Total que llegamos a Delhi a las 10 de la mañana. Antes de llegar a inmigración tienes que rellenar un papel con tus datos, datos del vuelo, hotel y demás. Tardas un buen rato en pasar los controles de inmigración, cruzando los dedos por si te ponen algún problema.
Al salir del aeropuerto cogemos el metro hasta Aerocity (que es solamente una parada), el barrio donde tenemos nuestro hotel. El metro es muy cómodo, nada saturado y económico. A la salida del metro vamos andando hasta nuestro hotel, el Pride Plaza. Es el más caro de todos los hoteles del viaje, unos 130 euros la habitación doble. Nosotros, que tenemos una habitación triple les tenemos que insistir incluso 3 veces hasta que nos traen la cama supletoria. La wifi va regulera. La habitación bastante bien y el desayuno muy completo, el mejor de los de La India, aunque si quieres gofres o tortitas, no las hay hasta las 8. La piscina está muy bien. Al lado del hotel hay un centro comercial al aire libre con un montón de restaurantes estupendos.
Total, que después de instalarnos nos vamos a visitar el Qutub Minar.
Está bonito, y sirve como introducción a las visitas de La India, aunque en comparación con otras cosas que hemos visto, no es de lo mejor. 5 euros la entrada. Hay mucha cola pero por ser extranjero te dejan pasar, puesto que pagas unas 20 veces más que ellos.


Al terminar vamos a cenar al centro comercial de al lado del hotel, al Beers Café. Muchas cervezas ipa. Cada medio litro te sale a unos 4’8 euros. Se cena bien. Comida muy europea. Hamburguesas, pasta, pollo con puré de patata (lo mejor) Unos 17 euros por persona con cervezas. Sin ellas te sale a unos 6 euros el plato.
Respecto al régimen de comidas que llevamos en el viaje decir que nos ponemos gochos en el desayuno buffet, arramplando con todo lo que podemos, después nos tomamos unas cervezas a medio día y finalmente cenamos a eso de las 7 de la tarde.