Un poco de Historia
Región habitada desde la prehistoria, islamizada en el VII, enfrentada a Damasco en el VIII, causante de la decadencia de regiones como Ziz o Todrá en el XI tras la fundación de Marrakech, (al desviar y aglutinar el tráfico de caravanas que antaño llegaban desde el Sudán vía Sijilmassa para ir al norte), conquistada en el XII por los almorávides, (quienes la sometieron al reino de Marruecos por vez primera), en el XIII por los almohades, gobernada por los Saaidies en el XVI (con quienes vivió una época dorada debido al dominio que éstos ejercieron sobre la ruta de las caravanas al conquistar el Sudan), y por los Alaouitas en el XVII tras derrotar a los Saadíes, reunificada por los grandes señores del Atlas durante los siglos XVIII y XIX, integrada en el Protectorado francés a principios del siglo XX e incorporada plenamente a Marruecos en 1956 tras la independencia del país alaouita.

El Valle del Drâa vivió su máximo apogeo gracias a las caravanas transaharianas a pesar de ser un territorio en permanente conflicto entre las tribus sureñas hasta la llegada al poder de los Glaoui en el XIX, y sigue siendo a día de hoy un misterio para los historiadores que aún tienen muchas lagunas que dilucidar, porque sus primitivos asentamientos se remontan a tiempos prehistóricos, tal y como lo demuestran los múltiples restos arqueológicos hallados en la zona (por ejemplo Foum Chenna, al sur de Tinzouline), y porque ha sido, a lo largo de los siglos, una región habitada por tribus seminómadas saharianas, tribus beréberes venidas del norte o este de Marruecos, árabes, judíos y subsaharianos procedentes del interior del continente (sobre todo sudaneses y malíes, esclavos incluidos), todo ello en parte por ser ruta de las caravanas y en parte porque en ella se descubrió oro y otros metales preciosos.

Un poco de información viajera
Aunque el tramo comprendido entre Agdz y Tamegroute, correspondiente al Drâa Medio, es el mas publicitado y visitado turisticamente , nada mejor para conocer esta región que recorrer sus palmerales partiendo desde Ouarzazate hasta llegar a Mhamid El Guizlane.

La zona del Drâa Superior, mas allá de Ouarzazate como punto de máxima relevancia, es bastante inaccesible dado que atraviesa el macizo del Djbel Saghro por lo que para el turismo es irrelevante y para un viajero supone una inversión en tiempo muy costosa ya que carece, entre otras cosas, de rutas bien definidas, de palmerales y de núcleos permanentes de población con excepción de las pequeñas aldeas diseminadas por las laderas montañosas que lo flaquean y ademas no tiene ningún punto geográfico singular (lagos, cimas)

El Drâa en Ouarzazate
La zona del Drâa Medio desde Agdz a Mhamid ya es otro cantar porque se lo pone fácil al gran público puesto que hay rutas pavimentadas que permiten acceder a los lugares mas “turísticos” repletos de alojamientos que ofrecen esos complementos que el turismo busca en estos lugares, y porque ofrece al viajero que quiera sudar la camiseta diferentes opciones para recorrer estos palmerales y sus núcleos, sin las prisas que impone una agenda de tour-operador.
En este tramo podemos “definir” seis palmerales separados por pequeños foums secos casi todo el año y que, aunque a lo largo de los 130 primeros km conforman una línea verde mas o menos continua, tienen entidad e historia propias :
Palmeral de Mezguita, de algo mas de 30 km a partir de Agdz que incluye a Tamnougalt.
Palmeral de Tinzouline , el más largo, con casi 50 km de longitud, que empieza, aproximadamente, a la altura del cruce de la N9 con la carretera de Nkob.
Palmeral de Ternata, que empieza a unos 20 km antes de Zagora e incluye al ksar de Tissergate, situado a unos 8 km al norte de dicha ciudad.
Palmeral de Fezouata, que se inicia en Amezrou, termina en el campo de dunas de Tinfou y tiene como centros históricos tanto a Amezrou como a Tamegroute, localidad en la que se halla la Zaouia Naciriya.
Palmeral de Ktaoua (Ktawa), el palmeral semi encerrado por los contrafuertes del Djbel Bani a los pies del paso del Tizi Bensalmane, cercano a los campos de dunas de Lihoudi y Tidri y cuya localidad mas importante, a nivel turístico que no histórico, es Tagounite.
Palmeral de Mhamid, el último palmeral ya en el desierto tras cruzar el paso del Tizi Bensalmane que, con 8 núcleos habitados que conforman otros tantos oasis que integran el conjunto de dicho palmeral, está poblado por tribus de diferentes procedencias, bereberes, saharauis y árabes, es "vecino" del erg de Chegaga e Iriki de los que dista poco mas de 20 km, y también está muy cerca de otros campos de dunas mas modestos como Lihoudi o Tidri.

Ktaoua y Mhamid, constituyen los oasis más meridionales del valle medio del Drâa, en el borde mismo del Sáhara, cercanos a la frontera argelino-marroquí, y son los más amenazados por los riesgos medioambientales, (sequía, salinidad, sedimentación por tormentas de arena, invasiones de langostas…), al estar expuestos a la dureza de las arenas y a la climatología extrema del Sáhara, con una carencia de agua permanente, solo alterada por las fuertes tormentas de otoño y febrero que provocan inundaciones que destruyen los campos de cultivo; por ello, estos oasis son un regalo de vida en una región donde su clima se caracteriza por sus altas temperaturas, (43 a 55 grados en verano), la muy alta insolación (mas de 3.000 horas sol / año) y la ausencia tanto de aguas superficiales como de manto vegetal (bosques).

Atardecer en un palmeral
La zona del Drâa Inferior, con casi 700 km, es el tramo más largo y árido, que corre en su mayor parte semi oculto y mas o menos paralelo, tanto a las laderas sur del Anti-Atlas Occidental como a la frontera argelina y al muro de la vergüenza (durante casi 400 km), creando pequeños oasis en los que excepcionalmente aparece, hasta llegar a su desembocadura en el Atlántico, allá en Cap Drâa, a unos 25 km al norte de El Ouatia (Tan Tan Plage).

Cap Drâa
Época de viaje y méteo
La mejor época para viajar por la zona es la de los meses de mayo y junio porque las horas de luz diurna son máximas, (entre 12 y 14), las noches son frescas (frías en invierno) y la temperatura media diurna oscila entre los 15/17 de mínima y los 30º de máxima (en junio el mercurio ya se acerca en el sur a los 40º en las horas centrales del día).

A mediados de junio
Los meses de octubre y noviembre suelen tener precipitaciones a menudo tormentosas y las horas de luz diurna se quedan entre 10 y 11. En verano, (julio agosto y septiembre), el clima aun es mas extremo debido a las altas temperaturas caniculares, (25 a 30 por la noche y hasta 55 durante el dia), aunque se puede considerar la segunda quincena de septiembre aceptable porque, con 12 hrs de luz diurna, suele ser ya menos calurosa. De diciembre a marzo, con escasas 10 hrs de luz diurna, tanto la lluvia como la nieve pueden hacer acto de presencia en el Atlas, el mal tiempo puede afear el viaje (sobre todo en febrero, época de lluvias torrenciales) y hace frio, sobre todo por las noches por lo que no es extraño llegar a 0º tanto en el desierto, como en zonas interiores como Ouarzazate por ejemplo.
Web para consultas de méteo : www.meteomaroc.com
Un poco de hidrogeología
El río Drâa es el mas largo de Marruecos con casi 1000 km. Nace a unos 15 km al este de Ouarzazate, donde las aguas de las dos vertientes de la cara sur del Atlas que lo alimentan convergen en una depresión de unos 10 km de ancho por 30 km de largo, considerada geológicamente como el límite entre el Anti y el Alto Atlas, que está parcialmente inundada por el pantano de Mansour Eddhabi.

Ouarzazate, pantano de Mansour Eddhabi
El Drâa soporta dos grandes pantanos en su cabecera y un tercero en su tramo inicial, ademas de otros cuantos de pequeña envergadura a lo largo de su recorrido; los dos primeros son el archiconocido de Mansour Edhabbi en Ouarzazate, sobre su cuenca oriental (la del Dades y sus afluentes, que entró en servicio en el año 1972), y el menos conocido de Tiouine sobre su cuenca occidental (la del rio Iriri que nace en el macizo del Djbel Siroua y es afluente del Drâa, que entró servicio en el año 2014); el tercero, situado propiamente sobre el río Draa, a escasos 10 km al norte de Tizgui, entró en servicio en el año 2023.

Pantano de Agdz en Tizgui
El primero de los pantanos, aunque en los ultimos 20 años nunca ha estado lleno y su capacidad apenas si llega normalmente al 60%, es capaz de embalsar 560 millones de m3, es decir, la totalidad de la aportación de agua en superficie que recogen las cuencas Oriental y Occidental del Drâa; el segundo en el Iriri, es capaz de embalsar a máxima capacidad 270 millones de m3 ...; el tercero, aguas abajo de estos dos, es capaz de embalsar a cota máxima 317 millones de m3, inundando una superficie de algo mas de 1000 ha, a pesar de que, desde su inauguración, a duras penas a llegado a embalsar el 15% del total de su capacidad. No hace falta ser un experto en la materia para ver que falta agua para llenar tanto pantano.

Tizgui, en el rio Drâa a los pies de la Presa de Agdz
Mansour Eddhabi suministra agua de boca y riego a Ouarzazate y areas colindantes ademas de los 6 millones de m3 que requiere la explotación de la macro central termo solar de Nour; Tiouine suministra agua tanto a Ouarzazate como a las minas de manganeso sitas en las cercanías, (reabiertas en el 2011 y propiedad de la sociedad Managem quien, a su vez, es propiedad de Al Mada y de Siger, es decir, propiedad de Sa Majesté le Roi), y el pantano de Agdz debería suministrar agua de riego y boca tanto a la ciudad como a su palmeral. El resultado de tanto pantano es el que se ve en la siguiente fotografía del cauce del Río Drâa.

El cauce del Drâa en Tamnougalt, palmeral de Mezguita.
Debido a estos pantanos y a la sequía cada vez mas prolongada, las inundaciones que aportaban los limos fertilizantes al Drâa, las mas importantes en el norte de Africa tras las del Nilo, aunque mucho mas irregulares que las del río egipcio, son parte del pasado y el agua de su cabecera ya no logra llegar ni al lago Iriki ni, por supuesto, al océano.

Limites del lago Iriki con el campo de dunas del Erg de Chegaga
Y al Drâa ... Qué le queda ? Pues eso ... casi nada.

Cauce del Drâa en Mhamid
Así pues, para ver el Drâa con un caudal aceptable tal como se puede ver en esta fotografía, hay que esperar a que estalle una buena tormenta.

Esto es Marruecos y lo demas, es solo eso : fotografias para el recuerdo, con mas o menos agua en sus ríos y lagos, que nos llevamos quienes visitamos ese hermoso pais.

Un poco de Sociología
El valle de Drâa, en tanto que antigua ruta de caravanas, tuvo a lo largo de la historia un importante atractivo para las poblaciones tanto del sur como del norte, lo que provocó una considerable mezcla étnica. A los Draouas (población negra y supuestamente nativa), se añadían árabes procedentes del sur, bereberes del norte y centro de Marruecos, nómadas tanto de la región como de otras colindantes, ademas de judíos, sudaneses o malíes, con lo que en el valle se creó, a lo largo del tiempo, una estructura socio-étnica muy jerárquica, a menudo consolidada en condiciones conflictivas entre autóctonos y recién llegados, que ha marcado la memoria colectiva hasta nuestros días, a pesar de la unificación militar de los Glaoui, la socio-administrativa del Protectorado francés y la política a golpe de Gendarmería de los Alauitas. Como ejemplo mas reciente de ello, recordar que no fue hasta finales del siglo XX cuando las autoridades marroquíes pusieron paz mediante la Gendarmería y el Ejercito allá en Mhamid, donde las disputas entre tribus rivales se dirimían a tortazos y a machetazos.

El conflicto fronterizo entre Marruecos y Argelia aún no resuelto, la llamada Guerra de las Arenas iniciada en 1963 que mantiene las fronteras cerradas, junto con la sedentarización de los nómadas, las grandes sequías y la marcha de la comunidad judía a finales de la década de 1950 provocaron que esta región perdiera población poco a poco y entrara en una regresión lenta pero constante a pesar del atractivo reciente que los desiertos tienen para los turistas, tanto nacionales como extranjeros, (caza, deporte de aventura, dunas, festivales, etc.) que visitan esta región recorriendo, sin saberlo, una ruta que, aunque civil y de uso turístico, es un eje militar básico para Marruecos puesto que las relaciones con Argelia siguen siendo complicadas y el famoso muro de la vergüenza no se detiene en los limites del Sáhara Occidental.

Un poco de Economía : el incierto futuro
El caudal del Drâa no mantiene el mínimo ecológico de subsistencia siendo testimonial durante buena parte del año. Los tres grandes pantanos que soporta la cuenca no garantizan ese caudal mínimo y, según como venga el año de lluvias, ni tan siquiera garantizan los caudales de riego necesarios que demanda la huerta de la región, en la que los canales de riego llenos de arena y cascotes en muchos de los palmerales demuestran su nula utilización, por lo que la región está plagada de pozos.
Canales de riego primarios en Mhamid

La caída del comercio al desaparecer el tráfico caravanero y la sedentarización de los nómadas, provocó el hacinamiento en los palmerales de una población que, aunque desde tiempos inmemoriales, ha desarrollado formas de adaptación a su entorno, gestionando la escasez y fragilidad de los recursos disponibles en un alarde de ingeniería civlizadora, no ha podido mejorar las técnicas de producción ni los rendimientos en la agricultura entre otros motivos porque la mecanización es casi imposible debido al pequeño tamaño de las propiedades.

Palmeral de Mhamid
Además, el aumento de la población en esos palmerales de frágil equilibrio provocado la necesidad de aumentar los ingresos que noquean cubiertos solo con el turismo por lo que la agricultura tradicional de subsistencia (dátiles, almendras, miel, henna …), ha pasado a ser intensiva al introducir huerta y árboles frutales de todo tipo y no autóctonos que producen cosecha casi todo el año y que requieren mucha mas agua para regadío (caso de las sandias por ejemplo), y la ganadería también de subsistencia (ovejas y cabras) ha pasado a ser extensiva, lo que en esta región requiere grandes superficies dada la escasez de recursos, pastos y la imposibilidad de mantener y alimentar a los animales en granjas.

El palmeral de Tinzouline
El caudal medio "ecologico" que deberían filtrar los pantanos hacia el Drâa para atender estas necesidades debería estar entre 13 y 16 m3/s, pero el que lleva realmente la mayor parte del año a duras penas pasa de la mitad, llegando en primavera y verano a desaparecer; cuando llueve, si es que llueve, y la lluvia da caña, ese caudal medio se puede multiplicar por 200, lo que comporta enormes problemas de inundaciones a lo largo de un cauce cuyas infraestructuras están mas que en precario.

El Drâa en el palmeral de Ktawa, un cauce seco
Por todo ello, a los buenos habitantes de estos palmerales no les queda mas opción que tirar de pozos, la mayoría explotados mediante bombas, (hay actualmente algo mas de 1400 a lo largo del Drâa Medio entre Agdz y Zagora), pozos que no hacen mas que sobreexplotar unos mermados y difícilmente regenerados acuíferos subterráneos, con el consiguiente riesgo de salinización de los mismos, algo que ya se ha dado en algunos casos, a pesar de que está prohibido rigurosamente por ley la apertura de un pozo sin las pertinentes autorizaciones administrativas y sancionado con duras penas que incluso pueden comportar cárcel.

Pozo artesiano
Pozos con bomba

La escasez de agua, que conlleva la degradación de la cubierta vegetal y de los suelos, y el hacinamiento de los oasis que provoca el incremento de las necesidades hídricas de la población, comportan que este territorio se deteriore cada vez mas rápidamente porque el desarrollo hidroagrícola del valle de Drâa, que en 1972 inició el gobierno marroquí, ni ha innovado ni ha mejorado las condiciones de la población, ya que ha trastocado el sistema ecológico y socio-económico sin ofrecer alternativas o soluciones viables a medio y largo plazo a estos problemas. Y cuando a alguien se le ha ocurrido poner encima del tapete este tema, como siempre pasa, el gobierno se ha defendido alegando que ”es la población la que es incapaz de apreciar los esfuerzos del Estado”.

En algún lugar entre Tagounite y Mhamid

A pesar de las evidencias, los sucesivos funcionarios públicos que ejecutan fielmente el manual del buen señor feudal, siendo incapaces de reconocer la insuficiencia de las intervenciones estatales, el desmoronamiento de los sistemas de gestión tradicionales y la mala gestión de los recursos, se atreven a afirmar públicamente sandeces tan grandes como :
“Ya no podemos rectificar la situación y evitar que los hombres emigren. Solo hay que mantener el equilibrio mínimo recurriendo a otras actividades como el turismo y el cine, para garantizar el empleo de las personas. Hay que declarar el fin de la era agrícola y pensar en el turismo y el cine ”

¿Alguien puede imaginar qué atractivo tendrán los oasis sin agua, sin agricultura, ganadería y sin sus habitantes ? ¿Tendrán los turistas y los cineastas el mas mínimo interés en acudir a estos lugares?


El erg de Chegaga
La capacidad y el saber hacer para gestionar la fragilidad de los recursos de este territorio, clasificado como reserva de la Biosfera por la UNESCO, así como para mantener su equilibrio socio económico y su patrimonio milenario, no están en las manos ni del turismo ni del cine

