Aprovechando la valiosa aportación de
@Versusviajeros (muchas gracias) vengo a dejar mi reseña dos meses después de hacer el crucero en este barco.
Coincido con el comentario anterior en bastantes cosas: fue nuestro primer crucero en Princess y si bien la valoración general es satisfactoria también hay que decir que no hemos venido enamorados de esta naviera. Está muy orientada al público anglosajón y norteamericano, la mayoría de los huéspedes son británicos, estadounidenses, canadienses, etc. Y eso se nota muchísimo en todo: en el idioma, el entretenimiento, la comida, los horarios, todo está orientado a ellos. Y no solo eso, es que también tuvimos en alguna ocasión la sensación de ser pasajeros "de segunda" en pequeños detalles que te van dejando un poso desagradable.
El barco nos pareció bonito (no espectacular) pero un poco lioso para ir de un sitio a otro. Incluso al final del crucero dudábamos de por dónde se iba al restaurante de la cena, por ejemplo.
El camarote muy cómodo, con mucho espacio para guardar, el balcón pequeño pero suficiente, las camas comodísimas, no tuvimos problemas de ruidos ni vibraciones en ningún momento. El baño bien equipado pero muy pequeño, más pequeño de lo habitual, para una persona corpulenta podría ser incluso algo claustrofóbico. Antes de ir me disgustó que tuviera cortina de ducha en lugar de mampara, me parece algo anticuado y poco habitual en barcos de este nivel. Sin embargo, tengo que decir que no supuso ningún problema en cuanto a comodidad, limpieza, etc. No tenemos ninguna queja respecto al camarote.
Es la primera vez que no se presenta el asistente de camarote, no le damos más importancia ya que todo estuvo perfecto siempre, pero nos resultó curioso después de varios cruceros.
El buffet nos pareció cómodo en sus espacios y correcto en la calidad de la comida, bastante repetitivo como la mayoría de los buffets y muy orientado a la gastronomía de la mayoría del pasaje (es decir, bastante alejado de la dieta mediterránea jajajaja). Un poco flojos los postres, con poca variedad.
El café malísimo, no solo el de las máquinas expendedoras sino también el de cafetería (de pago). Casi lloro de la emoción al tomar un café aceptable en el aeropuerto de regreso a casa.
De los espectáculos no puedo opinar porque no fuimos.
Sí pudimos disfrutar de la pantalla gigante de la cubierta superior donde pudimos ver las fantásticas victorias de nuestra Selección en la semifinal frente a Francia y la final frente a Argentina del Mundial de Fútbol. Inolvidable.
En cuanto a organización, en general muy bien. Nunca hicimos colas, ni sufrimos aglomeraciones (el barco iba prácticamente lleno), ni esperas por mesa en el buffet o para salir del barco. Solo un "borrón" en esto: en la escala de Kotor (el barco fondea) al regresar al barco tuvimos una larga espera en el puerto para el tender de regreso al barco, a las 3 de la tarde y con 36º se hizo muy duro aunque se afanaron en proporcionar paraguas y toallitas heladas para aliviar el sofocón.
Elegimos este crucero por su itinerario y por su precio muy competitivo. ¿Volveríamos con Princess? Probablemente no salvo que el precio y la ruta sean muy muy apetecibles. Sin esas condiciones, Celebrity para mi gusto está por encima de Princess.
