Para este día, que no da mal tiempo, he reservado para realizar la ruta de la vereda Ponta Sao Lourenço (PR 8), la reserva se realiza desde la web visitmadeira.com, o desde su app. Allí, además de realizar la reserva se debe consultar el estado de la ruta para ver si está abierta o cerrada, y también se pueden ver sus características tal como distancia, desnivel, etc. La ruta se reserva eligiendo fecha e intervalo horario aproximado, y cuesta 4,50€ por persona.
Nos dirigimos esta mañana al noreste de la isla, donde sale una lengua de tierra, la Ponta de Sao Lourenço. Desde Funchal en dirección al aeropuerto, cuya pista hay que pasar por debajo, se llega en poco más de media hora, hasta la rotonda donde finaliza la ER109. Hay un buen parking.
Nos dirigimos esta mañana al noreste de la isla, donde sale una lengua de tierra, la Ponta de Sao Lourenço. Desde Funchal en dirección al aeropuerto, cuya pista hay que pasar por debajo, se llega en poco más de media hora, hasta la rotonda donde finaliza la ER109. Hay un buen parking.

Comenzamos la ruta sobre las 10 y cuarto de la mañana, tenemos un día más o menos despejado y soleado, con ligero fresquete, la ruta es lineal, de unos 3 km, por tanto hay que hacer otros tantos para volver, por el mismo sitio, aunque al final hay un pequeño bucle. Ya se ve bastante gente por allí. En el comienzo de la ruta hay un par de personas controlando el acceso y revisando la reserva.


El recorrido es un sendero más ancho en algunos tramos, más estrecho en otros, con protección lateral cuando hay desniveles más fuertes, y con subidas y bajadas.

Ha debido llover porque hay barro en el camino, del que se te pega bajo el calzado. Estamos al norte, durante el trayecto varias veces llega una nube y llueve, otras zonas son muy expuestas y hay un aire infernal, o sea, a ratos hay que quedarse casi en manga corta subiendo con sol y otros hay que abrigarse fuertemente y ponerse el chubasquero.

La ruta merece mucho la pena, bajo mi punto de vista es de las más bonitas de Madeira, tiene bonitas vistas y miradores a acantilados.




Al final del recorrido se llega a la Casa do Sardinha, que es un bar con terraza donde poder hacer un descanso y tomar algo. Cerca de la Casa do Sardinha hay un pequeño embarcadero donde, previa reserva supongo, se pueden coger taxis acuáticos que llevan a Quinta do Lorde, un pequeño puerto situado poco antes del comienzo de la ruta.

La vuelta se hace por el mismo sitio, a nosotros se nos nubló el día y empezó a llover a media vuelta, con lo que no paramos apenas, se notó el barro mucho más seco, supongo que por una combinación de tantas pisadas y del aire.
Al terminar nos cambiamos y nos acercamos a Caniçal, a unos 6 km., y allí comemos en el restaurante “Tasquinha do Pescador”, nos ponemos en la terraza bajo un toldo para que no nos dé el sol, y cuando estamos con los entrantes empieza a llover bien y nos tenemos que meter dentro. Comemos unas lapas, patatas cocidas (doce batata murro), bacalao a Lagareiro, filete de la casa, pan, tres jarras de cerveza y un café, por 74€. Comimos muy bien.

Ya serán cerca de las 4 de la tarde cuando acabamos de comer y decidimos continuar por el norte viendo algunos miradores, primero nos acercamos al miradouro da Portela.

A continuación vamos al miradouro do Guindaste, para lo cual nos hace retroceder de nuevo a la ER101 y acercarnos más rápidamente por los túneles. Este mirador tiene dos pasarelas que sobresalen al vacío sobre el mar, con el suelo acristalado.


Tenemos cerca Santana y sus casas tradicionales, una de las imágenes más vistas de Madeira, nos acercamos hasta ellas, hay varias, están allí juntas, algunas de ellas abiertas tienen tiendas en su interior.


Seguimos en dirección oeste hasta el miradouro da Beira da Quinta.


Después visitamos el miradouro de Sao Cristovao, en Boaventura, situado junto al restaurante del mismo nombre, con la terraza junto a la barandilla del mirador. Buen sitio para tomar algo en la terraza pero estaba algo fresco para ello.

No queda demasiado para que empiece a anochecer y estamos cerca de Sao Vicente y el punto donde podemos atravesar la isla de norte a sur por el túnel de la VE4, así que decidimos ir hacia allá, antes de entrar al túnel está el desvío ala ER228, para atravesarlo por arriba y ver el miradouro da Encumeada, pero medio está lloviendo y arriba se ve lleno de nubes, buena gana de ir por una carretera peor y con curvas con niebla para no ver nada.
Atravesamos el túnel y cogemos la ER101 hacia Funchal, como todavía hay luz nos desviamos en Cámara de Lobos para ver el Cabo Girao y su miradouro. Cuesta 5€ por persona, se pueden comprar los tickets en máquinas allí mismo.
Cuando fui la otra vez era un peto de piedra con poca cosa alrededor, gratis, ahora aparte de una tienda y una cafetería hay una plataforma acristalada por todos los lados, suelo incluido. Es uno de los acntilados más altos de Europa, con 589 m. de altura.
Hay poca gente porque ya está anocheciendo, como ha llovido el suelo de cristal está mojado y la visión debajo es más difusa, mejor para los que tienen vértigo, no es mi caso.
Atravesamos el túnel y cogemos la ER101 hacia Funchal, como todavía hay luz nos desviamos en Cámara de Lobos para ver el Cabo Girao y su miradouro. Cuesta 5€ por persona, se pueden comprar los tickets en máquinas allí mismo.
Cuando fui la otra vez era un peto de piedra con poca cosa alrededor, gratis, ahora aparte de una tienda y una cafetería hay una plataforma acristalada por todos los lados, suelo incluido. Es uno de los acntilados más altos de Europa, con 589 m. de altura.
Hay poca gente porque ya está anocheciendo, como ha llovido el suelo de cristal está mojado y la visión debajo es más difusa, mejor para los que tienen vértigo, no es mi caso.




Desde aquí ya volvemos a Funchal a descansar.