Os cuento mi experiencia en Sicilia al final del verano pasado durante 10 días.
Volamos a Catania y alquilamos coche allí. Prácticamente cambiamos de hotel cada noche (excepto en Trapani y San Vito lo Capo); y dimos toda la vuelta a la isla, combinando visitas a ciudades, pueblos, ruinas y días de playa.
Día 1 - Catania y Siracusa
Aterrizamos al mediodía en Catania, cogimos el coche y nos fuimos directos a ver la ciudad; nos dimos un paseo de un par de horas viendo lo principal de la ciudad (Duomo, Anfiteatro, Teatro Romano...).
Después, nos fuimos a Siracusa, donde vimos la Isla de la Ortiga. Nos quedamos en el
B&B Maison Ortigia, sencillo pero correcto, y muy bien de precio.
Día 2 - Siracusa y Valle de Noto
Empezamos el día visitando el
Parque Arqueológico de Neápolis (en Siracusa), una visita super interesante a las ruinas griegas y romanas de la ciudad (nos llevó un par de horas).
De ahí, nos fuimos a Noto, una preciosa ciudad barroca (aunque bastante pequeña, son literalmente dos calles); y nos fuimos a dar un chapuzón a la preciosa
Spiaggia di Cittadella, una cala muy bonita y recomendable. Cerramos la parte de costa tomándonos un café en el pueblo pesquero de Marzammemi (bonito, pero un poco turistada).
Tras esto, nos volvimos al valle del Noto, para visitar Scicli (un poco prescindible, la verdad) y Módica (realmente bonito, sobre todo el paseo hasta el castillo -ojo con las cuestas- y las vistas desde el
Belvedere di San Benedetto -se puede subir en coche-).
Y cerramos el día llegando ya de noche a Ragusa, donde nos alojamos en un bed&breakfast que ya ha cerrado (y que no nos gustó demasiado).
Día 3 - Ragusa y Agrigento
Comenzamos el día visitando la ciudad antigua de Ragusa (Ibla), realmente bonita y fácil de ver (sin tantas cuestas como Modica), que nos llevó practicamente toda la mañana. De ahí, nos fuimos a Caltagirone, la capital de la cerámica siciliana; es una visita curiosa, sobre todo la famosa escalera, pero solo si sobra tiempo.
Para acabar el día, visitamos el
Valle de los Templos de Siracusa, de lo mejor de la isla, una serie de templos griegos, algunos de ellos muy bien conservados (nos llevó un par de horas).
Nos alojamos en Agrigento, en el
B&B Kolymbetra, sencillo, barato y bien ubicado, aunque con decoración un tanto hortera.
Día 5 - Escala de los Turcos y playa
Nos dimos un paseo matutino por la parte de Agrigento (bonita, pero ciertamente prescindible) antes de dirigirnos a otro de los lugares más famosos de Sicilia, la
Escala de los Turcos, unos preciosos acantilados blancos junto al mar que llevan a una preciosa playa bastante vacía (hace falta reservar las entradas).
De ahí, nos fuimos a pasar la tarde a la tranquila
Playa Le Solette, al lado de Porto Palo, bonita y muy tranquila al tener que caminar unos 15 minutos para llegar.
Nos fuimos a Trapani para cerrar el día, dando un paseo por el bonito centro (si bien es relativamente pequeño). Nos alojamos en el
B&B Belle Epoque, un alojamiento bastante bueno, bien puesto y con muy buen desayuno, a 10 minutos caminando del centro.
Día 6 - Erice y Trapani
Nuestro plan inicial era ir a pasar el día a Favignana, pero daban nubes así que cambiamos de planes (menos mal que no habíamos sacado aún los billetes).
Fuimos por la mañana a visitar Erice, un pequeño pueblo encaramado en una montaña cerca de Trapani, es muy bonito, pero estaba muy lleno. De ahí, bajamos a ver un lugar curioso, la
Grotta Mangiapane, una cueva en la que se instaló una familia y donde se puede ver la vida tradicional de la Sicilia rural (curioso, pero prescindible).
Después de comer, abrió el día y fuimos un rato a la
Spiaggia Monte Cofano, muy normalita (con buenas vistas, pero completamente de piedras); antes de volver a Trapani para dar un buen paseo por el centro.
Día 7 - Favignana
Fuimos a esta preciosa isla por nuestra cuenta, comprando los billetes de barco y alquilando bicis al llegar (10€/día, hay multitud de empresas y lo gestionamos directamente al llegar).
El pueblo de Favignana es bastante mono, aunque pequeño; aunque lo mejor fue coger la bici y recorrer la isla y visitar sus calas, sobre todo
Cala Azzurra y
Bue Marino; ambas con agua turquesa y muy buen fondo para hacer snorkel. La playa principal (Lido Burrone) no nos pareció que tenía tanto encanto. Esta isla se puede visitar también con la típica excursión en barco que va dando la vuelta, aunque nos gustó mucho tomárnoslo con calma y recorrerla a nuestro aire.
A la vuelta, nos fuimos directos a San Vito lo Capo, donde nos alojamos dos noches en el
B&B A Casa di Aurora, super recomendable, en una zona tranquila pero a 5 minutos de la calle principal, siendo muy cómodo y una terraza preciosa para desayunar.
Día 8 - Riserva dello Zingaro & San Vito lo Capo
Nos dimos un capricho, y alquilamos un pequeño barco (85€ medio día) para recorrer la Reserva dello Zingaro, y fuimos parando en varias calas hasta llegar a Scopello. La reserva es preciosa, con agua turquesa, muchísima vida marina; aunque hay bastantes barcos. Creemos que vale mucho la pena.
Por la tarde, nos quedamos en la playa de San Vito, algo masificada, pero bastante bonita y larga.
Día 9 - Monreale y Palermo
Seguimos con la vuelta a la isla, yéndonos a primera hora a Monreale, un pueblo cerca de Palermo, que destaca por su fantástico
Duomo con mosaicos bizantinos, que me pareció de lo más sorprendente de Sicilia. Es una visita bastante rápida y cae bien de camino a Palermo.
A mediodía llegamos a Palermo, donde pasamos el resto del día paseando y viendo sus principales atractivos (Duomo, Via Vittorio Emanuele, Piazza Bellini, Porta di Castro, La Vucciria -donde comimos-...). Fue una visita buena, pero creo que si se quieren ver bien los interiores (dejamos por ejemplo el Palacio de los Normandos) quizá haría falta un día entero.
Nos alojamos en Guest House Colonna, un pequeño alojamiento sencillo pero muy correcto, y sobre todo perfectamente ubicado si se va en coche (a la entrada del centro -justo junto a Porta Nuova-, pero con bastante aparcamiento cerca).
Día 10 - Caccamo y Cefalù
Nos fuimos directos a Caccamo, un pequeño pueblo en la montaña (aunque el rodeo es de 30'), con un bonito castillo y un pequeño centro medieval; una parada interesante en la costa norte.
Para la hora de comer estábamos ya en Cefalù, y pasamos la tarde en su
Playa, muy bonita con la ciudad de fondo (un poco al estilo Peñíscola), con agua limpia aunque supermasificada. Por la tarde-noche dimos un buen paseo por el pequeño casco medieval, que vale mucho la pena (aunque no nos dio tiempo a ver el Duomo ya que estaba cerrado).
Nos alojamos en el Mare Blu, un precioso B&B a unos kilómetros del centro (10 minutos de coche), con habitaciones amplias y unas vistas increíbles de la costa (y del atardecer).
Día 11 - Taormina y vuelta
Nos tocaba bastante coche para volver al aeropuerto de Catania, de donde despegábamos a media tarde.
Nos pegamos un madrugón para tener tiempo de visitar Taormina, y no nos arrepentimos. Aunque con White Lotus se puso en el mapa del turismo estadounidense, es un pueblo precioso, con un centro muy apiñado (todo gira en torno a la calle principal) y un
Teatro Griego con unas vistas espectaculares al Etna y al Mediterráneo. Lo dejamos visto en 3 horas (y tomándolo con calma).
Para los restaurantes, los he publicado en el hilo correspondiente:
Link
Los links llevan a mis reseñas de Google Maps, por si queréis ver fotos y algo más de info
Saludos!