Sobre las siete de la mañana vino Susana a la cabaña a recogernos. Nos iba a llevar a la frontera con Brasil. Nos costó 10.000 ARS (6€)
El trámite de la aduana de Argentina fue muy rápido y sencillo.
Nos había además dado el teléfono de Marcos (+55 45 933 0000) un chico brasileño con el que habíamos quedado al pasar la frontera argentina (la brasileña está un poco más lejos) y que nos hizo de conductor el resto del día. Le acabamos pagando 50€ al cambio por todo lo que iré describiendo en esta etapa.
Marcos se pensaba que ese día cruzaríamos a Paraguay, una vez hubiésemos visitado las cataratas. No sé por qué pensó eso, si es una práctica habitual entre los turistas, pero decidió que no teníamos que pasar por la aduana. Cuando me di cuenta de que se la había pasado, se lo dije, y me dijo que volveríamos cuando fuésemos a las cataratas, que venía de paso.
Estuvimos por lo tanto unas horas de ilegales en Brasil.
Lo primero que hicimos fue ir al apartamento Condominio Inn Studio. Muy normal, suficiente para pasar la noche. Nos costó 23€ y pudimos pagar con tarjeta.
Tras esto teníamos dos objetivos antes de ir a las cataratas. Sacar dinero y comprar una sim para el móvil.
El cajero nos cobró comisión, como venía siendo normal. Respecto a la tarjeta sim, hay que tener mucho cuidado.
En Brasil son muy estrictos con eso, para darla de alta hay que subir su nº de identificación fiscal, el cual lógicamente ningún turista tiene. Compramos primero una sim de la marca Tim, que nos costó 8€, con algunos gigas pero que en ningún momento pudimos dar de alta.
Tras comentárselo al propietario del apartamento, nos dijo que la única que tiene activación para extranjeros es la compañía Claro, y hay que comprarla en una tienda oficial para poder registrarla (en Foç no hay tiendas oficiales) Compramos en una gasolinera una de esta compañía, que nos costó unos 6€ y tampoco pudimos activarla.
Marcos nos llevó en todo momento a hacer las gestiones. Después pasamos por la aduana, en la cual estuvimos 5 minutos haciendo cola, nos cuñaron el pasaporte y fuimos a las cataratas. Las entradas las compramos online allí, nos costaron 42.83€ para dos personas. Llegamos sobre las 9:30 e hicimos poca cola, unos 20 minutos. A la salida sobre las 12h había cola de varias horas.
El lado brasileño se encuentra mucho más lejos de la entrada que el argentino. Es necesario coger unos autobuses gratuitos que te acercan a las pasarelas. Además, hay muchas rutas por la selva que no pudimos hacer por tiempo pero que quedaron pendientes para otra ocasión.
Tras unos 15 minutos de bus llegamos a la primera de las pasarelas. Este lado es más incómodo de ver que el argentino. Los motivos son varios. Las pasarelas son más estrechas. La gente llega a mareas, cada vez que llega un bus. Lo mejor es dejar pasar al grupo al empezar la pasarela, y así se va más o menos solo.
Las vistas desde este lado son completamente diferentes de las del lado argentino. En el argentino estás más encima de las cataratas, ves la fuerza y cantidad de agua que cae. En el brasileño, tienes una panorámica de todas las cataratas simultáneamente y te das cuenta de la magnitud de lo que estás viendo.



Y lo mejor es el final. Llegas a una plataforma rodeada de cascadas donde acabas completamente empapado, envuelto por el estruendo del agua. Es posiblemente equiparable al punto argentino donde observas la garganta del diablo.

Esta plataforma está saturada de gente, por lo que tras disfrutar un rato nos retiramos y nos acercamos al ascensor que te lleva al parking. Si subes andando tienes todavía algún mirador muy cercado a los saltos de agua, cosa que si subes en ascensor te pierdes.

Creo que las cataratas no se pueden entender con la visita de uno de los dos lados exclusivamente. Es necesario visitar los dos para tener una idea global y en conjunto de lo que son. Uno no es mejor que el otro, son los dos complementarios y espectaculares.
Volvimos a coger el bus que nos llevó a la entrada y dimos por finalizada nuestra visita.
Fuimos al parque de las aves, enfrente de la entrada de las cataratas.
Personalmente estoy en contra de los zoológicos. El que quiera ver animales que ahorre y se vaya de safari a África o los vea en los documentales de la dos. Se supone que el parque de las aves era un centro de readaptación y reinserción de animales provenientes del contrabando, atropellos... Pero lo que vi ahí, que igual algo de ésta labor tienen, me pareció más un zoológico que otra cosa.
Es verdad que los animales se ven sanos, las jaulas son grandes en la mayoría de casos (la de las águilas arpías no era muy grande para su tamaño), que tienen vegetación para ocultarse de las personas si están estresados... Pero no deja de ser un zoológico y financiarlo hace que o bien saquen animales de la naturaleza para perpetuar el negocio o que no los esterilicen para seguir teniendo crías y no se acaben los ingresos.
La gota que colmó el vaso fue ver, al final del recorrido, un casuario. Un ave nativa de Australia, que quizá haya llegado a Brasil por contrabando, pero que debería de volver a Australia a ver si se puede reintroducir en la selva tropical, y no estar dándole prestigio al parque por tener una especie exótica y complicada de ver.
Por este motivo, y por algún otro, estoy seguro de que se trata de un zoológico y no de un proyecto cuya finalidad exclusiva es ayudar a la fauna, por lo que no recomiendo su visita y si pudiese volver atrás no hubiese ido a visitarlo. Marcos volvió a recogernos y nos llevó al apartamento.
Esa tarde no hicimos gran cosa, fuimos a cenar a un restaurante llamado Tia Santa. 76,33€ los dos. Muy muy bueno, pero hay opciones más baratas en Foç do Iguazú.
Aquí acaba el diario. Realmente el viaje siguió unos días.
Volamos a la mañana siguiente de Foç a Sao Paulo, 127€ cada vuelo, y de Sao Paulo a Madrid dos días después con la compañía Azul que nos gustó mucho, por 581€ por persona. No incluyo la parte de Sao Paulo porque apenas lo visitamos y estoy seguro de que hay diarios que se centran en esta ciudad mucho más de lo que lo pueda hacer yo.
Fue un viaje espectacular. De todos los países en los que he estado, creo que tanto el Perito Moreno como Iguazú son los sitios más espectaculares que he visto (el salar de Uyuni les sigue de cerca, pero está un poquito por debajo). Además de las rutas de montaña que pudimos hacer, que fueron increíbles, y la suerte que tuvimos con el tiempo y los horarios de los aviones y buses, que estaban minuciosamente estudiados y calculados y que fueron fueron a la perfección, sin sobresaltos mayores.
El presupuesto total del viaje fue de 3368€ por 13 días de viaje completo (15 si contamos los vuelos).