Este día lo dedicamos a ver los famosos templos. Desde mi punto de vista con que veas los del Oeste es más que suficiente (los más famosos, vamos). Los demás ya son mucho peores.
Respecto a los del oeste, muy bien labrados, con esculturas muy chulas. Hay esculturas eróticas que es por lo que son famosos, pero hay otras no eróticas que también están muy bien. Merece todo mucho la pena.


Por la tarde nos lleva Pappu a ver una ceremonia hindú en un templo que también es muy antiguo. La experiencia ha sido realmente curiosa. Te metes dentro del templo, como si estuvieras dentro de una campana y hay un cilindro en el centro, al que subes por unas escaleras, y allí todo el mundo se pone con montón de música, tambores, y demás y cada vez el ritmo va más rápido, más rápido hasta que luego cambian de tercio y empiezan a cantar canciones. Todo dura una media hora. A la salida te empiezan a pitar los oídos como cuando salías de joven de las discotecas debido al nivel de ruido que has recibido.