___________oOo__________
AKTAU EN BICI Y KOSHKAR ATA
AKTAU EN BICI Y KOSHKAR ATA
Fachada de la Filarmónica de Aktau, un centro regional de música folklórica: Muestra un músico tocando el dombra, un instrumento musical tradicional en un paisaje estepario típico kazajo con un halcón volando, caballos y camellos.
Aktau, Lunes 11 de Mayo, 2026
Hoy es fiesta en Kazajistán: Se celebra el Día de la Victoria, que en realidad fue el sábado 9 de Mayo pero se traslada al lunes siguiente.
Me desperté pronto y, tras un desayuno opíparo, fui a recepción y pregunté por la posibilidad de alquilar una bicicleta ya que comprobé que Aktau es prácticamente llano, con amplias avenidas con carril de bici. No me apetecía cansarme con otra pateada. La recepcionista me dijo:
- En este hotel no tenemos ese servicio, pero voy a preguntar al manager.
El manager vino al cabo de un par de minutos y me dijo:
- No alquilamos bicis pero si quieres puedo llamar a un amigo, que te puede alquilar una.
- Vale.
Llamó y me dijo que me ofrecía una por 20 dólares. Me pareció un poco caro pero dije que OK.
- Vale. La va a traer en media hora -me dijo el manager.
- Muy bien. Así tengo tiempo de ir al supermercado a hacer algunas comprillas.
En media hora la bici estaba en la puerta. Pregunté a la recepcionista
- ¿Es esa la bici?
- Sí y aquí está el casco.
- No necesito casco. Sin embargo veo que no tiene candado. ¿no me la robarán?
- Aquí nadie roba nada. Esto es muy seguro ¿La vas a dejar desatendida?
- Bueno, es que probablemente entre en algún museo.
- No la tengas desatendida mucho tiempo. Pero aquí nadie roba nada.
- OK. Genial.
Salí en bici recorriendo la Avenida del Presidente hasta el final y continué todo recto por una pendiente que iba hacia abajo hasta llegar a uno de los "monumentos" emblemáticos de Aktau que -¡Oh, sorpresa de Kazajistán!- es brutalista y feo, aunque muchos dicen que tiene un encanto especial que yo no termino de ver: El Faro de Aktau, construído sobre un bloque de pisos, parece que está hecho con piezas de Lego.

b) Bloque con un mural de Yesengali Raushanov (1957-2021), poeta y escritor. En sus poemas toca muy a menudo el tema de la libertad del pueblo kazajo de los cuales uno de ellos titulado "Focha de vientre negro" se ha convertido en todo un himno de la juventud kazaja
Junto al faro hay un cruce con un ramal que te lleva a un paseo que hay por los acantilados de la costa rocosa del Caspio a base de pasarelas de madera. Bajé las escaleras (cargando la bici) y llegué a una terraza o explanada con vistas al mar donde había un grupo de chavales tocando el dombra. Y mucha gente paseando.
La bici la dejé desatendida un momento mientras estuve paseando por las pasarelas entre las rocas. Después de media hora la recogí y pedaleando, pedaleando llegué de nuevo a la Avenida de Taras Shevchenko. En una bocacalle torciendo a la derecha está el Hotel Turan, que tiene un café con una terraza cubierta muy agradable donde decidí quedarme a comer.

Tras el café, cogí la bici y continué todo recto bajando una cuesta que me llevó al mismo paseo de ayer junto al Caspio pero esta vez, al ir en bici, conseguí llegar hasta el final pasando por el puerto para luego llegar al hipódromo. Pero ambos, puerto e hipódromo, me parecieron pelín cutres. Además en la zona del hipódromo había un olor nauseabundo, así que me dí la vuelta en seguida. Dejo unas imágenes:

Eran las 6. Comenzaba a caer la tarde así me fui en bici al hotel. Tras subir la pequeña cuesta vi el Monumento al avión MiG sobre un poste de cemento, que no sé realmente muy bien a santo de qué está aquí. Está en el extremo oeste de un parque que tiene en el otro extremo, en la intersección entre los microdistritos 7 y 9 y muy cerca del 8, donde está mi alojamiento, el Monumento a las Víctimas de la II Guerra Mundial, consistente en una llama de fuego eterna, rodeada de cinco paneles de azulejos blancos correspondiéndose cada uno con un año de la II Guerra Mundial y con una madre sosteniendo a su hijo, todo ello en forma de una gran yurta hecha de cemento.
Koshkar Ata - Қошқарата
Dejé la bici en el hotel y pedí a la recepcionista que llamase a un taxista para preguntar cuánto cuesta un taxi para visitar el Mausoleo de Koshkar Ata, que se encuentra a 20 kms de Aktau en el pueblo de Akshukur. Me dijo que ida y vuelta eran 5.000 tenge más luego el tiempo que estuviese esperando mientras yo visito el lugar a razón de 30 tenge por minuto. Me pareció bien y al cabo de unos minutos apareció el taxista en la puerta del hotel.
Eran las 7 de la tarde. Leí en mi guía de viaje que se recomienda visitar el mausoleo al atardecer. Al cabo de 20 minutos estábamos ahí. El taxista, aunque no habla inglés, conoce el lugar y me enseñó dónde está la que se supone que es la tumba más antigua del siglo XII: La que tiene forma de oveja, decorada con una hacha y una espada, lo que indica que es la tumba de un guerrero. También me enseñó algunas tumbas de héroes de la Guerra Mundial así como un lugar donde hace cientos de años se llevaron a cabo ejecuciones. Mientras visitábamos una y otra tumba se nos unió el perro del cementerio, que supuestamente es de pelo blanco pero estaba bastante marronáceo.
El taxista, tras enseñarme las tumbas más representativas se sentó en un banco junto a la entrada, encendió un cigarrillo y me dijo:
- Tómate tu tiempo para visitar el resto por tu cuenta.
- OK -le respondí, con la esperanza de que el perro se quedase con él... Pero no: El perro prefería la compañía del guiri.
La necrópolis de Koshkar Ata es uno de los más claros ejemplos de "Ciudad de los Muertos" de Mangystau. Y ciertamente parece una ciudad de tumbas y mausoleos de distintas épocas desde la Edad Media hasta hoy y con distintos tipos de decoración. Una de las cosas más curiosas de estas ciudades de muertos es que la mayoría de ellos fueron nómadas que han dejado más rastro de su existencia una vez fallecidos que en vida.

Estuve deambulando por entre los mausoleos entre "calles", cruces y esquinas. De vez en cuando algún que otro pequeño muro o valla. No había nadie más: El perro y yo. Estaba claro que ese perro pasaba mucho tiempo solo ahí en el cementerio y quería que le hiciesen caso pero yo decidí no tocarlo porque estaba extremadamente sucio. La ciudad de los muertos adquiría con el color rojizo de la tarde un aire mágico. Después de una hora en el lugar, regresé al banco de la entrada donde estaba sentado el taxista que se levantó y salió por la verja que estaba junto a él. Yo le seguí y le cerré la verja en las narices al pobre perro. La carretera general estaba al lado. Si salía del recinto, podría ser atropellado por cualquier coche.
Pedí al taxista que me dejase en Cafe Pelmeshka donde iba a volver a cenar. En total la excursión me costó 7.300 tenge (unos 13 €). Tras la cena, regresé al hotel a dormir.
