exterior. Hay un montón de fuentes cuyas rocas forman figuras del universo Disney: Alicia en el País de las Maravillas, la Bella Durmiente…
Después de 4 horas, salimos de Fantasy Springs, ¡que todavía nos queda mucho parque!
Aprovechamos que en Lost River Delta hay un barco que nos acerca al muelle mediterráneo, pero nos equivocamos y damos la vuelta entera.
Al pasar por Port Discovery, una zona retrofuturista, nos montamos en Aquatopia, un vehículo flotante que va navegando a la deriva por una balsa y siempre hay un chorrito u otro que te empapa cuando menos te lo esperas.
Finalmente llegamos a American Waterfront, la sexta zona del día.
Esta zona está ambientada a principios del siglo XX, por una parte está la zona de la ciudad, que representa una animada Nueva York de antaño,
y por otra está la zona marítima más rural, con un faro y un pueblo pesquero.
Aquí subimos a La Torre del Terror.
Representa un hotel maldito, subes al ascensor y desciendes en caída libre para volver a subir y así un par de veces. Es intenso y muy emocionante. Además de que la decoración del hotel es detalladísima y espectacular.
En un Deli de Nueva York compramos un gran sándwich y nos lo llevamos. Queremos coger buen sitio para el espectáculo del lago de esta noche.
Amenaza una tormenta super intensa y nos tememos que nos lo vayan a cancelar, pero por suerte, el chaparrón cae en pleno Tokyo, y mañana veremos en las noticias que se han inundado algunas estaciones de metro, pero nosotros nos salvamos miraculosamente y tras cuatro míseras gotas, empieza el show.
En el espectáculo salen carrozas con pantallas gigantes navegando. Encima de ellas están varios personajes de las pelis Disney: Moana, Coco, Peter Pan…
Hay una combinación de música, luces y fuegos artificiales muy bonita. Hasta el volcán entra en erupción como traca final, con un rugido y un par de llamaradas.
No hemos tenido tiempo de ver todo el parque pero mañana volveremos, ¡ahora toca descansar!
Otras fotos del día: