




Hay algunos árboles, un chiringuito, duchas y alquiler de hamacas. Muy tranquila y el agua espectacular.
A la tarde fuimos a Split, al palacio de Diocleciano. Las calles son muy bonitas y hay muchas plazas interesantes.
Fuimos a cenar a la Riva, paseo marítimo ,hay mucho ambiente.
Cenamos en la brasserie on 7, terraza muy agradable. Pescado a la parrilla con verduras y vino, muy rico. Sin postre, 33 euros por persona. Luego tomamos helados en dos sitios: gelateria aMare , pistacho exquisito; y en gelateria Emiliana, helado de limón con lavanda, fresquito, 2,5 euros