El cuarto día fue día de viaje nuevamente. Teníamos dos buses, uno a Calafate y desde aquí otro a Chaltén.
Si queréis pasar directamente a la parte del Fitz Roy lo pongo en negrita más abajo.
Desayunamos en el hotel, uber a la estación y llegamos con tiempo al mostrador de la compañía Taqsa Marga. Te dicen de llegar una hora antes en viajes donde vayas a cruzar fronteras y con el billete impreso, pero no hace falta ninguna de las dos.
No obstante, llegamos con tiempo y esperamos en la estación. Creo que el bus iba lleno, por lo que sí que recomendaría comprar este billete con antelación si se quiere salir a primera hora.
Llegamos a Calafate, y teníamos 3h hasta el bus a Chaltén, así que decidimos adelantarlo a otro que había antes y nos cobraron 3500 ARS de gastos de gestión por hacer el cambio por persona. Yo no los compraría muy juntos pues hay veces que las gestiones en la aduana se demoran mucho, mejor ir con tiempo entre buses.
Los billetes Puerto Natales-Calafate nos costaron 40.000 ARS (23€) cada uno y Calafate - Chaltén 35.500 ARS (20,6€).
Los buses tiene Wifi de pago, que no es muy caro.
Estaba dispuesto a pagarlo cuando me conecté a la red y me estuvieron entrando datos durante 10 minutos. Como ya había hecho todas las gestiones que quería, decidí no comprarlos. Si os conectáis a la web para comprar datos de internet y llegáis hasta la ventana de poner los datos de la tarjeta, llega internet gratis durante un rato.
Se supone que hay que pagar una tasa por usar la terminal de unos 2000 ARS, que Lucía decidió pagar por su cuenta y nadie nos pidió. Recomiendo no pagarla, posiblemente este incluida ya en los billetes de bus como las tasas aeroportuarias y sino que lo hagan. Nadie nos pidió las tasas.
Comimos en la hora y media que teníamos delante de la estación en un mejicano, sin mas (30,4€ un menú que había para dos personas), y compramos en el kiosco de al lado una tarjeta sim de la compañía Claro. Había visto antes de ir que la mejor opción era Movistar pero no tenían. También nos dijo que por el viento (excusa lamentable) no podía hacernos el recargo de saldo en la tarjeta y que lo podíamos hacer en la app.
Nos costó 4500ARS la sim (3,76€) . La app no se podía descargar, había que tener el Playstore ubicado en Argentina, por lo que solo podíamos hacerlo a través de su web, y esta no nos cogía ninguna de las tarjetas, así que estuvimos con una Sim sin datos hasta que llegamos a Chaltén (4gb de datos para una semana costó 4,7€).
Como podéis ver sale muchísimo más rentable que compañías como Holafly o de estas que te venden los datos ya desde España.
Si que es verdad que da un poco de respeto llegar a un país sin datos, pero qué queda entonces de viajar si no son esos nervios por la incertidumbre y lo desconocido. Se ha vuelto todo ya demasiado sencillo.
Una vez en Chaltén, pasamos por un cajero, donde solo fuimos capaces de sacar 200.000 ARS con una comisión del banco por sacar de +16.000 ARS (solo hay un cajero en Chaltén y cerca de la estación de Calafate no había). Recargamos la tarjeta Claro en un kiosco y fuimos andando al hotel. El pueblo es muy pequeño y está totalmente orientado al turismo. Son todo alojamiento y restaurantes.
El hotel se llamaba Habitación 2, se trabaja de una habitación en una casa con más habitaciones, las cuales se repartían entre otros turistas y las de uso de la familia. Se entraba por el jardín en la habitación así que no había contacto con ésta y no resultaba incómodo. Y aunque cumplía lo que prometía en Booking, era bastante justo, con precios carísimos, pero un poco más bajo que el resto de alojamientos. Costaba 69,5€ la noche y si pagabas en efectivo te hacían descuento del 10%. Si volviese ahora, no volveríamos a quedarnos en este alojamiento.
Cuando estábamos preparando el viaje había opciones ligeramente más caras en Airbnb. Sin duda ahora elegiría una de estas. Creo que Airbnb tiene mejores ofertas que Booking en el Chaltén.
Cenamos en el restaurante Patagonia Gourmet, que nos sorprendió y que nos costó 49€ los dos. De ahí nos fuimos a dormir, al día siguiente tocaba nuevamente ruta.
Fitz Roy
Teníamos varios días en Chaltén. La última vez que estuve me hizo ventisca los dos días, por lo que ahora queríamos estar un poco más para así tener más posibilidades de buen tiempo y poder ver el Fitz Roy, que era la espina que se me había quedado clavada. No hizo falta esperar, el primer día hizo sol radiante.
Madrugamos por varios motivos. El primero como siempre evitar masificaciones. Hubo gente pero nada comparable a Torres del Paine. El segundo, habían impuesto una tasa por entrar al parque, en mi opinión abusiva y distinta de las tasas de Calafate, y había leído que si madrugabas y no había nadie en el puesto, podías pasar y hacer la ruta ahorrándote este peaje.
Habiendo hecho ahora la excursión, no me arrepiento para nada de haber pagado la tasa, pues es la primera montaña donde veo que el dinero realmente se destina a la conservación del parque y al mantenimiento de los senderos.

Llegamos a la caseta de inicio y una chica nos explicó que la entrada de un día se podía comprar allí, pero la de 3, que era la que íbamos a comprar porque íbamos a hacer varias rutas, se tenía que hacer online. Así que la pagamos (costó unos 60€ por persona los tres días), miró la captura medio segundo y nos dejó pasar. No sé si saben dónde mirar exactamente o es que les da igual, pero me dio la sensación de que no controlan nada.
Comenzamos así la ruta a la Laguna de los tres, el lago desde el que se ve el Fitz Roy. No me explayaré en lo que es la ruta en sí. Simplemente decir que es similar a las Torres del Paine, ligera subida al principio y dura en el tramo final, pero el paisaje a lo largo de la ruta y las vistas finales son INCREIBLES. El Fitz Roy supera con creces las Torres del Paine.


Son montañas parecidas, cortados de roca descomunales con un lago en la parte inferior, pero los colores, la ruta, la menor masificación… hacen que el Fitz Roy, en mi opinión, sea mucho más bonito que las Torres. Si bien es cierto que las Torres no se limita solo a lo cuernos sino al parque en general.

Recomiendo también acercarse a la Laguna sucia, que está al lado de la Laguna de los Tres. No vimos el camino para bajar a ésta, no sé si se puede, y como hacía muchísimo viento, no quisimos asomarnos al cortado a ver si veíamos la ruta por lo que nos contentamos con un punto intermedio donde se veían las dos lagunas y nos comimos los bocadillos que habíamos comprado la tarde anterior entre dos rocas que nos paraban el viento.


La vuelta al Chaltén se convirtió nuevamente en un safari onitológico, con la suerte de poder ver dos cóndores, el último de ellos ya cerca de la caseta de control y volando bastante bajo.

A la salida nos volvieron a pedir el ticket, pero lo miraron muy por encima.
Nos pedimos dos empanadas en el primer sitio que vimos, como supongo que hará todo el mundo que baje de la montaña. Nos costaron 5000 ARS cada una. Tras esto nos fuimos a una terraza a descansar donde nos pedimos dos cervezas, que nos costaron 4000 ARS cada una, y después al “hotel”.
Descansamos, nos duchamos y antes de ir a cenar, al mismo sitio donde habíamos tomado las cervezas, que nos había gustado, pasamos por la lavandería para lavar ropa para los próximos días ya que como no facturábamos maletas íbamos un poco justos con la mochila de 40l.
La cena, una hamburguesa y unos raviolis, con una cerveza y una copa de vino nos costó 39,68€.
Luego fuimos al hotel a descansar.
Quedaban más rutas, y ya llevábamos 47km en los últimos tres días.