Sábado 19 de abril de 2025
Hoy es nuestro último día en Shanghai, y nos queda por visitar uno de los sitios más famosos de la ciudad, el jardín Yu, o Yuyuan en chino.
Está situado al lado del bazar Yuyuan que visitamos hace justo una semana.
Paseamos por el bazar porque ahora de día es muy distinto de lo que vimos de noche, todo iluminado por lámparas y linternas.
Hoy está mucho más concurrido.
Lo que sí que está concurridísimo es el jardín.
De tamaño es como el Lingering Garden de Suzhou, con varios pabellones decorados hasta el mínimo detalle, mucha vegetación, rocas de formas extrañas y algunos estanques aquí y allá. Una vez más, está lleno de flores que le da un toque de color y aroma maravilloso.
Estamos un par de horas para verlo todo con calma. Luego comemos en el bazar un menú vegano de fideos riquísimo.
Aquí al lado se encuentra el antiguo Templo del Dios de la Ciudad de Shanghai. Lo veréis indicado como Old City God Temple.
La entrada cuesta unos 40 yuanes.
Aquí también nos dan unos palitos de incienso para que hagamos el ritual de la ofrenda.
Es de culto taoista y tiene más de 600 años. Sus dimensiones son bastante reducidas pero tiene muchas salas pequeñas decoradísimas hasta los topes, y estamos un montón de rato observando los detalles.
Y pasamos de un templo del siglo XV a uno del XIX, el templo Jing’an, que se encuentra más al oeste.
Este está en la zona moderna, rodeados de altos edificios corporativos. Destaca por su tejado y decoraciones doradas que resplandecen al sol.
No falta la plaza central con el brasero para las ofrendas de incienso.
En esta plaza destaca un enorme caldero de cobre cuya tradición manda lanzar una monedita dentro para tener suerte.
¡Es más difícil de lo que parece! Nos divertimos viendo los mil intentos de los visitantes. Nosotros también probamos sin mucho éxito.
Los interiores del templo no son nada del otro mundo pero la decoración exterior es muy chula.
A continuación damos un paseo por la calle comercial Wujiang y sus alrededores. Es sábado por la tarde y está super animado.
Para acabar el día y el viaje, al anochecer nos acercamos a Pudong, al otro lado del río, para ver de cerca la Perla de Oriente y otros rascacielos iluminados.
Los visitantes disponemos de un gran paseo peatonal circular, que rodea una enorme rotonda. Es muy práctico porque no nos molesta el tránsito y las vistas desde aquí son fantásticas.
Es una zona muy animada e impresiona ver estas construcciones gigantescas de cerca.
Además, no falta una tienda Disney por si a alguien se le ha quedado un souvenir por comprar
Y finalmente regresaremos al hotel.
El último hotel del viaje está situado justo enfrente de la parada de Maglev, el tren magnético que nos llevará mañana directo al aeropuerto.
Está rodeado de tiendas y restaurantes, muy práctico para cenar.
Se llama Hotel Autoongo y cuesta 52€ la habitación doble.
Otras fotos del día:
Mañana, domingo 20 de abril, simplemente iremos al aeropuerto, y unas 24 horas después, llegaremos a casa, agotados pero felices de haber vivido otra experiencia fantástica y regresar cargados de bonitos recuerdos.
Finalizo este diario deseando que sirva a futuros viajeros a planificar su viaje, ya que es uno de los que más nos ha costado organizar, al no disponer de google maps, con la barrera lingüística, y habiendo relativamente poca información disponible online.
Y como siempre, quiero agradecer al lector/a por su tiempo, y a Roger por la inmejorable compañía y por las fotos.