Hoy tocaba excursión nuevamente.
La laguna desde la que se ve el cerro Torre, una imponente aguja de roca que se eleva sobre las montañas de alrededor.
La ruta, larga pero muy sencilla, sin apenas desnivel, comienza desde el mismo pueblo. También se puede llegar desde la entrada a la ruta de la Laguna de los Tres, pero así se convierte en una ruta más larga. Si se hace desde el pueblo, no hay ninguna caseta donde controlen que se tiene el ticket de acceso.
Madrugamos como siempre para evitar masificaciones, si bien es cierto que cuando volvíamos no nos cruzamos con mucha gente. Es mucho menos turística que el Fitz Roy. Los paisajes hasta la laguna son bonitos, pero mucho menos que los de subida al Fitz Roy.
Si el pronóstico del tiempo es bueno para los siguientes días, o se tienen muchos en Chaltén, recomiendo hacer esta primero.
Tras unos 10km de ruta, se llega a la Laguna donde se tienen estas vistas.


Se puede continuar por una ruta que queda a mano derecha, donde se va viendo el glaciar que desciende hasta el lago.
Nosotros continuamos unos cientos de metros, pero no llegamos hasta el final porque creímos que no cambiaría mucho más la vista.


Tras comer un bocadillo, iniciamos el camino de vuelta, que nuevamente se convirtió en un safari ornitológico. Vimos varios tipos de pájaros carpinteros, muy bonitos todos ellos.
Llegamos sobre las 12 al hotel. Ducha y a descansar.
Esa tarde recogimos la ropa que nos habían lavado, que nos costó 18000 ARS (10€) , fuimos a un bar a tomar cervezas y como estábamos a gusto decidimos cenar ahí también. Nos costó la cena 50,76€ (4 pintas de cerveza y un par de hamburguesas).
El día siguiente, el 29 de diciembre, teníamos el bus de vuelta a Calafate.
Lo habíamos cogido sobre a las 12:30. La idea era ir antes al mirador Los Cóndores para ver las vistas panorámicas del Fitz Roy y el pueblo, y probar a ver si había suerte y veíamos algún cóndor.
No hicimos la ruta por varios motivos.
El primero es que había una ligera llovizna, el segundo que llevábamos unos 67km en las piernas en apenas 4 días y queríamos descansar, y el tercero y último es que difícilmente íbamos a tener mejor avistamiento de cóndores que el que habíamos tenido a la bajada del Fitz Roy.
Fue por eso que apuramos la mañana en el hotel, haciendo además unas gestiones que teníamos que hacer con el ordenador.
Nos dejaron hacer el check out más tarde sin ningún problema. Posiblemente lo único bueno que tenía el hotel.
Cuando se acercó la hora, compramos un par de empanadas para el bus en el kiosco de enfrente, que nos costaron 5,4€ y fuimos caminando a la estación.
Habíamos comprado los asientos en la primera fila del piso superior. Nos habían costado 35500 ARS (20,7€) por persona.
Nunca he volado en la clase business de un avión pero me atrevería a decir que estos asientos eran mejores. Además de las vistas. Es verdad que son más bonitas cuando vas al Chaltén, pero a la vuelta tampoco están nada mal, con el azul característico del lago Argentino.
Llegamos a las 3 horas a Calafate. Intentamos reservar un uber, ya que la aplicación dejaba, pero no llegaba y cogimos un taxi (o remís, como le llaman allí). Nos costó unos 25000 ARS (14,6€) hasta el hotel.
El hotel era el Terra Apart Hotel, que nos costó 62€ dos noches para dos personas. El apartamento estaba bastante bien equipado, buena cocina y baño más que decente. Además, Claudia nos ayudó en todo lo que necesitamos.
Dejamos las cosas, fuimos a comprar bocadillos para el día siguiente, que tocaba excursión otra vez y llamamos a un taxi que nos cobró otros 25000 ARS para llevarnos al aeropuerto, donde habíamos alquilado un coche con la empresa Localiza para los dos días siguientes.
El coche lo cogimos con mucha antelación, al ser temporada alta. Nos costó 190€ los dos días, y cuando se acercaba la fecha volví a mirar en la misma empresa y en otras y los precios se habían disparado. No nos cobraron nada por adelantado, todo al llegar.
Lo habíamos cogido con el máximo seguro posible y la fianza (y franquicia) fue de 600.000 ARS (350€).
El retiro del coche fue muy sencillo. Como no tenían el que habíamos pedido nos dieron uno de una gama superior. Además, nos enviaron un informe detallado de los roces y marcas que tenía y nos recomendaron hacer un video para que no hubiese problemas a la entrega (que no los hubo).
Si volviese a reservar lo haría sin dudarlo con ellos otra vez.
Sobre las seis de la tarde habíamos acabado las gestiones.
Teníamos reserva a las 20:30 en un restaurante llamado Rústico Asador, así que teníamos un par de horas muertas.
Había visto un sitio llamado Laguna Nimiez, que era una reserva de aves. Lo recomiendo bastante aunque no os interesen los pájaros. Es muy agradable pasear por el luegar, se puede acceder a la orilla del Lago Argentino y hay infinidad de pájaros y plantas muy curiosas.

Lo que no sabíamos es que había que pagar 12000 ARS por cabeza (7€).
El horario es hasta las 19:30. No nos dimos cuenta y de pronto nos vimos solos en la laguna. No pasó nada, había una puerta con una cadena que se podía poner y quitar, así que salimos y cerramos.
Nos fuimos al restaurante donde teníamos la reserva, la cual la había efectuado unos días antes desde España.
La cena nos costó 72€, salmón, cordero y un par de copas de vino.
Precio alto, calidad medio alta y servicio medio malo. Tuvimos que esperar mucho a que nos diesen mesa y nos sirviesen las bebidas. Luego ya fue rápido. No creo que repitiésemos.
Nos fuimos a dormir después de cenar, porque al día siguiente tocaba otra vez... madrugar.
Las vacaciones no son para descansar.