Hoy es 30/7/2016 y tenemos prisa. Tenemos hora reservada en
Sta Maria delle Grazie, la iglesia donde está la famosa pintura de Leonardo da Vinci "La ültima Cena" a las 10.15h y se debe estar, como mínimo 15' antes. Así que después del desayuno tomamos el
M5 hasta la parada Garibaldi para hacer transbordo a la
M2 hasta Cadorna. Desde allí por la via
Giosuè Cardoucci para girar a la derecha por
Corso Magenta donde está la
Iglesia de Sta Maria delle Grazie
La visita tan solo dura 15' y al mismo tiempo sólo pueden entrar grupos pequeños (de unas 15 ó 20 personas) y la verdad es que se pasan muy rápidamente. Os recomiendo la visita a poco que se puedan adquirir las entradas. Yo las compré con más de 1 mes de antelación y por teléfono (+39 02 92800360); ya que en la web
www.vivaticket.it no había disponibilidad durante los días de nuestra estancia en Milán. En el teléfono debes dar tu tarjeta y un e-mail para que te envíen el recibo que incluye una referencia que se presenta en la taquilla para cambiarlo por los tickets.
La Última Cena de Leonardo da Vinci (o Cenacolo Vinciano) es un mural creado entre 1495 y 1497 que aún se puede contemplar en su primera ubicación: la pared del refectorio del antiguo convento de los dominicos de Santa Maria delle Grazie. Se trata de una enorme pintura de 460 centímetros de altura y 880 de anchura, realizada con témpera y óleo sobre una preparación de yeso.
Según dicen Leonardo realizó una investigación exhaustiva creando infinidad de bocetos preparatorios. Se dice que su comportamiento era extravagante: días en los que empezaba a pintar temprano y no paraba ni siquiera para comer y otros que vagaba por la ciudad o que pasaba horas observando su creación.
La obra ha vivido momentos difíciles como: cuando las tropas de Napoleón utilizaron la pared para realizar prácticas de tiro, o cuando los bombardeos de la II Guerra Mundial lograron arrancar el techo del refectorio, dejando la pintura a la intemperie durante varios años.
En la pared enfrentada con La Última Cena, se encuentra la pintura de
"La Gran Crucifixión", de Donato Montorfano a la que nadie presta atención y que creo que bien requeriría unos minutos de contemplación
Todo esto se encuentra en La Iglesia de Santa María delle Grazie que fue construida en 1463 por mandato del Duque Francisco Sforza como parte de un convento dominico
Precios: Adulto: 10,00€ (+ 2,00€ por el derecho de reserva); Reducido 5,00€ (+ 2,00€ por el derecho de reserva) ciudadanos de la UE de edad entre 18 y 25 años; Gratuito: 0,00€ (+ 2,00€ por el derecho de reserva) visitantes menores de 18 años
Horario: de martes a domingo de 08.15h a 19.00h
Después de esos 15' salimos a la
via Magenta en sentido contrario para llegar por esa misma calle a
San Maurizio. La Iglesia de San Maurizio es parte del Monasterio Mayor: el más antiguo y grande convento femenino de la ciudad.
La iglesia es de una sola nave, dividida en dos ambientes separados por un
tabique lo que la hace muy curiosa. El primer ambiente, al que se entra desde la calle, estaba destinado a los fieles, y el segundo estaba dedicado a las monjas y alberga un amplio coro de madera del siglo XVI.
En su interior se puede admirar una gran cantidad de frescos del siglo XVI, en su mayoría de Bernardino Luini que la hacen imprescindible.


Horario: de martes a domingo de 09.30h a 19.30h y los jueves hasta las 22.30h.
Precio: Gratuita
Al salir de allí nos dirigimos por Giosuè Carducci hacia la
Basílica di Sant'Ambrogio. De camino nos encontramos con el
Castello Cova. Un imponente edificio que se asemeja a un castillo medieval construido entre 1910 y 1915 en ladrillo rojo y decorado con piedra blanca. Justo enfrente se entra en la plaza Sant'Ambrogio, pasando por el museo de la tortura que se encuentra en la
Pusterla di Sant'Ambrogio (o puerta de San Ambrosio)

La Basilica di Sant'Ambrogio fue hecha construir por San Ambrosio entre los años 379 y 386 en un área donde antes había un cementerio. Actualmente, en su cripta a la que se puede acceder, alberga los cuerpos de San Protasio, de San Gervasio y de San Ambrosio. Debajo del púlpito se encuentra el Sarcófago de Stilicho, del siglo XIV,compuesta por relieves religiosos en mármol. Según muchos expertos la basílica puede considerarse como la máxima expresión del estilo Románico lombardo. En su exterior se alzan dos torres de ladrillo de diferentes alturas, la de la derecha la de los Monjes y la de la izquierda la de los Canónigos y un enorme atrio en el que se pueden ver algunos fragmentos arqueológicos.
Horario: de lunes a sábado de 10.00h a 12.00h y de 14.30h a 18.00h y los domingos de 15.00h a 17.00h.
Precio: Basílica y cripta gratuita
Cuando salimos de aquí por la via Edmondo da Amicis llegamos en pocos minutos, pero bajo un sol abrasador, hasta la
Basílica di San Lorenzo Maggiore


Frente a la iglesia se encuentran las Columnas de San Lorenzo, dieciséis columnas de estilo corintio que pertenecieron a la ciudad romana Mediolanum del siglo III.
En el exterior de la iglesia se puede ver la copia de una estatua de Constantino, primer emperador romano que se convirtió al cristianismo.
Saliendo por la
Porta Ticinese bajamos por
Corso di Porta Ticinese hasta la plaza 24 de mayo que es la entrada a los
Naviglio

Se dice que Leonardo Da Vinci ideó el sistema de canales de Milán de los que hoy se conservan dos: el Naviglio Grande y el Naviglio Pavese. El objetivo era poder llegar desde los grandes lagos hasta el mismo centro de la ciudad. De este modo se pudo transportar por barco las enormes piedras de mármol que sirvieron para la construcción del Duomo. En 1930, por razones de higiene, se decidió sacar el agua de los canales y convertirlos en calles excepto el “Naviglio Grande” que se construyó en 1177 y el “Naviglio Pavese“. Hoy en día es una zona llena de restaurantes y de ocio que se anima por las noches.
Después de hacer un recorrido por la zona volvimos a la plaza 24 de mayo donde tomamos el
TRAM 3 que en 6 paradas nos lleva hasta el
Duomo. Es la Catedral de la diócesis y lo más representativo de la ciudad. Es de estilo gótico tardío. Su construcción empezó en 1386 donde estaba la basílica de Santa María la Mayor. Sus dimensiones son 158 m de longitud y 93 m de ancho del crucero. Cuenta con más de 3400 esculturas, 135 pináculos, 52 columnas de varios estilos con capiteles monumentales. Se usó exclusivamente mármol proveniente de las canteras del Lago Mayor transportado mediante el sistema de los navigli. En 1774 se coronó con la "Madonnina" que destaca por su chapa de cobre dorada. Guarda tesoros importantes: la capilla de San Carlos que contiene su cuerpo, el Tesoro del Duomo, la escultura de San Bartolomé el Apóstol en la que aparece con la piel arrancada y colgando sobre sus hombros haciendo referencia al martirio que sufrió. En una bóveda del techo situada tras el altar se guarda un Clavo de la Cruz de Cristo. La terraza ocupa toda la superficie del tejado y ofrece la posibilidad de pasear por las alturas contemplando las vistas de la ciudad resultando muy interesante la visión de los pináculos y las esculturas del tejado. Es posible acceder a la terraza tanto a pie, como utilizando el ascensor, por el que es necesario pagar un suplemento.
¡IMPRESCINDIBLE! Consultar la
www.duomomilano.it resulta útil para ver los precios, horarios y normas de conducta para acceder a la Catedral (las mujeres no pueden llevar descubiertos los hombros ni pantalones o faldas por encima de la rodillas)*
*En las taquillas venden, por 2€ una especie de bata para quien no vaya preparada
Horario de la Catedral: todos los días de 08.00h a 19.00h. Precio: 2,00€
Horario de la Terraza[/b]: todos los días 09.00h a 19.00h. Precio: subir a pie 9,00€ (4,50€ para niños de 6 a 12 años); subir en ascensor 13,00€ (7,00€ reducido)


Después de un buen rato realizando la visita damos otra vuelta por los alrededores y luego regresamos en metro al hotel donde nos pegamos un baño en la piscina, nos vestimos y salimos antes de la cena para ver el centro de noche. Tomamos el
TRAM 4 en Ospedale Maggiore hasta el final en Piazza Castelo para llegar al
Castelo Sforzesco. Fue construido como fortaleza en 1368, luego transformado en palacio ducal que durante la República Ambrosiana quedaría prácticamente destruido.
Después de la familia Sforza pasó a manos de españoles y austriacos y recuperó su antigua función militar. Napoleón ordenó la demolición del castillo, pero en la segunda mitad del siglo XIX el castillo fue objeto de una importante restauración, volviendo al aspecto que tenía en la época de los Sforza. La restauración fue finalizada en 1905 con la inauguración de la Torre de Filarete y el
Parque Sempione, construido donde se encontraba la vieja plaza de armas.

Se atraviesa el Castillo hasta el Parque Sempione donde está el
Arco della Pace. Un Arco de estilo Neoclásico realizado en 1807 durante el período napoleónico inspirado en arcos como el de Constantino. Sobre el ático se encuentra la Sestiga (tiro de seis caballos) de la Paz de bronce, flanqueada por cuatro Victorias a caballo. Sobre el entablamento están colocadas las personificaciones de los cuatro principales ríos de Lombardía: el Po, el Ticino, el Adige y el Tagliamento.
Regresamos sobre nuestros pasos y seguimos por la
Via Dante con restaurantes y locales para llegar, de nuevo, al Duomo. No tiene una iluminación especial, pero se contempla con menos gente. Aquí damos por concluido el día regresando al hotel
Hoy ya es el último día: 31/7/2016. Decidimos aprovecharlo para visitar
Bérgamo y, luego, desde allí llegar hasta su aeropuerto; ya que nuestro vuelo de Ryanair sale desde
Orio al Serio, el aeropuerto de Bérgamo, a las 22.15h.

Desayunamos, cerramos las maletas, pagamos y abandonamos el hotel. Muy cerca tomamos el
TRAM 5 para llegar, en 11 paradas y 15 minutos, hasta la
Stazione Centrale
La estación central se encuentra en la plaza Duca d'Aosta donde también se encuentra el rascacielos más conocido de la ciudad, el
Grattacielo Pirelli. Fue levantado entre 1955 y 1960 para ser la sede administrativa de la empresa Pirelli. Con sus 127 m de altura fue uno de los edificios de hormigón armado más altos de Europa. Tiene forma poligonal y está recubierto por pequeños mosaicos cerámicos y caracterizado por las amplias superficies vidriadas. Desde 1978 es la sede de la Región Lombardía. En 2002 fue dañado por el choque de un avión y restaurado en los años siguientes. El piso 31 alberga un mirador desde donde se puede gozar de unas magníficas vistas de la ciudad.

La
Stazione Centrale(o Estación Central) es una de las estaciones de ferrocarril más grandes de Europa y la segunda de Italia por el número de pasajeros en tránsito. El edificio de piedra, construido entre 1927 y 1931, conjuga los estilos Ecléctico y Modernista con la monumentalidad del régimen fascista. La fachada central (215 m de ancho por 50 m de alto) se completa con dos alas laterales más bajas. La entrada principal contiene la Galería de las Carrozas, una calle ancha y cubierta, desde donde se entra al Atrio Central. Subiendo por las dos escaleras se llega a la Galería de Cabecera, en la misma planta que los andenes y que mide 25 m de altura, donde están hoy las tiendas. Los andenes están cubiertos por cinco arcos de hierro y vidrio; el central tiene una luz de 72 m y mide 33,5 m de altura; frente al andén 21, desde donde salían los trenes que iban a los campos de concentración nazis, se halla el Pabellón Real.

Pues una vez aquí lo primero que hacemos es comprar en las máquinas que hay en uno de los vestíbulos los billetes para ir hasta Bérgamo. Los compramos con la intención de coger el previsto para las 14:10h.
(Precio: 5,50€ cada billete. Duración del trayecto: 48') A los pocos minutos anuncian que nuestro tren lleva retraso de 15', luego de 30', luego de 45', luego de 70' y ya luego se
cancela. Preguntamos en las oficinas de
Trenord y nos confirman que, al ser un billete abierto, podemos tomar el siguiente; es decir, el de las 15:10h. Así lo hacemos. El tren es rápido y no va lleno. Aprovechamos para descansar durante los casi 50 minutos del trayecto y en 4 paradas llegamos a la estación de Bérgamo.
Ésta se encuentra en
Piazzale Guglielmo Marconi . Enfrente de la estación de ferrocarril está la
Stazione Autolinee Via Bono, desde donde más tarde tomaremos el autobús para ir al aeropuerto. Ahora en la estación de autobuses dejamos las maletas en consigna y compramos los tickets de transporte público para visitar la ciudad (billete sencillo, tarifa A, válido durante 75' para cualquier transporte vale 1,30€) y los del aerobus (billete de la tarifa C, válido durante 90' desde su validación vale 2,30€)
En el
viale Papa Giovanni XXIII, detrás de la estación de autobuses, tiene la parada el autobús 1A, que nos lleva, en 3 paradas, hasta el pie del
funicular. Funicular que nos sube hasta la
Città Alta (o Ciudad Alta).*
*Se puede seguir en el autobús 1A y también se llega a la Città Alta, pero es más turístico hacerlo en Funicular

En la web
www.visitbergamo.net se puede consultar un recorrido de 6 horas, más o menos, por toda la ciudad que se adecúa a nuestras posibilidades de horarios. Aquí os dejo el plano:


Una vez llegas al recinto amurallado con el funicular, el centro de la
città alta es la
Piazza Vecchia donde se encuentran la Torre Cívica, el Palazzo della Ragione y la fuente dei Contarini
Piazza Vecchia
La Capilla Colleoni o el mauseoleo del condotiero Colleoni
Sta.Maria Maggiore,al lado de la capilla, con un majestuso confesionario o la tumba del compositor Donizetti
Duomo o Catedral
Dimos unas cuantas vueltas por el recinto amurallado hasta salir por la puerta veneciana cercana a la entrada del Funicular. Luego regresamos sobre nuestros pasos y volvemos a tomar el Funicular hasta la
Città Bassa. El final del trayecto del Funicular está en la Via Vittorio Emanuele II que, seguimos en dirección hacia la parada del aerobús. Esta via se convierte luego en via Roma, pasando por el edificio de la Banca Italia, la torre de los caídos y el centro
Piacentiniano y Sentierone y enfrente el
Teatro Gaetano Donizetti

Luego de la visita tomamos el aerobús para llegar en 15' y tres paradas al aeropuerto de Bérgamo. Una vez pasados los controles de seguridad, el aeropuerto está repleto de tiendas y bares en los que tomamos algo esperando que salga nuestro vuelo. Cuando lo anuncian lo hacen ya con retraso de 30'. Pasados esos 30' embarcamos ya con una persistente lluvia que impiden el despegue hasta más de las 23.30h. Cuando nos autorizan la salida atravesamos una fuerte tormenta y, por fin llegamos a la T2 de Barcelona, recogemos el coche y hasta casa.