Me despierto para ir al baño. Miro el despertador. Son las 3:40 de la mañana. Estoy en la habitación del hotel, con ese sabor agridulce de no estar en mi propia cama, pero entre sábanas limpias, suaves y perfectamente embozadas, una cama...
Me despierto para ir al baño. Miro el despertador. Son las 3:40 de la mañana. Estoy en la habitación del hotel, con ese sabor agridulce de no estar en mi propia cama, pero entre sábanas limpias, suaves y perfectamente embozadas, una cama definitivamente mejor preparada que la mía. La balanza se decanta del lado de la cama ajena al ser inmediatamente consciente de que estoy en Nueva York y de que entro en un placentero sueño, no al dormirme, sino al despertarme. Antes de incorporarme ya percibo los ecos de la ciudad, amortiguados por la altura, por el cristal de la ventana cerrada y por el ritmo más tranquilo bajo el manto nocturno. Ayer la alarma corporal se disparó a las 4:00 y mañana podrá ser a cualquier otra hora o dormiré del tirón. Sin embargo, siempre continúan incansables los sonidos de los coches, la sirena que emerge tarde o temprano agitando el suave aire nocturno y ese rumor sordo e indeterminado en el que todos los sonidos se entrelazan y ascienden hasta mi habitación. Salgo del baño, me acerco a la ventana y, desde la penumbra de mi estancia, descorro la cortina. Allá abajo percibo la circulación nocturna en las calles de la gran ciudad, más fluida pero incesante en el discurrir de luces blancas y rojas sobre la carretera. Unos pocos neones resisten sin pestañear. Y, por encima de las avenidas y de las calles, lucen como suspendidas las luciérnagas inmóviles y eternas, atrapadas y apretadas en los colosales muros, ligeramente parpadeantes las más lejanas. No hay oscuridad, no hay silencio, no hay descanso; agujeros luminosos en el telón de la noche. La luz escapa por entre los poros de las colmenas metálicas irradiando su vida interior. El paisaje es bello, pero pienso en el otro lado de la realidad, en el lobo con piel de cordero, en los monstruos que relucen en su actividad al servicio de la tiranía económica, en el destructivo culto al materialismo que se ejerce en estos templos de los modernos mercaderes, en la descarnada competencia por escalar dentro de las torres de la codicia y unas luces encima de otras, en esas luces (de los) que trepan, en la voracidad que no permite descanso ni distracciones mundanas. En la destructiva avidez. A este lado de la noche regreso a mi reconfortante cama. Fuera gira la maldita peonza. Mañana volveré a saltar a las calles de Nueva York.
Ruta por Florida (2016): 18 díasViaje de casi tres semanas por Florida, desde Miami hasta Orlando, con coche de alquiler...⭐ Puntos 4.61 (18 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 13
2170 km por el Este de los USAViaje de 13 días recorriendo Nueva York, Boston, Niágara, Lancaster, Washington, Filadelfia y, de nuevo Nueva York en el verano de 2016⭐ Puntos 5.00 (13 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 7
A ver, vamos a analizar un poco la noticia que ha iniciado esta conversación:
Son casos un poco extremos, o al menos no es el simple caso de un turista que viaja desde Europa 15 días de vacaciones; y no digo que no se den más casos ahora que los del ICE les incentivan a detener a todo el que se mueva. Yo mismo estuve retenido hace años en el aeropuerto de Chicago durante unas horas porque no estaban convencidos de mis intenciones, y solo iba de turista un par de semanas.
Pero quiere decir eso que puede haber "zonas a evitar"? La respuesta corta es: Si, todos los estados demócratas; pero... Leer más ...
Muchas gracias a todos por las aclaraciones. No adjunté el artículo para crear polémica, si no por aportar información que de manera eficiente habéis puesto en cuarentena. Así que sigamos organizando y preparando viajes que es lo que nos gusta y se nos da bien. Por cierto el dato de Chicago me ha dejado helado!!! Recuerdo muchas zonas peligrosas en mi viaje, pero donde más vi fue en San Francisco!
Hacía décadas que San Francisco no era tan seguro para residentes, trabajadores y turistas.
La delincuencia se redujo drásticamente en 2025, con una disminución de más del 25 % en el total de incidentes violentos con respecto al año anterior, según el Departamento de Policía de San Francisco.
La ciudad registró 27 321 delitos, frente a los 36 633 del mismo período de 2024.
Se trata de una de las caídas inter-anuales más pronunciadas de la historia reciente, con reducciones en casi todas las categorías principales.
El descenso de la delincuencia es aún más sorprendente porque la delincuencia también se había desplomado el año pasado.
En serio ? pues que bien...me parece flipante vaya..para enmarcar!
Con la que esta cayendo igual es un gran logro no se..
Entiendo que la violencia policial , racista y demas no entra en la estadistica no ? bien por SFO debe ser un oasis en el desierto ! igual el ICE no sabe donde queda ..me alegro por lo hispanos que vivan allí
Dicho lo cual pues si, que lo disfruteis , faltaria mas !