Desayunamos en la bonita terraza del apartamento y pronto hacia Plitvice, llegamos a la entrada 1 a las 8:30 y menos mal que decidimos entrar pronto, cuando salíamos a las 14:00 había una cola tremenda.
Hicimos la ruta C y como comenta todo él que lo ha visitado es un lugar precioso. Era pleno caluroso agosto y los lagos tenían algo menos de agua de lo habitual pero aún así es un lugar que impresiona. Muchos visitantes dicen que recuerda a Pandora de la película Avatar.
En la ruta C primero ves la gran cascada luego coges el barco tras un paseo, sigues con otra parte a pie y luego los autobuses que te dejan para hacer un último tramo a pie. Los autobuses son cerrados y sin aire acondicionado, por ello y por las curvas, algunas personas se marearon; esto deben revisarlo.Pagamos 10 euros por el parking y a esa hora ya estábamos a más de 30 grados.
Salimos del parque y comimos en Hotel Degenija por recomendación del dueño del apartamento, fue un acierto. Trucha, pizza y carnes con cervezas y postre, unos 65 euros.
Fuimos a Rastoke y el calor apretaba mucho. Dejamos el coche en la zona gratuita donde hacen el mercadillo en Slunj. Planifiqué una ruta a pie para llegar a Rastoke por el río viendo los puentes y el antiguo castillo. Llegamos a Rastoke tras esta ruta de 20 minutos y nos defraudó un poco, algo lógico tras venir de Plitvice y la falta de agua. Las chicas pudieron mojarse hasta las rodillas en la fría agua del río y volvimos al apartamento parando en el supermercado Tommy para comprar la cena y cayeron unos cevapi en la terraza del apartamento.
Nos llamó mucho la atención la cantidad de gente con rastas y hippies que vimos en la zona de Rastoke, muchos de ellos no hablaban croata y hablaban un inglés muy pobre. Es curioso porque no lo apreciamos en ninguna otra zona de Croacia.