Hoy era uno de los dos días grandes del viaje.
La visita al Glaciar Perito Moreno y el trekking por el mismo glaciar.
Nos levantamos temprano, teníamos que estar a las 9:45 en el puerto desde el que salen las embarcaciones para iniciar la actividad con Hielo y Aventura.
Esta empresa es la ÚNICA que ofrece las actividades de andar por el glaciar, porque tienen la concesión en exclusividad, por lo que si se contrata con otra empresa, se está pagando la actividad de Hielo y Aventura más una comisión.
Madrugamos porque queríamos llegar a las pasarelas a primera hora para evitar como siempre aglomeraciones y que nos diese tiempo, y luego ir al puerto a coger el ferry.
El Google Maps marcaba una hora, así que salimos a las 7 para estar allí a las 8, hora en la que abría el parque. No calculé sin embargo que la portería de entrada al parque está a media hora de Calafate y a media hora de las pasarelas, así que tuvimos que esperar en la portería hasta que abrieron.
Se forma bastante cola de gente que compra la entrada en la taquilla. Es recomendable comprarla online, te pones directamente en la cola al lado de la barrera sin bajarte del coche y un trabajador del parque te acerca las entradas a tu nombre y día.
Nos costaron 67500 ARS (40€) para dos días, ya que teníamos pensado volver al día siguiente.
Sobre las 8:30 estábamos en el parking superior de las pasarelas (luego este parking se cierra al público y hay que aparcar en el de abajo y coger el bus gratuiro que te lleva a las pasarelas). Ese día daban lluvia por la mañana. De hecho el camino estaba todo nublado y lloviendo en algunos tramos.
Vimos rápidamente las vistas desde la pasarela, pero como no queríamos mojarnos nos volvimos al coche y acuidmos al puerto.
Error nuestro no haber llevado pantalones impermeables para realizar la actividad.
El trekking que habíamos elegiro era el minitrekking2.
Hielo y Aventura ofrece el minitrekking, el más corto y económico de todos ellos, en el cual instalan barandillas y pican escalones en el glaciar para que sea más accesible a todas las personas, el minitrekking2, que es el que hicimos, ligeramente más largo y más caro, pero más natural y real, y el Big Ice, el cual se alarga en duración y km sobre el glaciar pero que se nos iba de precio bastante.
El minitrekking2 nos costó 220€ por persona, y estuvimos andando por el glaciar una hora - hora y 15 aprox. Nos pareció suficiente aunque nos hubiésemos quedado toda una vida.
La actividad comenzó puntual en el puerto, donde un ferry te recoge y te lleva a la morrena lateral del glaciar. Según la actividad que hayas contratado te deja antes o después. A la ida no vale la pena ponerse en un lado concreto porque no se acerca mucho. A la vuelta es importante ponerse en el lado izquierdo del barco según la marcha.
Tras una corta navegación te dejan en tierra, donde los instructores te dividen en grupos de no más de 14 personas, y te dan cascos.
Andas unos 100 de metros por la morrena hasta que llegas al borde del glaciar donde ellos mismos te ponen los crampones.
Insisten en que la actividad no es apta para embarazadas, gente con problemas cardiacos... Realmente no hay ningún tipo de dificultad, quizá en el Big Ice. Entiendo que es por si pasa algo, evacuar a algún herido o alguien con problemas es bastante complejo.

Comenzamos así con ligera llovizna el trekking por el Perito Moreno.
Es una experiencia única, inigualable e inolvidable.
He tenido la suerte de hacer trekking en otros glaciares de Islandia, y el color azul de los glaciares de la Patagonia es algo inigualable. Mi amigo Victor, que había realizado en el pasado el trekking en el Pertio Moreno, y que realizó junto a mi el trekking en Islandia, me decía constantemente: "está muy bien, este es muy bonito, pero el Perito Moreno es insuperable, tienes que hacerlo".
Además, de la primera vez que fui a Perito Moreno, hace ya ocho años, se me había quedado la espina clavada de no poder verlo más de cerca y andar sobre él. De esta forma, cumplía una de las cosas pendientes que tengo con la vida
Como cualquier explicación que de sobre el paisaje, colores, formas... se va a quedar corta, pongo imágenes:


Cuando acabamos, volvimos a la morrena, nos quitamos los crampones y fuimos a la cascada. El día había mejorado en la parte final del trekking, había dejado de llover e incluso había salido el sol.
Finalizamos el recorrido, y volvimos al barco, donde muy inteligentemente nos sentamos en la parte trasera izquierda del barco. Izquierda porque es el lado que da al glaciar, y trasera porque a mitad navegación abren la cubierta para subir y verlo desde el exterior, por lo que cuanto más atrás antes se sale y mejor sitio se coge.

Tras un poco más extenso pero breve recorrido en barco nos dejaron en el puerto de nuevo. Si se contrata la activdad con recogida en el hotel, te llevan a las pasarelas y tienes un par de horas más de actividad hasta que vuelve el bus (el precio es mayor si se elige esta opción). Sino, la actividad acaba, por lo que nos subimos al coche y volvimos hacia las pasarelas a diez minutos del puerto.
Aparcamos en el parking de abajo y nos comimos los bocadillos mientras venía el bus gratuito (frecuencia de 15 minutos).
Después, comenzamos la ruta sobre las pasarelas.
No hicimos todas, solo las que dan al frente glaciar. Además, alguna de ellas estaba cerrada.
Pero fue más que suficiente para ver al colosal Perito Moreno.
He de decir que en mi última visita, diciembre de 2017, el glaciar tenía el doble de grosor, unos 70m aproximadamente frente a los 30-40 que tiene en la actualidad.
Además, en marzo de 2018 "rompió" contra la península de Magallanes, hecho que lo hacía el glaciar más conocido del mundo ya que era el único al que le ocurría algo similar.
Al romper un par de meses más tarde de mi visita, se encontraba mucho más cerca de la costa que en la actualidad.
Según nos comentaron los guías, el Perito Moreno dejó de estar en equilibro hace unos 4/5 años, pasando a ser un glaciar en retroceso. Por eso creen que el fenómeno de ruptura contra la península ya nunca más se va a repetir. Nos dijeron también que esperan que en dos años se retraiga unos 800m, cuando deje de apoyarse en el lecho del lago y el agua caliente se infiltre por debajo y se derrita muchísimo más rápido de lo que lo hace, hecho que lo hará más complicado de ver desde las pasarelas y que complicará las actividades de acercarse en barco y andar sobre él.
No obstante, pese a todos estos "inconvenientes" sigue siendo una de las maravillas de la naturaleza, algo que debe ser OBLIGATORIO visitar, más pronto que tarde.




Estuvimos un buen rato fotografiando, y tuvimos la suerte de que un cóndor sobrevoló nuestras cabezas a escasos metros de altura, lo que le dio un toque más mágico al día.
Volvimos al hotel por la tarde y cenamos allí.