En cuanto empezó a amanecer me levanté, que ya no aguantaba más dentro del saco. Se podían hacer fotos curiosas saliendo la luz del sol, con el baño y la inmensidad del salar alrededor, los sacos, los 4x4.

Desayunamos e iniciamos el regreso hacia Gweta Lodge. Desistimos de seguir buscando los suricatos porque se hacía tarde y teníamos por delante un día muy largo. Yo pude comprobar una cosa muy importante: no olvidarse en un viaje el protector de labios. De dormir a la intemperie, en el salar y con el aire fresquito que sopló, se me habían cortado los labios y los tenía agrietados.
Al llegar al Gweta Lodge volvimos a cambiar al camión. Teníamos por delante unos 150 km de carretera hasta llegar a la entrada oriental del Parque Nacional de Makgadikgadi Pans. Y menuda carretera, llena de baches a tramos, o directamente con un solo carril porque el otro estaba en obras, o lleno de tierra.
Al llegar a la entrada del parque nacional, cambiamos de nuevo a vehículos 4x4. La excursión iba a transcurrir por la ribera del río Boteti, uno de los canales importantes del delta del Okavango. Alberga fauna resistente a las condiciones áridas de la región además de especies migratorias. Al inicio de la temporada seca las manadas de cebras y ñus dejan los salares en busca de las únicas fuentes de agua disponibles.
El camino desde la entrada del parque hasta el río Boteti fue bastante largo, y además por pistas muy arenosas. Incluso una ocasión en la que el 4x4 se quedó atascado en la arena y el conductor pidió ayuda para empujar. En definitiva, que para aventurarse por esos caminos hay que hacerlo en 4x4 y tener una gran pericia conduciendo por ese tipo de terrenos.
Hasta llegar al río Boteti no vimos muchos animales. Algunas jirafas, un steenbok o raficero común, que es uno de los antílopes africanos más pequeños y algunas hembras de kudus.
Al llegar al Gweta Lodge volvimos a cambiar al camión. Teníamos por delante unos 150 km de carretera hasta llegar a la entrada oriental del Parque Nacional de Makgadikgadi Pans. Y menuda carretera, llena de baches a tramos, o directamente con un solo carril porque el otro estaba en obras, o lleno de tierra.
Al llegar a la entrada del parque nacional, cambiamos de nuevo a vehículos 4x4. La excursión iba a transcurrir por la ribera del río Boteti, uno de los canales importantes del delta del Okavango. Alberga fauna resistente a las condiciones áridas de la región además de especies migratorias. Al inicio de la temporada seca las manadas de cebras y ñus dejan los salares en busca de las únicas fuentes de agua disponibles.
El camino desde la entrada del parque hasta el río Boteti fue bastante largo, y además por pistas muy arenosas. Incluso una ocasión en la que el 4x4 se quedó atascado en la arena y el conductor pidió ayuda para empujar. En definitiva, que para aventurarse por esos caminos hay que hacerlo en 4x4 y tener una gran pericia conduciendo por ese tipo de terrenos.
Hasta llegar al río Boteti no vimos muchos animales. Algunas jirafas, un steenbok o raficero común, que es uno de los antílopes africanos más pequeños y algunas hembras de kudus.

Y entonces llegamos a los márgenes del río Boteti, que iba sin agua prácticamente en ese tramo, y empezamos a ver un sinfín de cebras por todos lados, algún elefante solitario, unos impalas bebiendo agua en una poza, algún ñu y unas avestruces.
Nos dirigimos seguidamente hacia otro punto del río Boteti en cuyas proximidades íbamos a almorzar de picnic y entonces no sólo continuamos viendo cebras, sino también manadas de ñus.
Nos dirigimos seguidamente hacia otro punto del río Boteti en cuyas proximidades íbamos a almorzar de picnic y entonces no sólo continuamos viendo cebras, sino también manadas de ñus.


En el sitio en el que paramos a comer, a no mucha distancia, junto al río, había también un grupo numeroso de buitres que estaban en tierra, no sé si a la espera de comer la carroña de algún animal o qué. Desplegaban y agitaban las alas y algunos se echaban a volar.
Desde luego que tuvimos una pausa de lo más entretenida. Eso sí, nada de acercarse.

Seguimos nuestro camino hacia la puerta occidental del parque, en Khumaga. Durante el recorrido, sobre todo no mucho después de abandonar las orillas del Boteti, vimos varias manadas numerosísimas de cebras, quizás de varias decenas e incluso centenares.

Llegamos a la salida y cambiamos al camión de nuevo. El último tramo fue bastante pesado, dado que sólo era ir por carretera hasta Maun y fácilmente había otros 150 km. Cuando por fin llegamos a la ciudad, dejamos junto a un centro comercial al cocinero, ya que tenía que hacer la compra para los próximos días de viaje, y el resto nos fuimos hasta el Maun Lodge, que es donde nos íbamos a alojar esa noche. Este ya es un hotel normal de ciudad en el que ya si hay enchufes en las habitaciones, Wi-Fi, etc...
www.tripadvisor.com/ ...trict.html
Como resulta que en tres días teníamos un vuelo en helicóptero desde el delta del Okavango hasta Moremi, no podíamos llevar todo nuestro equipaje, y teníamos que preparar una mochila con lo que necesitásemos para los siguientes tres días. El equipaje principal se lo llevarían en camioneta hasta Moremi. No sé ni cuantas veces hice y deshice la mochila hasta que conseguí guardar más o menos lo que me interesaba. Bajé a dejar la maleta junto a la camioneta que iba a transportar los equipajes y a continuación a cenar.
La cena era de tipo buffet (bebidas no incluidas) y estaba amenizada con un espectáculo de bailes y canciones típicas de Botswana.
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Como resulta que en tres días teníamos un vuelo en helicóptero desde el delta del Okavango hasta Moremi, no podíamos llevar todo nuestro equipaje, y teníamos que preparar una mochila con lo que necesitásemos para los siguientes tres días. El equipaje principal se lo llevarían en camioneta hasta Moremi. No sé ni cuantas veces hice y deshice la mochila hasta que conseguí guardar más o menos lo que me interesaba. Bajé a dejar la maleta junto a la camioneta que iba a transportar los equipajes y a continuación a cenar.
La cena era de tipo buffet (bebidas no incluidas) y estaba amenizada con un espectáculo de bailes y canciones típicas de Botswana.