Muy pocos días. Eso pensé. Pero tenía una cita con el Himalaya que no podía esperar. Tenía reservado un tren nocturno de Varanasi a Gorakhpur, el Chaurichaura Express - AC 2 Tier (2A) | 489 Rs -. De Gorakhpur quería coger algún transporte a Sunauli y de allí, cruzar andando la frontera a Nepal, y en bus, llegar hasta Tansen (Palpa), donde descansar un día. Puesto que mi tren salía bastante tarde, a las 00:15, y el laberinto de calles de Benarés no me pareció el lugar ideal donde perderme a esas horas de la noche, salí para la estación pronto. Hay consigna para dejar el equipaje en la estación de Varanasi Junction Train Station (BSB). En los alrededores hay restaurantes, un pequeño mercado, cybercafés,…. Tiene algo más de vida alrededor que la estación de Agra, por ejemplo.
El espectáculo que ofrece esta estación de noche es impresionante. Nunca había visto algo parecido. Miles de personas durmiendo apelotonadas en el suelo, vacas vagabundeando alrededor de la gente buscando las sobras de comida que le iban ofreciendo, la luz ténebre que envolvía todo, eso cuando no había un apagón y la oscuridad lo envolvía todo, el megáfono repitiendo constantemente la cantinela de los horarios de los trenes, decenas de personas mirándote constantemente con infinita curiosidad, ratas, cucarachas, perros, olores intensos. La India me ha regaló un reguero de sensaciones difíciles de olvidar.
Abandoné Varanasi. Me esperaban 7 horas de viaje hasta la última parada del tren: Gorakhpur. El viaje se hizo largo. El tren salió casi 2 h tarde, y el viaje se dilató todavía más de lo anunciado. Llegué a la estación de Gorakhpur Cantt (GKC) alrededor de las 10:30. Juntándonos varios compañeros de viaje, 8 en total, conseguimos contratar un jeep quedando un buen precio para cada uno -150Rs- y llegar a Sunauli El trayecto viene a ser una hora de duración. El paisaje según te acercas a Nepal va cambiando. Las montañas empiezan a imponer su perfil en el horizonte. Se intuye el Himalaya!
En la frontera vuelvo a separarme de mis compañeros de viaje. Unos a Lumbini, otros a Katmandú, otros a Pokhara, otros a Chitwan y mi destino: Tansen.
El contraste de vida en la India y en Nepal es inmediato. Los nepalíes presumen de ser un pueblo abierto, hospitalario y alegre, y así de cierto es.
Un agradable viaje en autobús por la carretera de Siddhartha, amenizado con las tradicionales canciones nepalíes –Resham Firiri, Sindhuli Gadhi,…- que me acompañarían por todos los lugares de Nepal. Músicos callejeros subían periódicamente al autobús ofreciendo su interpretación personal de estas tradicionales canciones. Así discurría el camino recorriendo un profundo valle de laderas escarpadas y verdes, paralelo al río sagrado del Kali Gandaki cuyo nacimiento en el Himalaya buscaré.
Tansen se encuentra a 5h de camino entre Bhairawa y Pokhara. Los autobuses que hacen la ruta a Pokhara tienen parada cerca de Tansen. Un jeep que se coge en el mismo cruce de caminos donde te deja el autobús, hace el trayecto hasta Tansen de forma regular.