Día 3 - 20/08/26
Hoy tomamos un bus desde Lima a Paracas, dura unas 3 horas y media. Sale a las 07:45 y llega muy puntal.
Allí, en la estación de buses de Paracas, habíamos quedado con Ricardo Hernández. Nos acompañará hoy y mañana. Nos hace el tour por la reserva de Paracas, sabe muchísimo de todo, muy interesante todo lo que nos cuenta. Aunque la visita nos dijo que duraba unas 3 horas, este tiempo incluye también los traslados de coche, en la propia península estuvimos 2 horas aprox.
Después nos deja en el hotel como a las 15 y, después de hacer el check in, salimos a comer por la zona. Es muy turístico, precios también. Comemos en el Galeon 2 por 175 soles (45€), pero pedimos 3 platos (vamos con hambre): chicharrón de langostinos, pulpo a la parrilla y conchas a la parmesana, además de una cerveza grande y un jugo. Todo muy bueno.
Descansamos un rato y antes del atardecer nos damos un paseo por la playa y vemos algunos pelicanos comer en la orilla de la playa.
Como hemos comido tarde y mucho no vamos a cenar, cogemos algo del Tambo (tipo 7eleven) y nos lo comemos más tarde en la habitación tranquilamente. Aprovecho para comprar inka cola y probarla... Un jarabe con gas, no para todos los gustos.
Día 4 - 21/08/26
Hoy quedamos con Ricardo en el muelle y hacemos el paseo a Islas Ballestas con la compañía Paracas Explorer. El recorrido dura unas 2 horas, pero por alguna razón estamos solamente 1h y 20 minutos, teniendo en cuenta que el ir y volver son casi 30 minutos de navegación, y a la ida paran en la figura del candelabro, lo que hace que estemos solamente 20 minutos de reloj cerca de las islas. Vimos dos pingüinos nada más llegar y al minuto ya nos íbamos, nos señaló un león marino macho desde lejos en lugar de acercarse. La verdad es que mal, iban con prisa. Tardamos mucho en zarpar porque quisieron llenar el barco y esperaron, y luego recuperaron el tiempo en la visita a las islas, nos sentimos un poco estafados.
Se lo comento al volver a ver a Ricardo y me dice que es raro, que lo comentará con la agencia, que en principio es de las mejores compañías pero muy pocas veces fallan, y que las otras son peores.
Al volver al muelle en la playa hay como 10 pelicanos. Unos señores les dan de comer para que se acerquen y se muevan, cosa que me parece mal por aquello de no alimentar con cualquier cosa a animales salvajes, pero hago algunas fotos. Al irnos me piden propina pero les digo que no y me voy sin más, no montan un circo.
A las 13h salimos hacia Ica y paramos a comer en Cultur Pisco. Tipico restaurante de carretera para guiris donde paran todos los autobuses y los guías comen gratis. Después de comer te hacen una degustación de pisco y vino. No me esperaba algo así en un tour privado. Si lo reserváis le diría que os lleve a un sitio local y lo invitais a comer, habría sido mejor la comida y más barato en total. Probamos el arroz con pato y la carapulcra con sopa seca, el primero está bueno, pero el segundo es bastante mediocre de calidad. Con dos bebidas pagamos 129 soles (33€).
Llegamos al Oasis de Huacachina y tenemos tiempo libre para pasear antes de hacer el paseo en Buggy que es justo antes del atardecer. Aunque solo puedes rodear la laguna porque el acceso a las dunas es de pago. Desde nuestro punto de vista han destrozado el oasis, está rodeado de hoteles, restaurantes, tiendas y en el propio lago hay barquitos de pago, una pena.
A las 17h nos preparamos para subir hasta donde están los Buggys, a nosotros dos nos toca delante al lado del conductor, el nuestro tiene 3 filas de 4 personas, son grandes. Llevan cinturones con los que no vas a moverte mucho. Recomendable llevar bluff o pañuelo para cubrir nariz, orejas, pelo y boca, también gafas para los ojos. Aunque durante el trayecto en buggy solo te da el aire, salvo que vayas detrás de otro buggy no vas a comer arena. Otra cosa es con el sandboarding, que te llevas arena por todos los huecos posibles.
Hacemos algunas dunas a velocidad, modo montaña rusa durante 5 minutos, luego nos hacemos fotos con el atardecer y cuando el sol se ha puesto sacan las tablas y nos tiramos primero por una duna pequeña, para probar y luego algunos nos tiramos por una bastante más alta, muy chulo la verdad. Lo malo es subir la duna de vuelta al buggy.
Subimos de nuevo al carro y otras dunas más con el buggy (2-3 minutos ) y nos deja en un punto alto desde el que se ve el oasis desde arriba y de ahí se baja a pie.
Ricardo nos espera abajo y nos lleva a nuestro hotel en Ica y nos despedimos.
Nuestro hotel en Ica se llama Samay77, las instalaciones están bastante bien pero se oye mucho ruido de la carretera y hasta las 23h hubo música en el bar de delante. Lo mejor fue que a una cuadra encontramos un food truck de hamburguesas para cenar que resultaron ser buenísimas!! Se llama Tita Burgers, dos hamburguesas con patatas 33 soles (8,5€) + propina.
En cuánto a Ricardo, su teléfono es +51 945 502 551 por si alguien quiere contactarlo.
Nos pidió 28€ por persona por el tour en la Reserva de Paracas, 28€ por el tour a Islas Ballestas y 55€ por llevarnos a Ica y el tour en buggy en el Oasis. Todas las entradas y permisos incluidos, salvo la comida en Cultur Pisco.
Desde casa me pareció todo genial, pero viéndolo a posteriori solo contrataría con él lo de Paracas, que sí me pareció genial, y a la hora a que llegábamos nosotros ya no había horarios en las agencias para ir en grupo. Lo otro son tours que puedes contratar por libre con las agencias directamente y el hecho de parar a comer en el camino, que yo pensé interesante por pensar en algún sitio local, restó más que sumó, una pena.