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COSTA RICA SELVATICA ūüß≠ Blogs de Costa Rica
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Diario: COSTA RICA SELVATICA  -  Localizaci√≥n:  Costa Rica  Costa Rica
Descripci√≥n: Recorriendo el pais
Autor: Apuertas   Fecha creaci√≥n: 
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Etapa: DE SAN JOSE A TORTUGUERO  -  Localizaci√≥n:  Costa Rica Costa Rica
Fecha creaci√≥n: 21/01/2010 13:11  
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Hola a todos, el objetivo de estos diarios que escribo, es por si os sirve de guía para aquellos que quieran visitar el país.

Tambien lo tengo en formato LIBRO-PDF a todo color y con mas fotografías, por si alguien esta realmente interesado, que me envíe un mensaje y se lo envío. Espero que os sirva para algo.

Visita tambien mi nuevo diario:

25 Dias por Colombia

JUNIO 2009


CAPITULO 1
De San José a Tortuguero


Despegamos en Barajas seg√ļn hora prevista, en el IB 6313 de las 12:05. Como siempre hab√≠a dejado que embarcara casi todo el pasaje, cuando ya casi siendo la ultima, me encamine hacia el avi√≥n, quer√≠a evitar as√≠ las eternas colas que se forman y los empujones que incomprensiblemente la gente protagoniza una y otra vez, a pesar de que cada uno tiene previamente establecido su asiento.

El vuelo iba bastante completo y se pod√≠a o√≠r desde el ‚Äúfinger‚ÄĚ 1, el bullir de gentes y maletas intentando coger el mejor sitio para estas. Ubique mi asiento r√°pidamente ya que casi todo el pasaje estaba sentado y adem√°s estaba situado en la fila 9, justo al terminar la clase Business.

Si todo marchaba seg√ļn previsto, en 11 horas estar√≠amos llegando a San Jos√©, capital de Costa Rica. Lo mas temido para cualquier viajero que tiene que aguantar tan largo viaje, es siempre su compa√Īero desconocido de viaje, en mi caso fue Francesca, una catalana de unos 55 a√Īos, que viajaba sola dentro de un paquete de Mundicolor, que resulto ser una compa√Īera casi muda durante todo el vuelo, lo cual siempre es de agradecer cuando uno quiere dormir.

El vuelo transcurrió casi sin imprevistos, hasta que sobrevolábamos Venezuela. La ruta era un tanto peculiar, salíamos de Madrid hacia Portugal, volando directamente hacia Venezuela, sobrevolando Aruba y finalmente hacia Costa Rica, pero en ese momento el capitán anunciaba que debido a una fuerte tormenta, nos desviaríamos ligeramente del rumbo inicialmente previsto y sobrevolaríamos Panamá, para luego dirigirnos a mar abierto y por fin entrar en Costa Rica.

El canal de Panam√° desde el aire es casi tan espectacular como atravesarlo en barco, aunque se ve√≠a infinitamente mas peque√Īo.

1 La palabra finger hace referencia al tubo extensible utilizado en los aeropuertos para conectar los diques del aeropuerto con las puertas de los aviones y así permitir a los pasajeros el acceso directo desde la terminal hasta el avión.

La desviación del vuelo, había surtido efecto, pues apenas se dejaron sentir unas leves turbulencias en el avión, antes de que el capitán anunciara que estábamos llegando a destino, el desvío supuso un retraso de 30 minutos sobre la hora prevista de llegada 1505 horas.

El aeropuerto Juan Santamar√≠a era bastante peque√Īo para ser un aeropuerto internacional, as√≠ que nos dejaron en mitad de la pista y avanzamos caminando hasta el terminal, eran las 15:35 hora local.

A nuestra llegada nos esperaban los trámites de inmigración, así como un comité sanitario que observaba, si alguien del pasaje presentaba síntomas febriles.

Una vez pasado todos los controles nos encaminamos ansiosos hacia la cinta que portaría nuestras maletas ¡o eso esperábamos!, pero Costa Rica es otro mundo, aquí, al igual que en otros muchos países del Caribe, el tiempo se detenía, así que las maletas empezaron a salir a las 16:50, mas de una hora para recorrer los apenas 100 metros que distaban hasta el avión.

20 minutos mas tarde recuperaba mi equipaje y me dirigí hacia la salida para abordar un taxi, ya había perdido el bus de las 1630 hacia Cariari, así que tendría que darme prisa en coger el siguiente que salía a las 18 horas, no sabia si era el ultimo y me quedaría en tierra una noche mas.

En la salida se agolpaban decenas de taxistas oficiales y otros tantos piratas, adem√°s de todos los conductores de veh√≠culos contratados para transportar gentes hacia todos los lugares, era un amasijo de Ticos 1, negociando e intentando venderte el mejor precio y el mejor vehiculo, ya que seg√ļn algunos, hab√≠a veh√≠culos que literalmente ‚Äúvolaban‚ÄĚ.

Como no dispon√≠a de demasiado tiempo, cog√≠ el primer taxi pirata que encontr√©, no sin antes y con cara de ‚Äúmi no entender‚ÄĚ, pedirle que llamara al hotel para confirmar que estar√≠an abiertos a la hora prevista de llegada, las 2030, ya que es una hora poco habitual y adem√°s bastante tarde para ellos, as√≠ que cogi√≥ su m√≥vil y llamamos al hotel.


1 Gentilicio no oficial que se usa para definir a los Costarricenses.
Una vez todo confirmado, salimos disparados hacia la terminal los Caribe√Īos, que se encontraba al norte de la ciudad, desde donde sal√≠an los autobuses hacia Cariari. El tr√°fico en San Jos√© a esas horas era terrible y adem√°s hab√≠a que unirle la forma peculiar de conducir de los lugare√Īos.

En unos 30 minutos llegamos a la estación del Caribe, compre el billete de bus y espere hasta que saliera, aun faltaban 20 minutos para las 18 horas.

Cariari era un distrito del cant√≥n de Pococi, aunque para mi eran apenas un pu√Īado de casas y de supermercados, parec√≠a tener una gran actividad comercial y agr√≠cola centrada en la producci√≥n y exportaci√≥n de bananos 1.

El viaje hasta Cariari demorar√≠a unas 2 horas, en las cuales habr√≠a que atravesar la cordillera central, un espectacular paisaje monta√Īoso de bosque tropical, salpicado de volcanes.

A las 18 horas en punto, salio el bus que iba repleto de ticos que regresaban a sus hogares. Después del viaje demoledor de casi 12 horas, caí rendida en los brazos de Morfeo en un duerme vela, que me hacia despertar a cada parada, para vigilar que mi equipaje no se trasladaba involuntariamente de lugar.

El viaje se me hizo eterno, quiz√°s por el cansancio acumulado y por la sensaci√≥n de llevar las piernas encogidas durante d√≠as. Cariari era la √ļltima estaci√≥n as√≠ que no habr√≠a forma de despistarse.

A las 20 horas llegamos a la estaci√≥n de Cariari y como andaba algo desubicada, pregunte al chofer por mi hotel. Enseguida me dijo que ese hotel no exist√≠a y que deber√≠a ir al hotel Central que es donde se quedan todos los ‚Äúvisitantes‚ÄĚ, esto es una t√©cnica habitual para desviar turistas hacia lugares donde se tengan mas afinidad o amigos, pero como no me dio mucha confianza, agarre mi equipaje y me dispuse a caminar hacia el norte, que era la √ļnica referencia con la que contaba.

1 En Costa Rica el banano es lo que nosotros llamamos plátanos, para ellos el plátano es un fruto agrio que solo comen los animales o se usa para freír.


Hab√≠a bastante gente por la calle, unos comiendo y otros viendo alg√ļn partido de futbol, un pu√Īado de taxistas me abordaban para ofrecerme sus servicios, pero aquel pueblo apenas tenia 1 km de longitud, as√≠ que cargada con la mochila de unos 18 kg, me dispuse a encontrar el hotel.

Cariari es una ciudad ‚Äúin crescendo‚ÄĚ, pero no tiene mucho inter√©s para el turista. Para la mayor√≠a de viajeros independientes, tan solo es la puerta de entrada a Tortuguero.

Era noche cerrada y había jóvenes que revoloteaban de un lugar a otro y que me miraban con asombro. Cuando ya había caminado unos 8 minutos, decidí preguntar por la ubicación exacta del hotel, pues ya había pasado el pueblo y caminaba por una carretera a oscuras. El hotel apenas estaba al girar la curva.

El hotel Tropical era un hotel sencillo, casi en exclusiva destinado a Ticos que se alojaban allí por largas temporadas en la recogida de bananos o trabajos similares.

El recepcionista que me estaba esperando, me indico mi habitación y me dijo, que el guarda me despertaría a las 5 am para que cogiera el primer bus hacia la Pavona.

Dicen que la primera impresión es la que queda, pues bien, mi primera impresión del lugar fue, que me recordaba a los moteles de carretera que suele frecuentar el alcalde Quimby de los Simpson, para llevar a sus conquistas fugaces, o sea, un antro, aunque el aspecto exterior rodeado de jardines y verde, maquillaba lo cutre que era por dentro.

La habitaci√≥n contaba con 2 camas, un ba√Īo y un cuarto ‚Äúoscuro‚ÄĚ de extra√Īo uso, que parec√≠a como un desag√ľe de dios sabe que, de apenas un metro cuadrado y lleno de bichos, afortunadamente ten√≠a una puerta, aunque no cerraba bien.

Lo √ļnico que me ped√≠a el cuerpo en ese momento era una ducha y dormir al menos 8 horas seguidas, tras visitar el ba√Īo, desestime la primera opci√≥n.

No hacia tanto calor como pensaba, as√≠ que me quite la ropa y me met√≠ en la cama. Previamente hab√≠a deshecho la maleta y la hab√≠a reorganizado seg√ļn preferencias y necesidades de los pr√≥ximos d√≠as.

Cuando apagas la luz en Costa Rica, la diferencia es pr√°cticamente nula, pues la falta de persianas o cualquier otro objeto que evite la entrada de luz exterior es nula, tan solo hay una cortina de color claro, as√≠ que, as√≠ escuchando y viendo todas las luces del exterior ca√≠ en un sue√Īo pesado y profundo a las 21 horas.

Desperté sobresaltada y sin saber donde estaba, rápidamente ubique mi situación y me asalto la sensación de haberme quedado dormida ¡perdí el primer bus! Mire mi reloj y a penas eran las 0:10 horas, y lo que me había despertado, no era otra cosa que una tormenta de dimensiones descomunales.

El 95% de las casas y hoteles modestos en Costa Rica eran casas prefabricadas, construidas con maderas de aspecto viejo y techos de chapa fina, las ventanas son un recuadro de madera con una tela mosquitera y en el mejor de los casos unos cristalitos abiertos para ventilar.

El estruendo del agua rebotando en el techo de chapa era tal, que hab√≠a conseguido sacarme de mi profundo sue√Īo, el cuarto oscuro comenzaba a acumular agua de forma preocupante, y as√≠ pensando que la pr√≥xima vez que despertara estar√≠a surcando los mares del pueblo encima de mi cama, volv√≠ a dormirme.

A las 3:30 am volví a despertarme, para mi sorpresa la tormenta se había tornado mas violenta, y ahora era un compendio de rayos y truenos unidos a la incesante lluvia. Me levante para asomarme por las cortinas que hacían de persianas y observe como el suelo encharcado, engullía y engullía litros de agua, parecía increíble pero de momento nada flotaba aun, aunque se había ido la luz en todo el pueblo.

Con un gran cansancio acumulado aun en mis huesos, volví a dormirme hasta que alguien golpeo mi puerta con tanta violencia que casi me engancho del ventilador del techo.

Al mirar el reloj vi que eran las 5 am, y supuse que seria el guarda que venia a despertarme, ¡por dios! podía ser algo mas delicado pensé, pero en fin, conseguí desperezarme y asearme un poco y metiendo las cosas en la maleta, me fui levantando.

A las 05:30 estaba lista y como en este lugar no parecía haber nada para desayunar, me quede esperando en el hall del hotel hasta que fuese la hora. No había rastro de la brutal tormenta que había oído apenas unas horas antes.

Al cabo de 10 minutos apareció José, que era el guarda, un antiguo miembro del gobierno con cara de pocos amigos y menos ganas de trabajar aun.

Me hizo el primer cuestionario para ponerse en situación antes de indicarme donde tenía que posarme para coger el bus.

A las 5:55 am me sal√≠ del hotel hasta la carretera principal por donde pasar√≠a mi bus. Las explicaciones de Jos√© me hab√≠an dejado un poco fuera de juego, ‚Äúusted p√≥ngase all√≠ que el chofer del bus, con la pinta que lleva le parara‚ÄĚ. No sabia exactamente que significaba eso de ‚Äúcon la pinta que lleva‚ÄĚ, claro que no llevaba la camisa abierta y la panza cervecera fuera como el, pero salvo eso, yo no me ve√≠a nada anormal.

Resulta que este bus en temporada alta (Enero-Mayo) era frecuentado por cientos de turistas que llev√°bamos la ‚Äúmisma pinta‚ÄĚ, o sea una mochila de monta√Īa que dec√≠a claramente ‚Äúsoy giri‚ÄĚ.

Pararse a pie de una carretera a las 5:55 am frecuentada por obreros temporeros no era precisamente mi idea de un buen comienzo, pero no me quedo otra que aguantar las cosas que dec√≠an, que en ning√ļn caso fueron malsonantes, pues sencillamente no entend√≠an lo que dec√≠an.

Efectivamente a las 06:10 paso un bus que se paro. El chofer hizo un gesto con su mano para que avanzara, arranco a toda velocidad antes incluso de que pudiera decirle mi destino.

Una vez comprobado que se dirig√≠a hacia el lugar denominado ‚ÄúLa Pavona‚ÄĚ, me ubique en primera fila intentando no estorbar demasiado pues hab√≠a subido con la gran mochila y la bolsa de mano, casi 18 kg de equipaje en medio de un pasillo.

El bus apenas llevaba una decena de personas, pero en el camino ir√≠a subiendo m√°s gente. En ese momento averig√ľe porque a pesar de las miles de hect√°reas que hay en Costa Rica, todos sus habitantes constru√≠an sus casas a pie de carretera, y es que cuando no se tiene coche (la mayor√≠a de los Ticos no disponen de ellos), el √ļnico transporte es el bus publico, por eso hay que vivir cerca de donde pasan.

El bus p√ļblico en Costa Rica, llegaba a casi cualquier lugar remoto, y se usaba tanto para uso p√ļblico como para transporte escolar, as√≠ pues, todo el trayecto que transcurri√≥ por un inmenso prado lleno de bananeros, iban subiendo y bajando decenas de estudiantes apostados en las carreteras.

Su coste era muy barato, y aunque eran vehículos viejos, no eran tan incómodos como en otros países.

Llev√°bamos apenas 45 minutos cuando desembarcaron casi todos los estudiantes y proseguimos el camino hacia La Pavona. En breve se nos acabar√≠a el asfalto y seguimos el viaje por un camino de tierra, que mas parec√≠a el camino que lleva a una finca particular abandonada hacia a√Īos, que hacia lo que se supon√≠a era un puerto de embarque.

La Pavona, era el embarcadero de entrada hacia Tortuguero. Al final de aquella carretera que parec√≠a no llevar a ning√ļn lugar, de repente encontramos un restaurante de madera que hacia las veces de punto de salida de los barcos con destino Tortuguero.

Las lanchas est√°n coordinadas para que cuando llegue el bus salgan direcci√≥n Tortuguero, as√≠ que nada mas bajarme del bus y cargando de nuevo el equipaje, segu√≠ a un tipo que gritaba sin parar ‚ÄúTortuguero, Tortuguero, Tortuguero‚ÄĚ.

Cuando a uno le dicen que tiene que coger una lancha en un embarcadero, no siempre espera encontrar algo parecido a Puerto Banus o Mallorca, pero tampoco lo que yo me encontré allí.

El embarcadero no era otra cosa, que la orilla del río, ¡y ya! no había, ni dique, ni orilla, ni nada, te subías como podías en las lanchas que se encontraban medio varadas en la arena y rezando por no caerse a aquellas aguas color chocolate, infectas de cualquier cosa.


En Tortuguero no hay carreteras as√≠ que la √ļnica forma de entrar al pueblo es en lancha. Estas lanchas p√ļblicas se usaban tanto para el transporte de pasajeros como de mercanc√≠a.

En temporada alta era frecuente ver a decenas de turistas ‚Äúaventureros‚ÄĚ que hac√≠an este camino por su cuenta, en lugar de coger los c√≥modos transportes privados en San Jos√©, pero en temporada baja era otro cantar, as√≠ que mi presencia extra√Īaba y causaba indeferencia casi por igual.

El trayecto tomaría una hora hasta llegar al embarcadero de Tortuguero, entre canales infectados de todo tipo de animales, principalmente aves y caimanes.

En el bote me hice amiga de Ra√ļl un empresario lugare√Īo de unos 55 a√Īos, bastante majo y muy educado, que me acogi√≥ bajo su protecci√≥n. Se dedicaba junto con su hijo a la construcci√≥n y llevaba sacos para dragar arena del r√≠o, a Tortuguero y posteriormente a Parismina.

Ra√ļl me estaba explicando las curiosidades que cualquier turista tiene sobre un pa√≠s al que acaba de llegar, como salarios, tipo de vida etc.

A las 8:30 am est√°bamos arribando al embarcadero de Tortuguero, como no hab√≠a desayunado me fui directa a un restaurante a desayunar un Gallo Pinto 1, mientras Ra√ļl hacia la ronda por el pueblo.

1 Gallo Pinto, desayuno típico a base de arroz y frijoles aderezados con especias como culantro que se sirve con tostadas




El pueblo de Tortuguero se había asentado dentro del Parque Nacional del mismo nombre. Este parque debe su nombre al desove de las tortugas (Verde, Baula, Carey y Caballera), que se da con mayor actividad entre los meses de julio y octubre.

Es un parque de bosque tropical muy h√ļmedo, que registra una gran cantidad de precipitaciones durante todo el a√Īo y se encuentra atravesado por multitud de canales y lagunas.

El pueblo contaba con varios hoteles y cabinas 1, adem√°s de restaurantes y miles de agencias donde organizaban Tour y visitas guiadas al parque.

Todo en Tortuguero se basaba en la visita de las tortugas y sus canales, solo vivían del turismo. A primera vista había demasiada gente en un espacio muy reducido, confiriéndole al pueblo un aspecto de pueblo africano sobre habitado y desarrollado sin orden ni concierto.


1 Son pensiones baratas que generalmente son casas prefabricadas con los servicios básicos y que se encuentran por todo el país y son muy populares.

Una vez hab√≠a repuesto fuerzas, me fui en busca de Ra√ļl, en un medio islote como era Tortuguero, no era dif√≠cil hallarlo, as√≠ que lo encontr√© dando orden a unos obreros de piel oscura y aspecto rastafari. Como en cualquier pa√≠s civilizado, los obreros hac√≠an lo que les daba la gana, en lugar de lo que se le hab√≠a encomendado.

Después de rectificar el rumbo de las obras, nos encaminamos hacia el embarcadero donde cogeríamos un bote hacia donde me dirigía.

A consejo de Ra√ļl no hab√≠a cogido el tour por los canales pues dec√≠a que era una excursi√≥n de 2 horas por los canales y que nosotros har√≠amos lo mismo pero durante 4 horas y me saldr√≠a mas barato. Adem√°s como el lanchero era amigo suyo, me ir√≠a parando en los lugares emblem√°ticos y me ense√Īar√≠a las tortuguitas y dem√°s animalitos, y todo a un mejor precio.

La pr√≥xima parada seria Parismina, un peque√Īo pueblo que estaba creciendo bastante y donde se estaban construyendo numerosas casas y cabinas y donde Ra√ļl ten√≠a obras, el se bajar√≠a all√≠.

El trayecto hasta Moin, mi destino final, se demoraría durante 4 horas, atravesando los canales, y donde podría ver animales.


La parada en Parismina fue breve, dejamos unos sacos y seguimos hacia Mohin, aun nos quedaban 3 horas mas.


Aquellos canales presentaban en determinados tramos, entradas de agua provenientes del mar con bastante corriente. De repente en uno de los canales encontramos una maquina que estaba dragando el exceso de arena en un tramo del canal, consecuencia de un derrumbe de parte de las orillas del río, causado por el exceso de lluvia de la tormenta de la noche anterior, dejando parte del canal innavegable tal y como comprobaríamos 500 metros mas adelante.

Como era de esperar, nuestro bote encallo por la escasez de agua en el río y nos vimos obligados tras varios intentos fallidos del lanchero, a bajarnos y entre todos mover la lancha hacia aguas mas profundas, por un momento pensé que nos quedaríamos allí varados a merced de nuestra suerte, pero por fortuna pudimos salir y seguir navegando.

En este tipo de situaciones, la imaginación juega un papel importante, pues yo solo pensaba en los caimanes que había visto unos metros atrás, y ya me imaginaba con mi cuchillo entre los dientes y luchando a brazo partido con el caimán, dando vueltas en el agua como en la peli de Cocodrilo Dundee, pero por suerte no fue así.

Finalmente tras 4 eternas horas de viaje entre canales, sorteando troncos, oleaje y dem√°s, a las 13:50 llegamos al Puerto de Mo√≠n que contaba con un peque√Īo embarcadero, atestado de taxistas ansiosos por coger americanos y enga√Īarlos como chinos.

Tras una breve negociación cogí un taxi hacia Limón, pretendía coger el siguiente bus hacia mi destino final, Cahuita que salía a las 14 horas.

Cuando el taxista me dejo en la estaci√≥n de buses, que no era otra cosa que una calle, el bus estaba justo saliendo, pero al verme ‚Äúcon mi caracter√≠stica pinta‚ÄĚ, decidieron esperar a que me sacara el billete y as√≠ fue, ya una vez en el bus, me esperaba una hora hasta Cahuita.

El trayecto transcurrió sin novedades, me coloque en la parte trasera del bus para no molestar con la mochila, mientras iban subiendo y bajando gentes por el camino, situados al borde de la carretera y en paradas imaginarias, bastaba con levantar el brazo.

Cahuita aunque se encontraba cerca de San Jos√© y de la cultura Tica, era una regi√≥n particular y √ļnica, ya que cuenta con la mayor diversidad cultural del pa√≠s debido a la migraci√≥n de trabajadores asi√°ticos, afro caribe√Īos, italianos, mestizos, ind√≠genas, y costarricenses del interior, que son minor√≠a y que llegaron a trabajar en las plantaciones de banano y en la construcci√≥n del ferrocarril que ser√≠a la v√≠a para la exportaci√≥n de los productos costarricenses durante el siglo XIX.

A pesar de su gran importancia, Cahuita no dejaba de ser un peque√Īo pueblo de estilo caribe√Īo, lleno de negros rastafaris o surferos y con un ambiente muy peculiar.

El pueblo contaba con 2 calles principales sobre las que se aglutinaban, cabinas, bares, discos, supermercados y dem√°s.

Di un par de vueltas antes de encaminarme hacia Cabinas Palmer, para soltar el lastre que llevaba. Finalmente tras preguntar, encontr√© las Cabinas. Dentro de las mismas encontr√© un negrito de unos 17 a√Īos que no sabia que habitaci√≥n estaba libre y limpia, mas tarde descubr√≠ que no hab√≠a diferencia entre limpia y sucia, as√≠ que me dijo que cogiera ‚Äúuna‚ÄĚ y desapareci√≥.

La primera impresi√≥n de las cabinas fue buena, ten√≠a un patio central con un lugar comunitario con sillas y peque√Īas terracitas con hamaca, adem√°s de parqueo 1.

1 Así denominan los ticos al parking.


Entre a la habitaci√≥n n¬ļ 16. Aquello ol√≠a a tugurio, una tremenda bofetada a humedad impacto en mi mejilla. Ten√≠a 2 camas, y un ba√Īo. El ba√Īo era sin duda lo peor, los azulejos de la ducha no se hab√≠an limpiado desde su fabricaci√≥n.









La puerta de la mampara apenas se movía, de la mugre acumulada en el rail, y el agua que salía del grifo olía a pozo, que se quedaba impregnado en la piel, así que preferí no investigar mucho más.

Estaba cansada del viaje eran las 15 horas y tenia hambre, así que me fui directa a comer algo, a una soda 1 que había justo enfrente.

1 La Soda es un bar donde puedes comer por muy poco dinero

Una vez que termine de comer un casado 1 con una pinta buenísima, me fui a dar un paseo por la costa.

Cabinas Palmer se encontraba bien ubicada, a tan solo 100 metros del mar. Desde donde desembocaba la playa se ve√≠a la costa caribe√Īa y la entrada al Parque Nacional Cahuita.


1 Casado, plato típico de costa rica compuesto por arroz, frijoles, verdura, ensalada y se puede elegir de pollo, pescado o carne, es bastante barato y se puede tomar tanto en cena como almuerzo.

Di un paseo por la playa hasta que anocheció y me fui al hotel a darme una ducha antes de cenar. Entre en la ducha rezando para no encontrarme un bicho que fuese mayor que yo, cosa que no sucedió, termine la ducha fría 1, y me fui a cenar justo al lugar donde había almorzado, y me fui a dormir.

Estaba metida ya en la cama cuando de repente empec√© a o√≠r una m√ļsica que indudablemente proced√≠a de alg√ļn lugar de aquel pueblo. Lo que parec√≠a al principio un concierto al aire libre, se convirti√≥ a los pocos minutos en unas cancioncillas que me atormentar√≠an toda la noche. Resulta que la m√ļsica proced√≠a de una iglesia, y los c√°nticos no eran otra cosa que la gente rezando, ¬°si! Parece que es algo normal rezar cantando.

El p√°rroco que deb√≠a de tener mucha fe, pero muy poco o√≠do, gritaba al son de la m√ļsica: ¬°dios me ama!¬°dios esta en ti!, ¬°ay√ļdame, se√Īor ay√ļdame‚Ķ.!. No daba cr√©dito a lo que estaba escuchando, estuve a punto de levantarme, vestirme y grabar en video semejante haza√Īa, pero desestime la idea, por si acababa en la secta del se√Īor. Desde luego las letras eran pegadizas y horteras, parec√≠an compuestas por el mism√≠simo Leonardo Dantes y su archi conocido ‚ÄúEl baile del pa√Īuelo‚ÄĚ. Cuando me repuse de las carcajadas, intente dormir un poco, pensando que terminar√≠an pronto de canturrear.

Se había pasado toda la noche lloviendo así que a las 5 am cuando sonó el despertador, aun llovía muchísimo, así que me quede en la cama un rato más hasta que escampara.

Me quede profundamente dormida hasta las 7 am, as√≠ que me vest√≠ r√°pido y fui a desayunar unos huevos revueltos con tomate, cebolla, jam√≥n, pimientos y tostadas, el t√≠pico desayuno caribe√Īo. En el desayuno estuve hablando con una americana que viajaba sola, aunque justo estaba volvi√©ndose a San Jose.

Una vez cargada de energía me dirigí hacia la entrada del parque, me registre en la caseta del guardaparque y a las 8 am comencé la tan ansiada caminata, después de 2 días entre aviones, buses y lanchas.


1 En Costa Rica casi ninguna cabina tiene agua caliente

El principal atractivo del Parque Nacional de Cahuita eran las arenas blancas y un sinf√≠n de √°rboles de cocos en la playa, acompa√Īado de un mar de aguas tranquilas y cristalinas, con arrecifes de coral cerca de la orilla.

Todo el sendero transcurría paralelo al mar y no presentaba desnivel alguno, aunque el sol que ya quemaba bastante dificultaba avanzar con soltura.

A los 5 minutos de comenzar a caminar ya sudaba como un pollo, tanto que observo como la camiseta me desti√Īe en el cuerpo, llevo solo 2 litros de agua y algunas barritas energ√©ticas, para un sendero de 7 km solo ida, lo cual supondr√° unas 6 horas de caminata ida y vuelta.

El sendero aunque llano en su totalidad, se hace bastante pesado por la humedad y el calor, aunque sin duda, que transcurra paralelo al mar es una ventaja, ya que te permite refrescarte en cualquier momento.

El camino esta lleno de cangrejos de todos los colores y tama√Īos que se ocultaban bajo tierra o entre las ra√≠ces de los √°rboles que crec√≠an fuera de la superficie y no bajo esta.


Tambi√©n hab√≠a cientos de mariposas, la mas llamativa y conocida la mariposa Morpho que tienen un tama√Īo descomunal, como mis 2 manos juntas.

En Cahuita se pueden encontrar, h√°bitats como bosques mixtos inundados y selva litoral en la costa. Todo el sendero transcurre por arena blanca de playa y se encuentra salpicado de hojas h√ļmedas.

Avanzar por el sendero se hacia relativamente r√°pido y sobre todo de forma silenciosa, tanto que cuando llevaba 1 hora caminando, pude observar muy de cerca monos cara blanca, desayunando.

Unos metros mas adelante, encontré un mapache cangrejero buscando también el desayuno. El pobre animal que no me oyó acercarme, al girarse se dio un susto que casi le borro la mancha blanca de su cara. Rígido como un palo, se quedo inmóvil sin saber bien que hacer, si moverse y correr o quedarse rígido a modo de defensa, como empezó a emitir unos gemidos que desaprobaban mi presencia, me aleje despacio.

Cuando ya llevaba 4 horas caminando, decid√≠ hacer un alto en el camino para darme un ba√Īito en agua coralina y bastante caliente. No hay nadie a la vista en kil√≥metros y el paisaje caribe√Īo es espectacular.

Después del merecido descanso emprendo la vuelta, ya son las 13 horas y recién comienzo a ver los primeros turistas. Me cruzo de nuevo con monos y un coati o pizote, mamífero parecido al mapache pero con cuerpo ligeramente mas grande y cola mas larga.

El resto del camino lo hago caminando descalza por la playa, aunque parec√≠a una ruta sencilla, despu√©s de 7 horas caminando, tengo las piernas molidas, caminar por esta arena es matador, ma√Īana toca d√≠a de descanso.

Ya en el hotel y duchada, voy a la soda de enfrente a cenar. En mitad de la cena, aparece una americana de unos 50 a√Īos que se sienta justo al lado de mi mesa, junto a un se√Īor que no le presta nada de atenci√≥n y visiblemente mayor que ella, unos 20 a√Īos muy mal llevados. La americana que se le ve visiblemente bebida, empieza a darme conversaci√≥n, Hab√≠a vivido unos a√Īos en Espa√Īa y se emociona habl√°ndome en espa√Īol, Tras una larga conversaci√≥n, justo cuando estoy terminando se levanta y a voz en grito, y en ingles, le espeta al caballero ‚Äúesta claro que hoy no quieres mi compa√Ī√≠a as√≠ que me ir√© a buscar a alguien que me haga mas caso‚ÄĚ, y cogiendo su perro y su bicicleta, desaparece calle arriba.

Una vez que termine la cena me marche al hotel, para hacer de nuevo la maleta y dormir. Eran sobre las 20 horas, cuando de repente y al igual que la noche anterior, empezaron los c√°nticos religiosos, eran las mismas canciones desafinadas, cantadas por aquel sujeto imitador.

Como estaba agotada, finalmente me dormí, necesitaba descansar para la jornada siguiente, próximo destino Panamá.
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Ver Etapa: DE SAN JOSE A TORTUGUERO



Etapa: DE FRONTERA A FRONTERA - COSTA RICA - PANAMA  -  Localizaci√≥n:  Costa Rica Costa Rica
Fecha creaci√≥n: 21/01/2010 13:13  
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CAPITULO 2
De frontera a frontera-Panam√°


El primer autob√ļs que sal√≠a hacia Sixaola, √ļltimo pueblo Costarricense antes de cruzar la frontera hacia Panam√°, sal√≠a a las 6 am, as√≠ que me levant√© a las 5 am para desayunar con tiempo y arreglar la maleta. Esta iba a ser una jornada tranquila en uno de los lugares m√°s tur√≠sticos y paradis√≠acos de Panam√°, llamado Bocas Del Toro.

Mi madrug√≥n fue infructuoso, pues todas las sodas abr√≠an a las 6 am, as√≠ que cog√≠ la maleta y me fui paseando hasta la estaci√≥n, pero antes ten√≠a que pagar los 2 d√≠as que hab√≠a estado alojada en Cahuita. Desde mi llegada, salvo el chico que me dijo que ‚Äúcogiera la llave que quisiera‚ÄĚ, no hab√≠a visto a nadie en las cabinas, pese a estar entrando y saliendo todos los d√≠as.

No tenía intención de quedarme a esperar a que apareciera alguien, así que había decidido largarme sin más. Estuve un tiempo meditando si pagar o no la habitación, pues la verdad es que era un antro asqueroso, pero finalmente dejé 10 $ por noche en lugar de los 15 que pedían, y me pareció mucho.

Puse rumbo a la estaci√≥n mientras mordisqueaba unas galletas, como el pueblo era min√ļsculo, en apenas 7 minutos hab√≠a llegado a mi destino, y a√ļn eran las 05:40.

La estación, como era de esperar estaba desierta, ni siquiera estaba abierta la oficina para comprar el billete, tendría que pagárselo al conductor.

Cuando faltaban tan solo 10 minutos para las 6 am, aparecieron los primeros pasajeros que iban a Puerto viejo a trabajar. A las 06:05 apareció el bus con destino Sixaola.

El trayecto del bus ir√≠a parando en varios pueblos principales como Hone Creek, Bri Bri, Puerto Viejo y Sixaola, lo cual me llevar√≠a unas 2 horas llegar hasta la frontera. La ruta era bastante bonita pues a la izquierda iba bordeando la costa caribe√Īa y a la derecha atraves√°bamos la cordillera de Talamanca, la zona monta√Īosa m√°s alta del pa√≠s, conocida por ser el √ļltimo resquicio donde habitan los ind√≠genas aut√≥ctonos del pa√≠s, como anta√Īo.


Al llegar a Puerto Viejo uno descubre una ciudad m√°s habitada y civilizada, con extensas playas y mucha actividad a esa hora de la ma√Īana. Seguimos avanzando hacia Para√≠so, un par de pueblos m√°s y por fin estamos llegando a Sixaola, donde en este punto, la carretera ha sido literalmente engullida por el mar y el bus tiene que pasar por lo que queda de ella, que es bastante poco.

Por fin a las 8 am entramos en Sixaola, un peque√Īo pueblo que ha crecido en torno al paso fronterizo, lleno de comerciantes y vendedores ambulantes.

El pueblo no está asfaltado, así que como ha llovido toda la noche, todo es un barrizal enorme, no sé bien donde tengo que ir pero dejándome llevar por el instinto, subo unas escaleras hacia lo que parece la carretera principal y efectivamente a lo lejos, se divisa el famoso puente Fronterizo.

El puente de Sixaola fue construido en 1908 por la empresa estadounidense Baltimore Bridget Company, sirviendo como hito entre dos naciones hermanas. M√°s de 100 a√Īos despu√©s, los trabajos de conservaci√≥n han sido tan escasos, que en la actualidad el puente es una trampa mortal para los transe√ļntes y los cientos de camiones que lo cruzan a diario, ya que la falta de mantenimiento y el abandono lo convierten en presa f√°cil de la corrosi√≥n, lo que permite que esta gigantesca obra de ingenier√≠a, se est√© cayendo literalmente a pedazos.

Si a todo esto, le unimos la emoción de saber que el río Sixaola cuyas aguas pasan por debajo, están infectadas de caimanes y dios sabe qué, pues hace que más de uno cierre los ojos mientras lo cruza.


Mochila a cuestas, me encamin√© hacia el otro extremo del puente, rezando para que mientras lo cruzaba, no pasara un cami√≥n de 18 ruedas, que exportaba bananos hacia alg√ļn lugar de Sudam√©rica.

Hab√≠a o√≠do todo tipo de historias sobre Panam√° y su famosa corrupci√≥n, as√≠ que iba sobre alerta de todo lo que me rodeaba. Nada m√°s terminar el puente, a mano izquierda veo unas oficinas de inmigraci√≥n donde, apenas si hay 5 personas por delante de mi, a√ļn es temprano para el desembarco de turistas masivos.

En mitad de la calle hay unos se√Īores con pinta de mafiosos, que en realidad son polic√≠as de inmigraci√≥n sin ning√ļn tipo de identificaci√≥n, ni ningunas ganas de que se les moleste.

Cuando llega mi turno, me dice la se√Īora de inmigraci√≥n que me falta el sello de salida de Costa Rica, cosa que era cierto, en alg√ļn momento entre Costa Rica y Panam√° y ese puente, hab√≠a un puesto fronterizo costarricense que no hab√≠a visto.

Me armé de nuevo de valor, para volver a cruzar el puente. Cuando llegué al final, metido en un costado casi oculto, se hallaba el puesto fronterizo de Costa Rica. Me pusieron el sello, después de rellanar varios formularios y emprendí el regreso de nuevo sobre el centenario puente, hasta Panamá.

Como ya eran las 08:30 am y no quería perder más tiempo, me fui directamente a comprar el billete de bus de vuelta de Panamá a San José, requisito imprescindible para que te sellaran la entrada, disponer de un pasaje de salida del país, aunque luego no lo usaras, como iba a ser mi caso.

Seg√ļn hab√≠a le√≠do en los foros, te obligan a comprar el billete y punto y te sacaban por ello 22 $, lo cual all√≠ es una burrada. Mi sorpresa fue, que al comprar el billete solo me pidieron 11$, que es el valor real del billete, la diferencia es lo que se reparten entre ellos, esto no parece mucho, pero en temporada alta, acababan pasando cientos de turistas a diario, lo cual supon√≠a una importante fuente de ingresos extra e ilegal, teniendo en cuenta que el salario medio mensual de un funcionario en Panam√° es de unos 300 $.

Billete y pasaporte en mano, me dirigí de nuevo hacia la oficina de inmigración donde esta vez si, me sellaron la entrada al país.

Ya estaba en suelo Paname√Īo, concretamente en Changuinola, donde deber√≠a coger un taxi colectivo hacia Almirante, pueblo desde cuyo embarcadero sal√≠an botes cada 30 minutos hacia Bocas del Toro.

Antes de poder ubicar donde estar√≠an los taxis, me abord√≥ un militar que con un Zecmec cruzado en el pecho y con cara amenazante me preguntaba si ya hab√≠a pagado ‚Äúel billete de vuelta‚ÄĚ. Lo que quer√≠a decirme con eso, es que si hab√≠a abonado ya los 22 $ de los cuales el, se llevar√≠a una parte.

Avance sin detenerme frente al individuo y dej√°ndolo a un lado, segu√≠ caminando, afirmando que ya tenia ‚Äútodo en regla‚ÄĚ.

En ese momento un taxista con pinta de gitano traficante se dirigió hacia mi ofreciéndome sus servicios, tras negociar con el, emprendimos camino hacia Almirante.

B√°sicamente exist√≠an 2 formas de llegar a Bocas del Toro, una era desde Changuinola, el pueblo donde me encontraba y otra desde Almirante que estaba m√°s alejado. Desgraciadamente el muelle de Changuinola, que era un canal artificial construido para tal uso, estaba cubierto de arena, tras el terremoto que sufri√≥ Costa Rica y Panam√° en Enero de este a√Īo, as√≠ que mi √ļnica opci√≥n era bajar hasta Almirante.

Dejamos varios pasajeros que se subieron conmigo y emprendimos viaje de 40‚ÄĚ hasta Almirante. Las carreteras en Panam√° eran otro mundo, todas estaban asfaltadas y eran de muy buena calidad, lo cual permit√≠a desplazamientos m√°s r√°pidos.


El taxista era un hombre bastante educado y cultivado, pese a la pinta que tenia, que francamente hasta a mi me daba miedo, era como un primo de los Chunguitos, pero el más chunguito de todos. Me estuvo explicando muchas cosas interesantes relativas a los indígenas del país.

La población indígena en Panamá representa el 10%, muchos de ellos viven en condiciones infrahumanas, aunque el gobierno les proporciona agua de forma gratuita, la mayoría no tiene luz, ni otras necesidades básicas, pero es su forma de vida y ellos parecen encantados.

La frontera albergaba una amplia comarca 1 llena de indígenas que vivían en chabolas cerca de las carreteras.

El taxista cuyo nombre era Ampersan, me comenta que el salario medio de un paname√Īo est√° entre 300 y 400 $, y que trabajan todos los d√≠as, aunque el alquiler de una casa esta en unos 50$ al mes. As√≠ mismo me comenta, que a las poblaciones ind√≠genas el gobierno no les cobra impuestos.


1 Comarca. Es el nombre que se le dan a las zonas, sobre todo las rurales, donde habitan los indígenas.
En Panamá hay una hora más que en Costa Rica, así que llegue al embarcadero de Almirante a las 10:30 hora local, justo para coger la siguiente lancha hacia Bocas del Toro.

El embarcadero era mucho más que modesto, pero sus botes, eran rápidos, seguros y relativamente cómodos para los 30 minutos que duraba el trayecto.


Bocas del Toro fue el primer parque nacional marino del país, y es un archipiélago formado por varias islas. La región de Bocas cuenta con mares tranquilos y limpios, grandes áreas de selvas y bosques lluviosos así como manglares.

La población, con sus casas construidas sobre pilotes a la orilla del mar, de techo de zinc rojo y negro, es un atractivo para todo visitante. Sus habitantes se dedican al cultivo del banano y a la pesca de tortugas, ostiones, almejas y demás mariscos que abundan en ella, aunque muchos de ellos se han unido al carro del turismo por la cantidad de dólares que les deja. Su población es predominantemente negra e indígena.

A las 11 am arribo a la ciudad de Bocas, situada en Isla Colon, denominada as√≠ por Crist√≥bal Colon cuya √ļltima visita fue en 1502.

Al igual que en otras partes, hay cientos de ‚Äúbusca vidas‚ÄĚ que se pelean para que les contrates los tour, o por llevarte a sus hoteles, que siempre son los mejores y m√°s baratos.

Conseguí zafarme de todos ellos, no sin dificultad, y emprendí mi huida por la calle principal de Bocas. Llevaba casi 6 horas en pie y sin nada en la panza, así que decidí antes que nada, alimentarme.

Bocas presentaba un gran bullicio a esa hora de la ma√Īana, un ir y venir de gentes que hac√≠an sus negocios o simplemente paseaban y es que en esos pa√≠ses el estr√©s no abunda, de hecho, en la ciudad que hab√≠a estado la noche anterior, Cahuita, se hab√≠a rodado el famoso anuncio de Malibu ‚ÄúMe est√°n estresando‚ÄĚ.

La comida Paname√Īa, no distaba mucho de la Tica, el plato principal segu√≠a siendo el casado aunque con nombre distinto, as√≠ que de nuevo engull√≠, arroz, frijoles, pescado, ensalada y vegetales, todo en el mismo plato.

Ya con la panza llena, todo se ve√≠a de otro color, en ese momento me abord√≥ Ra√ļl, un joven buscavidas paname√Īo que intentaba formar un grupo para hacer un tour por las islas. Como no dispon√≠a de mucho tiempo, (pues el paso por Bocas era solo fugaz para llegar hasta el puesto fronterizo que me llevar√≠a a mi destino final de nuevo en Costa Rica), acced√≠ negociando un precio m√°s bajo de lo habitual, pues tenia la intenci√≥n de estar cogiendo un bus hacia el otro extremo de Panam√° a las 15 horas.

Dejamos la mochila en unas cabinas cercanas de un familiar de Ra√ļl y emprendimos camino al embarcadero. Una vez dentro ir√≠amos a buscar a los otros 3 gringos 1 que vendr√≠an conmigo.

1 Gringo. En forma general el t√©rmino se aplica a extranjeros que hablan en un idioma que no se entiende por personas que hablan espa√Īol.

Cogimos la lancha y tras 5 minutos de navegación fuimos a recoger a los
3 gringos que hab√≠a buscado Ra√ļl. Fison√≥micamente hablando, hubiese jurado que eran alemanes, hab√≠a conocido a tantos que pod√≠a olerlos en la distancia y no tendr√≠an m√°s de 18 a√Īos.

Me saludaron, subieron al bote y volvimos al punto de salida, pues quer√≠an comprar algo de agua, tabaco, fruta y sobre todo cerveza. Mientras tanto pasaba el tiempo y yo me desesperaba, pues ten√≠a que coger el bus de las 15 horas, aunque seg√ļn Ra√ļl ‚Äúhay tiempo muchacha no se me estrese, llega siempre o va siempre‚ÄĚ1.

Una vez cargados con provisiones emprendimos el viaje hacia Bah√≠a Delfines, una isla donde se avistaban delfines. Aunque los 3 gringos hablaban en espa√Īol, lo hac√≠an en un acento y forma que no consegu√≠a distinguir.

Fueron ofreciéndome diversas bebidas que yo educadamente iba rechazando, lo curioso es que desde que había desembarcado en Costa
Rica, todo el mundo se dirigía a mí en ingles, debía tener cara de gringa.

A pesar de contestar siempre en espa√Īol, los gringos segu√≠an habl√°ndome en ingles hasta que uno de ellos, el m√°s parlanch√≠n, me pregunt√≥ de donde era, y tras la oportuna contestaci√≥n, estallaron en risas y j√ļbilo.

Como si a cualquier cat√≥lico que se precie, le dijeran que yo era el mism√≠simo Papa, saltaron las 2 hileras de asientos que nos separaban y se pusieron tan cerca de m√≠, que pod√≠a distinguir las pecas m√°s peque√Īas de sus blancas caras.

Resulta que eran 3 estudiantes de intercambio que estudiaban espa√Īol en un pueblo de Panam√°, Bugaba, sin duda el lugar menos atractivo para encontrar actividad cultural o nocturna para unos extranjeros.

Pero all√≠ estaban ellos, Nicolai (Dan√©s), Monty (Alem√°n) y Pa√ļl (Austriaco) emocionados de encontrar ‚Äúun espa√Īol autentico‚ÄĚ, como el que divisa un mono end√©mico del lugar y as√≠, emprendimos una larga charla, donde me contaron que adobaran el espa√Īol y toda su cultura.

1 llega siempre significa si estas llegando y te quedas y vas siempre si te est√°s marchando.
El dato curioso es que el padre de Nicolai que hab√≠a vivido en Espa√Īa unos a√Īos, hab√≠a sido invitado por un amigo espa√Īol a pasar unos d√≠as de vacaciones en el 2008 en Espa√Īa, concretamente en Almer√≠a, as√≠ que cuando le dije a Nicolai de donde era, la sorprendida fui yo, cuando me dijo que lo conoc√≠a ¬°que peque√Īo es el mundo!

As√≠ que all√≠ nos enzarzamos en una apote√≥sica conversaci√≥n pro hispana, hablando de las diferentes palabras y acentos hispanos. Nicolai hab√≠a aprendido castellano correcto, pero un a√Īo en Bugaba, le hab√≠a calado profundo, y hablaba una mezcla de espa√Īol Cubano- Colombiano-Paname√Īo ‚Äúehi mi hermano usted me esta robando toda mi platica‚ÄĚ.

Tanto nos habíamos emocionado con el encuentro, que el lanchero que había detenido la lancha, hacia ya varios minutos, nos observaba divertido, mientras los delfines, que era lo que supuestamente habíamos ido a ver, revoloteaban a nuestro alrededor intentando llamar nuestra atención, y por supuesto nosotros seguíamos a lo nuestro.

Nos lanzamos al agua a nadar con los Delfines, que pueden llegar a ser bastante ‚Äúmimosos‚ÄĚ con sus hocicos, pues te dan peque√Īos golpecitos en el cuerpo, a modo de llamar la atenci√≥n.

Una vez de regreso a la lancha, emprendimos camino hacia Cayo Coral, una isla conocida por sus aguas cristalinas y sus increíbles corales duros, convirtiéndolo en el mejor lugar para practicar snorkel, por la transparencia de sus aguas, que se verían contaminadas por los 3 gringos que ya habían ingeridos unas 4 cervezas cada uno, y procedieron a vaciarlas.

Seg√ļn se defin√≠an ellos mismos eran, ‚ÄúPaname√Īos adoptivos‚ÄĚ lo cual tanto a lugare√Īos como a mi, resultaba desternillante, porque casi todos los habitantes de isla colon eran negros, negros como petr√≥leo, as√≠ que ver a 3 gringos rubios de piel blanca y ojos azules, decir que son paname√Īos, resultaba muy divertido, sobre todo cuando hablaban con ese peculiar acento, m√°s propio de narcos que de turistas, tan divertido era o√≠rles que la gente se daba la vuelta para observarlos, de hecho acab√© por grabarles en video en varias ocasiones, y el video es buen√≠simo.


Después de hacer snorkel emprendimos la huida hacia Isla Rana Roja, en Isla Bastimentos, que como su nombre indica, esta habitada por cientos de estas ranitas venenosas por toda la isla.

En la antig√ľedad los ind√≠genas usaban sus toxinas venenosas para impregnar las puntas de las flechas y hacerlas mortales. Llegamos al embarcadero y pagamos los 3 $ de entrada, donde un ind√≠gena con un taparrabos, nos pone una pulsera como si de un Resort todo incluido se tratara y empezamos a cruzar la isla.




En 5 minutos habíamos cruzado toda la isla, hacia una playa paradisíaca que apenas tenia 100 metros de longitud. Los chicos que recién habían puesto un pie en la playa, fueron disparados hacia un chico que vendía refrescos y como no, cervezas.

El lugare√Īo que se present√≥ pero no recuerdo su nombre, era un joven vividor de raza negra de lo m√°s peculiar y con muchas tablas, que vend√≠a las cervezas a 2$ unidad, y esto a Nicolai le pareci√≥ de esc√°ndalo, as√≠ que intent√≥ negociar hasta que se las dej√≥ a 1.5 $. El lugare√Īo al igual que yo se mor√≠a de la risa de ver a 3 tipos tan rubios hablando un paname√Īo de lo m√°s charro: ‚Äúpero mi hermano, si compro estas balboas (cerveza paname√Īa) en cualquier cantina, me cobran 50 centavos, no podr√≠a usted hacerme una rebajita, que no me queda mucha platica‚Ä̂Ķ

Adem√°s hab√≠an aprendido una canci√≥n t√≠pica paname√Īa de lo m√°s peculiar, que venia a decir algo as√≠: ‚Äúloco, que crees que estas haciendo, con la pobre muchacha, ehi loco‚Ä̂Ķ y as√≠ canturreando nos dimos un ba√Īo.

Volvimos a cruzar la isla y observamos los millones de ranas que habitaban en aquel lugar. Las hab√≠a de muchos colores, rojas con puntitos negros, rojas con patas azules, rojas con puntitos blancos, esta √ļltima en concreto le faltaba la peineta y los zapatitos para ser La Martirio.

Habíamos quedado con el lanchero a las 14:50 y ya eran las 15:15 horas, definitivamente había perdido mi bus. Los chicos insistían una y otra vez en que me quedara un día más, pero tenia contratado un vuelo en avioneta que no podía perder.

A las 15:20 conseguí reunir a la tropa medio borracha y nos dirigimos hasta Cayo Zapatillas y después a un islote donde abandonamos a los 3 gringos a su suerte, mientras el lanchero me dejaba en Isla Colon para coger la lancha hacia Almirante y el volvería más tarde a buscarlos.

Sin duda ésta había sido la excursión más absurda, irreal y cómica de todas las que había hecho hasta el momento, pero me lo pasé pipa, con los 3 sujetos tan peculiares.

Llegamos al embarcadero y me dirig√≠ al hotel a recuperar mi mochila y puse rumbo al embarcadero. Hab√≠a perdido el bus de las 15 horas y el de las 16, pero con suerte coger√≠a el √ļltimo que pasaba a las 17 horas, sino me quedar√≠a atrapada en Almirante.

Cogí la lancha en Bocas Marine a las 16 horas. Me metí en la lancha y empezó a llover bastante, el viaje fue un poco pesado por la lluvia y por los gritos de los 4 iraníes que viajaban en ella.

Como era de esperar, el muelle estaba atestado de taxistas ansiosos por llevar turistas, todos intentando cazar el grupo más numeroso, ya que estos resultan más rentables. Los taxistas permanecen inmóviles frente al dique, bloqueando cualquier salida, hasta que consiguen lo que quieren.

Como pude, me libre de los taxistas, y sal√≠ a la calle donde segu√≠a lloviendo, por suerte estaba justo llegando un taxista que abord√©, pidi√©ndole que me llevara hasta ‚ÄúEl Cruce‚ÄĚ, as√≠ era como se denominaba el lugar donde paraba el bus que iba hacia David.

Estar√≠a en el cruce a las 16:45, con tiempo suficiente para comprar agua, vaciar mi cantimplora y coger el bus. Nada m√°s salir del taxi, y casi en volandas, un se√Īor con un polo azul de la compa√Ī√≠a de buses, me agarr√≥ por el brazo y gritando como un poseso ‚ÄúDavid, David, David‚ÄĚ, agarr√≥ mi mochila y la meti√≥ en el bus antes de pesta√Īear.

En menos de 1 minuto el bus sali√≥ de Almirante hasta David. Panam√° ten√≠a 2 fronteras con Costa Rica, una Sixaola-Changuinola (que ya hab√≠a cruzado) y la otra Paso Canoas (que tendr√≠a que cruzar). Para llegar a esta √ļltima tendr√≠a que cruzar todo Panam√° a lo ancho para volver a entrar en Costa Rica, de esta forma me ahorrar√≠a un d√≠a completo para llegar a mi destino final, Parque Nacional Corcovado.

Me encontraba a 4 horas de camino de David, sin agua, sin comida, y con una necesidad imperiosa de vaciar mi cantimplora de ag√ľita amarilla.

Los autobuses en Panam√° al igual que en Costa Rica, iban parando por la carretera a cualquiera que hacia se√Īales, aunque los buses en Panam√° eran menos frecuentes y m√°s peque√Īos, como microbuses. En Panam√° la gente estaba acostumbrada a usar taxis colectivos que sal√≠an igual de baratos. Algo que me llam√≥ la atenci√≥n de los buses de Panam√°, es que uno paga cuando se baja del bus y no antes.

El paisaje era increíble, a diferencia de CR en Panamá la vegetación era más variada y menos densa, intercambiando bosques, plataneros y valles lisos.

Ten√≠amos que cruzar toda la cordillera de la provincia de Chirriqu√≠, sembrada de numerosos y caudalosos r√≠os y monta√Īas.

En Panamá solo existe una estación, por lo que es posible que haga un sol de justicia y 5 minutos más tarde una tormenta, y además esto puede ocurrir incluso dentro de la misma ciudad.

Tras el terremoto de enero, muchas carreteras permanec√≠an a√ļn semi cortadas y en la ruta encontramos tramos totalmente destrozados y que daba miedo cruzar. Las monta√Īas hab√≠an sido engullidas y/o arrastradas por las corrientes de agua, desapareciendo por completo.

Cuando llev√°bamos 1,5 horas de viaje ¬°por fin! hicimos una parada en una soda del camino. Ten√≠a muy buen aspecto, compr√© agua y me dirig√≠ como loca al ba√Īo.

Unos 20 minutos m√°s tarde, reemprendimos la marcha encontrando m√°s partes de la monta√Īa desaparecida. A las 18:40 el camino ya comenzaba a ser muy pesado y a√ļn quedaban casi 2 horas.

A las 20 horas se divisa a lo lejos algo de civilizaci√≥n, aun as√≠ aun me quedan 30 minutos minutos todav√≠a, que se tornaban ya insoportables por el cansancio y todav√≠a tenia que llegar a David y procurarme un alojamiento para pasar la noche, a√ļn no hab√≠a dejado de llover.

A las 20:30 entramos en David, por fin se divisa la estación de autobuses, que está bastante oscura y repleta de gente comprando ticket para salir en el primer bus hacia Panamá City al día siguiente.

Mientras entrábamos en nuestro andén, no daba crédito a lo que veía, ¡había un hotel justo encima de la estación!, por muy cutre que fuera no tenia intención de moverme de allí, me había levantado a las 5 am, y estaba agotada.

Pregunté en el hotel si tenía habitaciones y cuanto valíanprecios y sorprendentemente era más barato incluso, que el que yo tenía pensado coger, además estaba al lado de la estación, así que no tendría que madrugar tanto, así que cojocojo las llaves y desaparezco subo las escaleras arriba..

El pasillo que distribu√≠a las habitaciones daba miedo. Parec√≠a un motel del Bronx de cualquier pel√≠cula, donde mientras las ‚ÄúChatis‚ÄĚ hacen su trabajo, en la habitaci√≥n de al lado se dispara a un narco.

Afortunadamente por dentro no estaba tan mal, salvo la falta de ventilación, la habitación era amplia y tenía además aire acondicionado.

Había venido todo el día en el bus con A/C así que tenia algo de frío y mal cuerpo, me meto en la ducha y ¡sorpresa! tampoco hay agua caliente en este país, así que no me resisto, me ducho y me voy a la cama.

Me meto en la cama y ¬°alucina vecina! el colch√≥n es una esponja viscosa que se va tragando tu cuerpo. Cuando ya no pod√≠a ser engullida m√°s, mir√© a mi alrededor y apenas lograba ver el horizonte de la cama, como cuando te metes en la ba√Īera llena y asomas s√≥lo los ojitos, cual cocodrilo, pero estaba tan cansada, que no tenia intenci√≥n de moverme de all√≠, si es que era posible salir de aquel colch√≥n movedizo.

Agarré la almohada y la metí bajo mi descuartizada nuca y algo debajo ella empezó a crujir, parecía que estaba abriendo un caramelo dentro de una sala de cine. Me giré para averiguar que era lo que armaba tanto jaleo y me quedé estupefacta al descubrir, que la almohada era hinchable cual colchón de playa.

Cuando me recuper√© del shock, decid√≠ que estaba demasiado cansada para peque√Īeces semejantes, as√≠ que agarr√© a mi mu√Īeca hinchable y la met√≠ bajo mi nuca, esperando que no hablara demasiado.

Eran las 5 am cuando sonó el reloj,5 am, suena el despertador y no soy capaz de averiguar donde demonios están las luces. Después de tropezar con las botas, la mochila y la silla, encuentro la luz. Mme arregloé y salgoí a la calle. No había dejado de llover en toda la noche y aun llovía un poco. Pregunté a un guarda la ubicación exacta del bus que me llevarían hasta la frontera.

La estación de buses de David era enorme y estaba bastante bien organizada. Me subí al bus a las 5:30 am dirección Paso Canoas, esto nos llevaría una hora y media.

Después de pasar por todos los pueblos entre David y Paso Canoas, llegamos a la frontera, y observé horrorizada que acababa de llegar un Ticobus con más de 50 pasajeros, así que el paso fronterizo seria lento, muy lento.

La espera es insoportable, la cola no se mueve absolutamente nada y ya son las 07:10 y sin desayunar, en ese momento aparece un se√Īor con un bicicarro, lleno de caf√©s, chocolate y algunos arreglados 1.


1 Arreglado. Un s√°ndwich


Nos lanzamos en picado hacia el se√Īor, pero s√≥lo le pido un chocolate porque la comida tiene pinta poco higi√©nica, en condiciones normales la hubiese comido, pero a√ļn ten√≠a horas de viaje hasta mi destino y no me pod√≠a permitir el lujo de ir con diarrea.

A los 15 minutos aparece un policía fronterizo vestido de paisano, cuya función principal era poner una pegatina en tu pasaporte para agilizar el trabajo por el módico precio de 1 $.

La pegatina en cuestión, bien podría ser sacada de un Happy Meal del Mcdonald, o de cualquier calcamonía sacada de una bolsa de patatas, daba risa.

Las 7:30 y estoy en el mismo lugar. Por fin a las 8 am después de 1 hora, llega mi turno, contesto a las preguntas de rigor y me sellan la salida, total tiempo del tramite 35 segundos, ¡por que cojones han tardado tanto los demás!, en fin agarro mi mochila y cruzo andando hasta Costa Rica.

Paso Canoas esta mejor organizado que la frontera de Changuinola, aunque al llegar a Costa Rica, está todo lleno de camiones bananeros que bloquean y hacen la vista caótica.



Me dirijo a la oficina de inmigración de Costa Rica y en apenas unos minutos obtengo mi sello de entrada.

Pregunto a algunos conductores por el bus hacia Palmar Norte, y me mandan a una especie de estaci√≥n de autobuses, l√ļgubre y oscura, donde espero a que salga el pr√≥ximo bus, por suerte sale a las 07:30 horas, y con la hora que tengo que restar al estar de nuevo en Costa Rica, solo tendr√© que esperar 10 minutos.

Al cado de un rato, llega un bus dirección Ciudad Nelly, como no sé bien donde tengo que ir le pregunto al conductor, y para mi sorpresa no hay un bus directo sino que tengo que hacer un transbordo en Ciudad Nelly hacia Palmar Norte.

Me subo en el bus que tardaría en llegar 1 hora hasta Ciudad Nelly con un cansancio mortal. Este bus pasaría por un millón de pueblos antes de llegar a destino, pero afortunadamente la carretera está asfaltada.

A las 8:30 llego a la estación de Ciudad Nelly y por fortuna en 3 minutos sale el bus para Palmar Norte, que tardara como 2 horas, si todo va bien llegaré a tiempo para coger la lancha que me llevará a mi destino final, Bahía Drake. Sólo hay una al día, si la pierdo, mal asunto.

Hemos tardado más de 2 horas en llegar a Palmar Norte, así que nada mas bajarme del bus, agarro un taxi que me llevaría hasta Sierpe. El trayecto seria unos 20 minutos.

Sierpe es el principal acceso para quienes desean ir al Parque Nacional del Corcovado. El pueblo de Sierpe se encuentra en el esplendoroso Valle Diquis y es un puerto ribere√Īo clave, usualmente utilizado por los turistas que desean explorar la espectacular Pen√≠nsula Osa. Sierpe contaba con numerosos servicios comerciales, tales como hoteles, sodas y varios tours.

En Sierpe se encontraba el Humedal Nacional Térraba-Sierpe, situado donde las bocas de los ríos Sierpe y Térraba se unen y contiene algunos de los manglares más grandes del mundo. Es un hábitat de una extensión impresionante de animales indígenas, pájaros y reptiles que incluyen tortugas, cocodrilos, micos, caimanes, sapos y muchos más.

Llegué a Sierpe a las 11 am y las lanchas no saldrían hasta las 11:30 horas, así que aproveché para desayunar unos huevos revueltos con tostadas, y adquirir agua y algunos víveres, pues en Bahía Drake no había supermercados, ni agua ni nada.

A la hora en punto, nos subimos a la lancha de Dago camino de Drake, navegando por los inmensos canales de humedales. El viaje en lancha se demoraría una hora.

El viaje para llegar hasta aquí me había llevado 9 horas, cogiendo Tras 3 autobuses, 1 taxi y 1 lancha, y 9 horas después, pero por fin estaba en mi destino: Bahía Drake, puerta del parque nacional más inaccesible y salvaje de Costa Rica: Corcovado.


1 Perezosos. Hay 2 tipos de perezosos, los de 2 y los de 3 dedos. Estos mamíferos, los mas lentos del mundo, siempre están en lo mas alto de los árboles, porque necesitan la luz del sol para sobrevivir. Son animales herbívoros con unas bacterias en el estomago que necesitan del sol para realizar la fotosíntesis y poder hacer así la digestión. Solo bajan una vez a la semana de los árboles para defecar, instante que aprovechan sus predadores para comérselos. Duermen una media de 18-20 horas al día.
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Ver Etapa: DE FRONTERA A FRONTERA - COSTA RICA - PANAMA



Etapa: PENINSULA DE OSA: CORCOVADO  -  Localizaci√≥n:  Costa Rica Costa Rica
Fecha creaci√≥n: 21/01/2010 13:20  
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CAPITULO 3
Península de Osa


Después de una hora en bote atravesando los canales de Sierpe, llegamos a Bahía Drake. Este lugar fue descubierto por el pirata Francis Drake durante su viaje alrededor del mundo, dándole su nombre, ya que le servia de refugio en muchas ocasiones.

Esta bahía virgen, forrada por árboles de palma, está localizada al norte de la Península de Osa, a unas 12 millas de la entrada del Parque Nacional Corcovado, estación San Pedrillo.

Una gran parte de la Península la forma el Parque Nacional Corcovado, que era mi objetivo principal y que cuenta con el área de mayor extensión de cualquier bosque tropical lluvioso en Centroamérica, aparte de ser uno de los más altos bosque lluvioso del mundo.

Corcovado hab√≠a sido catalogado por el National Geographic como "el lugar de mayor intensidad biol√≥gica del mundo‚ÄĚ, es decir, en este lugar hab√≠a mas bicho por cent√≠metro cuadrado, que en cualquier otro lugar del planeta, y os aseguro que tuve el placer de comprobarlo.

Este parque conserva el bosque primario1 m√°s grande del Pac√≠fico americano, junto con uno de los pocos remanentes de tama√Īo considerable, de bosque tropical h√ļmedo del mundo.

La abundancia en vida silvestre se puede explicar en parte por la variada vegetaci√≥n, hay 13 tipos, incluyendo bosque de monta√Īa (ocupa mas m√°s de la mitad del parque), manglar, bosque de pradera, bosque aluvial de planicie, bosque de pantano y otros, que en conjunto contienen 500 especies de √°rboles, como el Espavel. Otra raz√≥n para la diversidad, es que se ubica en un corredor biol√≥gico de flora y fauna


1 Un bosque primario, o bosque virgen en el lenguaje corriente, es un bosque intacto y con un alto grado de naturalidad que nunca ha sido ni explotado, ni fragmentado ni directamente o manifiestamente influenciado por el hombre. El bosque secundario, es aquel que se encuentra en proceso de regeneración natural después de una tala total, quema u otra actividad de conversión de la tierra, sin que se haya recuperado completamente.
A las 12:30 est√°bamos desembarcando los diferentes pasajeros que √≠bamos en el bote, un grupo de alemanes, unos lugare√Īos que trabajan all√≠ y yo. Antes de llegar a la playa de Drake, Drago el lanchero avisa al due√Īo de las cabinas donde me voy a alojar, para que fuera a buscarme.

En Bahía Drake, no existía puerto o embarcadero, por lo que te soltaban
en mitad de la playa y te avisaban que te mojabas los pies, pero lo cierto es que a mi el agua me llegaba por el muslo, ¬°vale esta bien! a los alemanes les llegaba por debajo de la rodilla ¬°es cierto!, pero es que a veces el tama√Īo importa.

Había una treintena de botes anclados en la bahía, casi todos turísticos y algunos de pesca tradicional que abastecía los hoteles del lugar. El pueblo de la bahía no tenia supermercados, tan solo una pulpería 1 donde podías adquirir lo básico.

Dispon√≠an de los servicios b√°sicos como luz (gracias a un transformador que funcionaba hasta las 22 horas) y agua, bombeada y desalada de una forma muy r√ļstica, y poco recomendable para consumo.

Aunque a Drake podías acceder en avioneta y por carretera, estos 2 medios generalmente solo estaban practicables en temporada seca, pues con las lluvias las carreteras quedaban anegadas por ríos, imposibles de cruzar.


1 Pulpería. Es algo así como un ultramarinos aunque mucho mas modesto.
El nombre del pueblo donde desembarc√°bamos era Aguijitas y apenas contaba con unas decenas de casas, donde viv√≠an unas 50 familias, lo que hacia un total de unos 200 habitantes, aunque contaba con una modesta escuela y alg√ļn que otro servicio b√°sico.

En 5 minutos Manolo, due√Īo de Cabinas Manolo, estaba esper√°ndome en la playa con su ranchera 4x4, lo cual fue un alivio porque hab√≠a que subir una cuesta de aupa, por una carretera de tierra con la mochila a cuestas.

Cuando uno se aloja en un lugar que vale unos 13 ‚ā¨ la noche, piensa que dormir√° con los pollos bajo el sobaco, pero no, Cabinas manolo, tenia peque√Īas caba√Īitas de construcci√≥n local, amplias, bien ventiladas y con terracita y ba√Īo privado de lo mas acogedoras.







De momento son las mejores Cabinas en las que he estado, y el ba√Īo est√° limpio como una patena.


Dej√© la mochila y me cambi√© de ropa, y me fui directa a la playa, hab√≠a quedado con un primo de Dago (el lanchero que me trajo de Sierpe) que tenia una peque√Īa embarcaci√≥n y se dedicaba a pescar, tenia curiosidad por saber como pescaban en aquellas aguas.

Para mi sorpresa no nos alejamos mucho de la costa, no había muchos pescadores por la zona, así que había peces por todos lados. La embarcación era modesta y daba la sensación de que David se pasaba allí media vida.

Pescamos unas 10 piezas de no s√© que pez, parec√≠a una panga, se usaba principalmente para hacer casados de pescado, y todo lo vend√≠a a los lugare√Īos que ten√≠an cabinas. La Pesca no pod√≠a ser mas tradicional, consist√≠a en lanzar un trozo de sedal con un peque√Īo cebo, y as√≠ iban saliendo una a una nuestras v√≠ctimas.

Casi todos los del pueblo habían nacido y se habían criado allí, por lo que la mayoría vivía del turismo en todas sus ramas, lancheros, cabinas, hoteles, sodas, guías etc.

Sobre las 14:30 horas estoy de vuelta en la playa de Drake y fui directa a Corcovado Expeditions, una empresa que organizaba excursiones por la zona. Desde Espa√Īa le hab√≠a reservado hacia m√°s de un mes una excursi√≥n que por lo aparatosa que era, era necesario hacerla con tiempo.

Consistía en que te lanzaban en avioneta en mitad del parque Corcovado, cerca de la Estación Sirena, sobre su pista de aterrizaje o bien en la orilla de la playa. Me habían dicho que ya teníamos un grupito de 4, así que estaba emocionada con semejante actividad.

Cuando encontr√© el lugar, era una caba√Īa de madera muy bonita y bien conservada, para mi sorpresa cuando entre s√≥lo hab√≠a 2 sujetos navegando en un port√°til apoyado sobre una caja, y eso era todo lo que hab√≠a, resulta que la empresa hab√≠a quebrado hacia tiempo.

Se me vino el mundo encima porque era la √ļnica excursi√≥n que tenia contratada de antemano en todo el viaje, por lo complicado de organizar, seria imposible organizar algo para dentro de 2 d√≠as, adem√°s Drake estaba medio vac√≠o, apenas hab√≠a turistas por la zona, no hab√≠a mucho que hacer, lo asum√≠ y me march√©, por lo menos no la hab√≠a pagado.

Me di un paseo por la bahía y exploré la zona, para ubicar lugares y encontrar el comienzo de la ruta que haría al día siguiente, tenía intención de hacer unos 36 km hasta la estación de San Pedrillo en Corcovado, un reto agotador en un sendero que marchaba dentro de la selva y paralelo al mar.

Dando un paseo alrededor de un Lodge 1 encuentro algo ins√≥lito, es lo √ļltimo que uno espera encontrar en un lugar as√≠. Junto a un acantilado, hay una escalera muy empinada, de esas que uno se lo piensa 2 veces antes de subir y que se pierde dentro de la selva, la curiosidad fue superior al esfuerzo.

Pasmada me quedé al ver que al final de la escalera había unas pesas, y un poco a la izquierda un saco de Pelea y lo que parece una barra para hacer dominadas, ¡vamos que estaba en un gimnasio en mitad de la selva!, desde luego tenia las mejores vistas del lugar, aunque la escalera de bajada da miedo.


1 Lodge. Termino ingles que significa Alojamiento. Se usa para referirse a un hotel









Como empiezo a quedarme sin luz, emprendo el regreso hacia las Cabinas, ma√Īana tengo previsto ir desde Aguijitas a San Pedrillo, lo cual supondr√° una caminata que yo pens√© que me llevar√≠a unas 8 horas ida y vuelta, aunque mas tarde descubr√≠, que caminar por monta√Īas en Europa no es lo mismo que caminar por la selva.

Ya en Cabinas Manolo, me ducho y me dispongo a cenar prontito, así que a las 18 horas estoy en el comedor que tengo justo en el porche de la casa, que es bastante acogedor.

Manolo su due√Īo, tiene bastantes empleados para ser un negocio puramente familiar. Manolo se encarga de gestionar los temas de las excursiones, desplazamientos etc, su hija Ingrid, que se encarga de limpiar las cabinas y de cocinar ayudada por su marido (son jovenc√≠simos), Javier, el gu√≠a naturalista, y Mauricio, que no se bien que hace pero tambi√©n trabaja para Manolo.
En Costa Rica amanece sobre las 5 am, as√≠ que aprovechando las horas de luz, me levanto a esas horas y tomo un desayuno fuerte, acompa√Īado de un bicho de proporciones enormes, que no tiene intenci√≥n de moverse de mi silla.

Me guardo el arreglado que me ha preparado Ingrid y mochila en mano emprendo el camino hacia la bahía. Como era de esperar a esas horas, la playa esta completamente vacía.

Comienzo el camino por un sendero que sale desde la playa bordeando toda la bahía dirección punta San Pedrillo. Cruzo un puente colgante que se mueve bastante más de lo que desearía y encuentro justo un cartel que te avisa que hasta San Pedrillo se tardan 6 horas.

Me vengo un poco abajo, porque eso significa que no podré hacer la ruta completa en un solo día, podría llegar pero o me quedaba a dormir en mitad de la selva o tendría que darme la vuelta a la mitad.

En Europa una persona normal puede caminar en torno a 5-6 km/hora, en la selva tropical eso desciende dr√°sticamente, se puede caminar con suerte a unos 2-3 km/hora, esto se debe principalmente a la humedad relativa, el calor y sobre todo, a lo irregular del terreno.

En todas las selvas de bosque lluvioso, buena parte de las ra√≠ces de los √°rboles crecen por fuera de la tierra y se extienden a lo ancho, se trata de ‚Äúcontener‚ÄĚ entre los huecos que se forman, la mayor cantidad de agua posible.

Esto se debe a que en la selva hay mucha pendiente y así cuando llueve, el agua se precipita a gran velocidad hacia los riachuelos que se forman, perdiendo así los árboles, su alimento básico, por ello han desarrollado este sistema peculiar de almacenar agua.
Lo mejor de madrugar para adentrase en la selva, es que encuentras a todos los animalitos buscando su desayuno. No tarde ni 10 minutos en ver el primero, una ardilla silvestre con muy mal car√°cter que me plantaba cara emitiendo un sonido muy desagradable.

El sendero esta bastante despejado, de momento avanzo bien, con la costa todo el tiempo a mi derecha.

Son casi las 9 am, llevo 3 horas caminando y estoy bastante cansada, aunque afortunadamente no hace sol y pese a eso, la camiseta esta empapada de sudor y no he encontrado ning√ļn ser humano todav√≠a.

Desde luego el paisaje es espectacular, y los animalitos que voy viendo tambi√©n. Caminas dentro de la selva, bordeando decenas de peque√Īas bah√≠as y playas.

De repente pierdo el sendero, en alg√ļn momento me he despistado y me encuentro atrapada entre la selva y un r√≠o de considerable caudal y con un aspecto asqueroso, dudo mucho que esto se pueda cruzar sin tener que nadar, parece bastante profundo.

Intento volver tras mis pasos, pero me veo metida en la pura selva y no veo rastro de sendero alguno.

Entonces comienzo a ascender la monta√Īa entre ramas y √°rboles, pero es in√ļtil, la abundante vegetaci√≥n del lugar, y el suelo tan h√ļmedo y resbaladizo, lo hace bastante peligroso. Llevo 1 hora intentando avanzar apenas unos metros, as√≠ que me detengo a pensar en la orientaci√≥n solar para volver al sendero.
Es imposible que este sea el camino correcto, en alg√ļn momento he tenido que despistarme, as√≠ que decido retroceder hasta que doy con una salida al mar.

Era mas sencillo de lo que pensaba, el sendero simplemente se hab√≠a acabado y hab√≠a que cruzar por una peque√Īa playa para reemprenderlo unos metros mas adelante. Esto pasar√≠a varias veces a lo largo de la ruta y lo descubr√≠ preguntando a los primeros Ticos que me encontr√© en la zona.

El problema que veo, es que generalmente este tipo de playas no son otra cosa que las desembocaduras de un río y cuando hay marea alta en muchos de ellos, el agua te llega por encima de la cintura.

El primer Tico esta pescando y otro va a caballo y me confirman que tengo que cruzar el r√≠o. Aunque el r√≠o es en apariencia peque√Īito, la sorpresa viene cuando me meto dentro.

Por suerte llevo a Sticky 1 conmigo y el será el primero en medir la profundidad del río.

Y menos mal que así lo hago, porque para mi sorpresa el agua me llega al muslo, la marea estaba subiendo, así que me quito la parte baja de mis pantalones desmontables, me saco las botas y cruzo el río.

Por suerte el agua esta cristalina y aunque tiene bastante corriente, puedo cruzar sin problemas. Otro problema que tienen estos ríos en la desembocadura del mar, es que la arena que los rodea se derrumba enseguida nada mas pisarla y que la marea hace subir el caudal varios metros, miren la foto de la derecha, tendré que esperar que baje la marea a la vuelta para cruzarlo.

1 Bastón telescópico de caminata de carbono ultra ligero y que podía alcanzar hasta 1.40 metros de longitud.







El caso es que yo me hab√≠a informado y hasta pasar San Pedrillo no hab√≠a ning√ļn r√≠o que cruzar, pero no fue as√≠, supongo que para los Ticos, esto no es un r√≠o, teniendo en cuenta la verdadera dimensi√≥n que tiene el r√≠o Llorona en la ruta San Pedrillo- La Sirena, pues igual esto solo es un charco para ellos.

Sigo avanzando por el sendero selva adentro, tropiezo a unos metros con un se√Īor muy peculiar que vive all√≠ desde hace 35 a√Īos y completamente solo. Se dedica a organizar Tour y bajadas por los ca√Īones de los r√≠os. El gobierno le paga por estar all√≠ protegiendo el ecosistema, es algo as√≠ como un vigilante silvestre.

Para entretenerse hace trabajos artesanales con las semillas de los frutos secos que se va encontrando por el camino, tallándolos y dándoles forma de ranitas, mariposas etc. Lo realmente sorprendente es ver que hasta allí, en aquel lugar tan remoto, hay luz, TV digital y ¡una Dremel! 1 alucine en colores.

Por supuesto el sujeto me ofrece todos los tipos de Tour que hace antes de dejarme ir.

Continuo el sendero que vuelve a ser por la selva hasta que a mi izquierda entre los √°rboles escucho una sacudida en lo alto de las ramas, a juzgar por el ruido tiene que ser algo bastante grande. R√°pidamente saqu√© mi c√°mara y me encuentro lista para ‚Äúcazar‚ÄĚ lo que sea que fuese aquello.

1 Herramienta el√©ctrica rotativa de alta velocidad con m√ļltiples accesorios ideal para trabajos manuales.
Pero nadie esta preparado para algo así, al menos yo no lo estaba.

Dicen que cuando estas a punto de morir, pasa toda tu vida por delante, que se suceden en una serie de im√°genes, pues bien, yo estaba viviendo algo parecido. Me hab√≠a ca√≠do ‚Äúalgo‚ÄĚ desde lo alto de los √°rboles, golpe√°ndome fuertemente entre mi hombro izquierdo y el cuello.

En 14 microsegundos, analizo todos los millones de bichos posibles que pueden haberme caído encima, con un peso aproximado de 2-3 Kg , pero lo cierto es que todas las imágenes se resumían en una: una serpiente terciopelo.

Estas serpientes venenosas que son grandes y nerviosas pueden causar la muerte o en el mejor de los casos, amputación del miembro donde muerda, generalmente la pierna. Como regla general no suelen atacar a los humanos, pero son bastante agresivas si se sienten amenazadas y disfrutan mordiendo a sus presas. Pueden llegar a medir hasta 2.5 metros y pesar unos 6 kg.

Yo hab√≠a escuchado historias de turistas que hab√≠an sido mordidos por Terciopelos y hab√≠a sido uno de mis peores temores, as√≠ que tomaba mis precauciones, hab√≠a tra√≠do a Sticky con tal motivo, para tocar ciertas zonas llenas de hojas h√ļmedas, donde en ocasiones se esconden estas u otras serpientes peores.

Reacciono, y miro ligeramente a mi izquierda y vi un bicho que colgaba de mi hombro de piel dura, escamosa, de color verdoso oscuro y con una cola.

Los primeros temores est√°n descartados, eso no es una serpiente, as√≠ que como un acto reflejo y aun algo aturdida del golpe, lo lanzo hacia la derecha donde hay una peque√Īa calita que da al mar.

Corro unos metros hacia adelante y me paro en seco, me miro el hombro para confirmar que no hay nada, como cuando uno se pellizca para ver si esta despierto despu√©s de un mal sue√Īo, pero efectivamente all√≠ hab√≠a habido algo, porque tengo restos biol√≥gicos en mi camiseta.

Me doy la vuelta para ver que es esa cosa y entonces en lo alto de un √°rbol veo un ave, parece un √°guila o una Caracara Cabecigualdo (me lo confirman mas tarde), que observa lo que yo he lanzado por los aires, que resulta era su presa.

Al parecer mientras caminaba por el sendero, había asustado a la Caracara y ésta temiendo por su vida, soltó la presa que acababa de cazar, dejándola caer sobre mí (bendita casualidad).

l bicho que yace muerto en la playa, aunque esta desfigurado por las garras del ave, se ve que es una iguana de considerables dimensiones, para ese ave tan peque√Īa.

Yo he elegido susto pero la iguana había elegido muerte, ¡a quien se le ocurre!, mala suerte para ella.

Me tiemblan las piernas, así que avanzo un poco mas por el sendero hasta una playa bastante grande, creo que es San Josecito, llevo unas 5 horas de caminata, así que es hora de hacer una parada y comer algo, además de reponerme del susto.

Saco mi arreglado de pollo y empiezo a comérmelo, en la selva tienes necesidad de comer, pero apenas apetito, lo que se acusa bastante es la deshidratación.

Hay un montón de almendros a pie de playa, son almendros de mar, muy diferentes a los que conocemos nosotros y suelen ser muy frecuentados por aves y monos por sus codiciados frutos.

Después del descanso avanzo un poco más por el sendero, concretamente 1 hora mas, estoy en Punta San Pedrillo, apenas me faltan unas calas y llegare a mi destino, pero ya son las 12 am, y aun tengo 6 horas de caminata de vuelta, tengo que regresar rápido o se me hará de noche en la selva. La vuelta siempre es mas rápida, no sólo porque conoces el sendero, sino porque apenas te paras a fotografiar bichos o paisajes. En el camino de vuelta ya veo algunos turistas que han sido trasladados en bote hasta la playa de San Josecito, y algunos que caminan.

Son las 17:40 horas y estoy entrando en Bahía Drake, estoy muerta de cansancio y me duele todo pero ha sido genial, afortunadamente la vuelta ha sido sin incidentes.

Aunque en el mapa la distancia recorrida se ve casi ridícula, al final han sido casi 30 km ida y vuelta y casi 11 horas caminando, que para mí por supuesto, han merecido la pena.

Ya en el hotel me doy una ducha larga, muy larga. Mientras espero la cena, le doy toda la ropa sucia a Ingrid para que me la lave, incluida la que tiene restos de iguana, yo he intentado lavarla pero hay tanta humedad que lo √ļnico que consigues es que la ropa huela a podrido, as√≠ que es mejor una lavadora y secadora, instrumento este ultimo, tan indispensable en Costa Rica, como las tapas en Espa√Īa.

El hotel est√° un poco mas animado hoy, han venido nuevos hu√©spedes, entre ellos un matrimonio espa√Īol con su hijo, que parecen sacados de un c√≥mic, y varias parejas de gringos.

Cuando termino de cenar, entablo conversaci√≥n con Mauricio que me cuenta cosas interesantes sobre el pa√≠s, como por ejemplo que hace pocos a√Īos que han instaurado la Riteve 1 seg√ļn el modelo espa√Īol, lo cual

1 RITEVE. Es la empresa que pasa la RTV siglas de Revisión técnica de vehículos, la ITV

irrita a los Ticos. Pero tienen una gran diferencia y es que todos los veh√≠culos la tienen que pasar todos los a√Īos, y con las carreteras tan malas que tienen, eso supone cambio de amortiguaci√≥n anual, incrementado el coste de un vehiculo much√≠simo.

Le voy a preguntar a Manolo, si conoce alg√ļn lanchero que me lleve ma√Īana hasta la Sirena y vuelva a buscarme mas tarde, pero me comenta que no es posible, que tienen que ir al menos 4 personas, porque sino me saldr√≠a como unos 340 $.

Son las 19 horas y en este momento aparece Javier el guía, que acaba de llegar de un tour nocturno, le comenta a Manolo que igual pueden llamar a no se quien para juntar alguno mas. Comienza una tanda de llamadas a todos los hoteles de la zona para ver si alguien quiere ir hasta la Sirena.

Resulta que todas las familias de agujita ten√≠an una emisora de radio con la que se comunicaban, el m√≥vil tiene poca cobertura, y si alguien se pone enfermo o hay una emergencia, pues con esto se apa√Īan bien, as√≠ que en pocos minutos el pueblo entero estaba movilizado buscando gente para armar m√≠ ansiada excursi√≥n.

Poco a poco iban contestando todos de forma negativa, no había mucha gente en toda la Bahía, y con tan poco tiempo, las probabilidades eran casi nulas.

Ya me he hecho a la idea, de no ir a La Sirena, as√≠ que ma√Īana pagar√© a un lanchero para que me lleve a San Josecito y seguir mi ruta justo donde la he dejado hoy, eso me permitir√° adentrarme en el parque Corcovado bastantes kil√≥metros adentro, hasta el r√≠o la Llorona, que en su desembocadura al mar, forma una cascada digna de ver. No creo que pudiera avanzar mas, porque tengo que tener en cuenta la marea, y este r√≠o era realmente bravo.

A las 20:30 me fui a mi caba√Īa, a preparar todo lo que necesitaba para el d√≠a siguiente y a leer un rato tumbada en mi hamaca. Entonces alguien llama a la puerta, abro y es Manolo, ¬°el milagro se hab√≠a producido!, han encontrado alg√ļn lun√°tico m√°s, ma√Īana saldr√© hacia Sirena.

La Estaci√≥n de Guardabosques de Sirena se sit√ļa en el coraz√≥n del Parque Nacional Corcovado. Su ubicaci√≥n esta m√°s o menos a 60 minutos en bote desde Bah√≠a Drake.

Despu√©s de estar tumbada un rato en la hamaca, me voy a la cama a leer un rato. En la cama de matrimonio donde duermo hay un mosquitero, la ultima vez que use uno de esos fue en √Āfrica y no lo recordaba tan peligroso, ¬°si si peligroso!, y es que cuando me met√≠ en la cama lo extend√≠ para que no me picaran los bichos y me qued√© dentro del recinto leyendo.

Unos minutos mas tarde, olvidé por completo donde estaba, de tal forma que cuando quise ir al wc, me levanto como mapache que ha visto un fantasma y me llevo puesta la mosquitera, la arranco literalmente del clavo del techo, ¡imagínate! mi cara, después de volver del wc, y con el trauma todavía en el cuerpo, tengo que ponerme manos a la obra para poder colgarla de nuevo, lo primero es poner el clavo en su sitio.

¬°Bien! no parece tarea dif√≠cil, salvo el peque√Īo detalle de que el techo de la cabina est√° un " poquito alto para mi cuerpo gitano", as√≠ que cojo una silla de las t√≠picas de jard√≠n de pl√°stico blancas y la coloco encima de la cama, que se mueve como un flan.

Con bastante habilidad aunque no sin riesgo, consigo subirme a la silla, como vieja con espasmos musculares, de lo que aquello se mueve, finalmente consigo enganchar el clavo tras varios y fallidos intentos.
Me declaro victoriosa, all√≠ arriba mientras el clavo me mira, convencido de que a√ļn no ha dicho su √ļltima palabra, ¬°y as√≠ fue!, porque claro una silla encima de una cama pues muy estable no es que resulte, as√≠ que la gravedad y mi estabilidad har√≠an el resto.

Pierdo el equilibrio y reboto en la cama, como esas pelotas de goma que usan los ni√Īos que al golpearla contra las paredes, rebotan un mill√≥n de veces antes de pararse, y salgo disparada hacia el suelo de la cabina que es de madera, por suerte la ca√≠da es frenada en seco por mi p√≥mulo, as√≠ que ahora por fin, tengo los p√≥mulos de igual tama√Īo, un p√≥mulo hinchado por el golpe y el otro hinchado por la picadura de un mosquito ¬°ya estoy homog√©nea!

Recuperada de la haza√Īa, consigo colgar el maldito mosquitero, meterme dentro y dormir toda la noche. A la ma√Īana siguiente me siento como un hamsters jarto de pipas con mis mofletes inflamados y sonrosados como cuando Heidi vuelve de la monta√Īa con mucho fr√≠o.

Tengo que estar en la playa, frente a la pulper√≠a a las 6:15 am, donde un bote llamado ‚ÄúLas Caletas‚ÄĚ vendr√° a buscarme para ir a la estaci√≥n Sirena, as√≠ que a las 05:30 estoy desayunando unos magn√≠ficos huevos revueltos con tostadas, esta vez no necesitare v√≠veres, pues el Tour incluye todo.

A las 06:15 estoy en la playa, hace un día buenísimo y aun no veo a nadie. A las 6:25 por fin aparece Isaac con el bote, tenemos que ir a la playa Las Caletas a recoger a los 2 dos Gringos y al guía, como hay marea alta, se puede acercar bastante a la orilla, aun así me mojo por encima de las rodillas, además de llevarme un par de golpes.

Recogemos a Stefan y Nicole una pareja de Alemanes bastante jóvenes y a Erick el guía y emprendemos la marcha hacia La Sirena, nos llevara mas o menos 1 hora de bote, cruzando todo el Pacifico Sur y a unos 200 metros en línea a la costa.






Durante el trayecto en bote, tenemos bastante suerte, porque hemos visto muchos delfines y aves, además vemos una de las serpientes marinas mas peligrosas del mundo, no tiene antídoto porque en 5 minutos estas muerto.


Seguimos el viaje y llegamos a la orilla sobre las 8 am, el mar esta bastante revuelto así que el desembarco con todo el material se complica un poco.

Nos cambiamos las chanclas acuáticas y nos ponemos un calzado mas adecuado y comenzamos el sendero hacia la Estación La Sirena, por un bosque secundario, hay que registrarse para poder acceder a sus senderos, y que alguien sepa que estas por allí, dentro de la selva.


Tras una breve caminata de apenas 30 minutos llegamos a la estación de los Guardaparques. Es un barracón donde puedes alojarte, aunque su estado no es precisamente muy aseado, esta lleno de bichos, no hay sabanas y los colchones…mejor no sigo.


Nos encontramos en un bosque primario aunque la vegetación es menos densa que en otros parques, este lugar tiene mas bicho por centímetro cuadrado del planeta, así que aventurarse a salirse del sendero supondría un riesgo importante, pues los animales que aquí habitan podrían huir o sentirse amenazados y atacarte, la mayoría de ellos no han visto un humano en su vida.

Vemos un montón de animales pero son imposibles de fotografiar, huyen o se refugian en lo alto de los árboles, árboles de más de 10 metros de altura, aun así los observamos con el telescopio que lleva Erick o con mis prismáticos.



Seguimos avanzando por el sendero Espaveles, y vemos bastantes animales: perezosos, tucanes y pavas.




Caminar por aquí no es tan sencillo, pues ahí un millón de zanjas naturales producidas por la violencia con la que bajan las aguas en la temporada de lluvia, de hecho hay un montón de ríos que no puedes cruzar en temporada de lluvia, por su caudal y corriente.


Cambiamos de sendero y nos dirigimos hacia la estaci√≥n Los Patos, que se encuentra en el lado este del parque. Seguimos avanzando y vemos monos end√©micos del lugar los monos titi y otros como los monos ara√Īas adem√°s de aves, que son bastante escurridizas.

Continuamos este sendero hasta que nos topamos con el río Sirena, aunque es temporada seca, lleva muchísima agua, además hay que tener en cuenta que en este río hay cocodrilos, y en marea alta incluso hay tiburones, que nadan al estuario en busca de alimento.

Efectivamente vemos unos cuantos cocodrilos, algunos en el agua y otros en la orilla. Lo divertido es que tenemos que pasar por donde est√°n ellos para llegar hasta la playa.

Erick bromea y nos cuenta que muchas veces salen corriendo tras los humanos, así que Nicole sale a 100 por hora, yo no tengo tan claro que sea una broma, he visto suficientes documentales como para saber que algunos de ellos son muy veloces fuera del agua.

Paso al lado del coco pero con las piernitas arrancadas por si hay que salir corriendo, el cocodrilo me mira con indiferencia, estoy a 2 metros del bicho, que es enorme ¬°menudo bolso!.

Como la marea esta baja, nos acercamos a la desembocadura del r√≠o para ver si vemos tiburones toro pescando y ¬°si! efectivamente se ven las aletas a 1 metros de la orilla, les he sacado un video que da miedito ¬°como para ba√Īarse ahora!





Caminamos por la playa para ver si vemos animales, cuando hace mucho calor, muchos de ellos se acercan a la orilla cuando esta subiendo la marea para refrescarse co la brisa del Pacifico, y hoy podría ser un buen día, el calor es sofocante.

En la arena se ven rastros de animales, huellas y heces que se adentran en la selva así que debe de haber algo por aquí cerca.

De repente vemos un Coatí enorme, esta buscando su comida, concretamente cangrejos, que los hay por miles.


Le estoy grabando en video, Nicole que no para quieta, se acerca por detrás para sacarle una foto de cerca, en ese momento oímos un ruido que viene justo detrás del Coatí, entre los árboles, Nicole grita y sale corriendo, justo lo que hay que hacer cuando se ve un puma, este sale huyendo, creo que le hemos estropeado el que iba a ser su almuerzo.

A esta chica le dan miedo hasta las mariposas, no sé que demonios hace aquí. Continuamos por la playa, ya camino de encontrarnos con el lanchero para regresar, son las 13 horas, está por subir la marea y hay que marcharse ahora o nos quedaremos atrapados hasta la próxima marea.


Después de 5 horas caminando, llegamos al punto de partida, comemos algo y reponemos fuerzas y esperamos que vengan a buscarnos con el bote. Vemos al lanchero anclado a una milla de la orilla, parece que se ha quedado dormido.

Erick sale caminando playa adelante grit√°ndole para ver si lo despierta y tras 20 minutos, creo que da resultado, la lancha comienza a moverse, el oleaje es espectacular.

Erick regresa de su incursión, mientras yo me adentro de nuevo en la selva, necesito vaciar la cantimplora. Cuando regreso al punto de encuentro, todos se quedan pálidos al verme, y me preguntan, que me ha pasado, yo no se de que me hablan, pero aparezco con la cara manchada con bastante sangre, como Rambo cuando entra en acción.

Lo cierto es que no recuerdo nada especial, supongo que he matado un bicho sin darme cuenta, pero por la cantidad de sangre que tengo, no podía ser un mosquito. Acaba de llegar la lancha, así que procedemos a abordarla, con bastantes dificultades.

El primer europeo que contempl√≥ la inmensidad del oc√©ano Pac√≠fico desde la orilla americana, fue el explorador espa√Īol Vasco N√ļ√Īez de Balboa y le puso el nombre de Mar del Sur, no se porque cojones Fernando de Magallanes, explorador portugu√©s, rebautizo este mar como Pacifico, aunque se supone que porque durante su expedici√≥n alrededor del mundo al servicio de la Corona de Espa√Īa, estaba completamente en calma, porque de Pacifico no tiene nada.

El oleaje es acojonante, olas de 2 y 3 metros, subirse a la lancha se complica un poco y desde luego Isaac, el lanchero, tiene una pericia alucinante, va subi√©ndose en la cresta de la ola a toda velocidad y pasando de una ola a otra con la misma agilidad que el mejor surfista del mundo, pero lo cierto es que todos vamos agarrados con u√Īas y dientes y aun tenemos traves√≠a para rato.


Llegamos a la bahía sobre las 15:30 y me voy dando un paseo por la misma hasta el hotel. Como no tengo mucha hambre esperare hasta la hora de la cena. Es pronto y no estoy cansada, así que me voy a dar un paseo hacia el interior del pueblo que aun no lo conozco.

A las 17:30 estoy de regreso, me ducho y me voy a cenar, como hoy es Domingo, Ingrid se tomó el día libre y llega tarde, así que ya somos unos cuantos los que estamos esperando la cena.

A las 19:30 aparece Ingrid y su marido y en apenas 15 minutos est√° la cena lista. Cuando termino aprovecho y pago la cuenta y sorprendida observo que comer en este sitio que esta perdido de la mano de dios, es mas barato que en muchas ciudades mucho mas civilizadas.

Para ma√Īana he contratado una avioneta que me lleve de vuelta a la civilizaci√≥n, el vuelo sale a las 9:20 am desde el aeropuerto de Drake, como aun no esta lloviendo mucho est√° abierto, cuando empiece la temporada fuerte de lluvia este aeropuerto ser√° inaccesible.

A las 6 am ya estoy en pie puse el reloj mucho mas tarde, pero la naturaleza es lo que tiene, haber como le explicas t√ļ a los pollos que no pueden hacer ruido hasta las 9.

A las 8 am viene el taxi que me llevara al aeropuerto, que no es otra cosa que un muchacho de unos 18 a√Īos con un 4x4 que parece que no sabe hablar.

Cuando emprendemos camino al aeropuerto me quedo estupefacta, la carretera de acceso es un camino de tierra entre fincas que tienen pinta de estar abandonadas hace siglos, ya me estoy imaginando lo que ser√° la pista de aterrizaje.

¬°Efectivamente! el aeropuerto da risa, es una finca privada vallada y la pista de aterrizaje es un camino de tierra. Lo que es la terminal en si, da mas risa todav√≠a, una caba√Īa de maderita que mas parece un puesto de venta de helados y tiene exactamente ese tama√Īo.

La verdad es que no entiendo porque te hacen estar 1 hora antes en un aeropuerto como este. A las 8:45 aparece un chico en bicicleta que se supone es el encargado del chiringuito.
Espero sentada en los cómodos asientos de tronco de madera a que llegue algo que vuele, porque son las 9:15 y aquí no hay nada. 9:20 sigue sin llegar un avión, de repente se oye un zumbido como de una abeja, y aparece en 4 segundos una avioneta.

La primera impresión no está mal pero cuando me acerco, veo que tiene las alas completamente chamuscadas y las ruedas del tren de aterrizaje mas usadas que Madonna en su adolescencia.

Sale todo el pasaje del avión, que son como 10 personas y subo yo sola, parece que hacemos escala en Puerto Jiménez y de allí directos a San
José.

Lo cierto es que el despegue se produce casi sin darme cuenta y aunque a esta avioneta se la llevaría un viento flojo de Almería, aquí parece bastante estable.

Las vistas de la bahía por un lado, el parque Nacional de Corcovado por otro, y los canales de Terraba-Sierpe, son alucinantes.
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  √öltimos comentarios al diario  COSTA RICA SELVATICA
Total comentarios 11  Visualizar todos los comentarios

Ajota  Ajota  24/01/2010 03:33
Alucinante este diario, me ha encantado y sobre todo la cantidad de detalles, tiempos, citas y lugares que dejas para los que sigamos tus pasos. Gracias, muchas gracias

Montaraz  Montaraz  25/01/2010 21:32   
Joder, apuertas, me ha encantado tu diario. Me lo llevo este viernes a CR conmigo ya que llevo la idea de liarme por los mismos sitios que tu has estado y que tan bien has explicado. Lo de cruzar Panamá después de visitar Bocas para pasar a CR por Paso Canoas e ir a Corcovado no lo había pensado y es lo que pienso hacer. Ya te digo, me lo llevo como guía. Felicidades. Pura Vida, Mae!!!.

Lawrens  lawrens  22/04/2010 12:56
Hola Apuertas, m√°s que una casualidad, creo que ha sido una causalidad, lo de leer tu diario, yo soy el espa√Īol, que conociste en cabinas Manolo, que iba con su pareja y, su hijo, muchas veces me pregunte, que habria sido de t√≠, ya que me llamo la atenci√≥n que una mujer haga sola este tipo de viajes, aunque yo tambi√©n he viajado bastante, y me he dado cuenta alo largo de todas mis experiencias, que las mujeres, en la actualidad, y no en la actuatlidad, soys mucho mas decididas que los hombres, cosa que me congratula mucho, pues me considero un gran defensor de la mujer, en todos los aspectos, y creo que ya es hora, de que ocupeis el puesto que se os ha sido negando a traves de la historia, seria un placer para mi, volver a charlar contigo, pues siempre es bueno intercambiar experiencias, y como buen viajero ya estoy preparando otro viaje.
Un saludo, mi email es jorge.morenolassantas @ yahoo.es

JESPLOS  JESPLOS  17/05/2010 20:06
ENHORABUENA POR EL DIARIO, me lo voy a llevar yo tambien para Costa Rica que voy a finales de julio
saludos viajeros

Xaca  Xaca  01/07/2013 15:53   
¬°¬°Que aventurera eres!! Yo me voya CR y Panam√° en octubre. Gracias por tu diario.

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rodrigobjj
Rodrigobjj
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May 15, 2020
Mensajes: 1

Fecha: Vie May 15, 2020 06:47 pm    T√≠tulo: Re: Viajar a Costa Rica

Viv√≠ dos a√Īos en costa Rica en dominical, pertenece a Savegre. Muy hermoso super recomendable. No se si se puede dejar un link aqu√≠, he visto un sitio que tiene una linda info sobre costa rica y una traves√≠a de raftin desde Dominical hasta Puerto Viejo, ubicado en Lim√≥n.

Cualquier consulta que necesites me la puedes hacer.
Abrazo
ANGEMI
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Fecha: Mar Jun 23, 2020 04:24 pm    T√≠tulo: Re: Viajar a Costa Rica

Costa Rica planea reabrir fronteras a turistas el 1 de julio

El país centroamericano planea reabrir fronteras para turistas el día 1 de julio. Y es que Costa Rica ha mantenido una de las tasas más bajas de mortalidad por Covid-19 en Iberoamérica, y su gobierno ha sido reconocido por su exitoso manejo y contención del virus debido a las acciones rápidas que tomó para establecer.

www.expreso.info/notic... 1_de_julio
ANGEMI
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Fecha: Lun Jul 06, 2020 01:09 pm    T√≠tulo: Viajar a Costa Rica: reapertura frontera a√©rea 1 agosto

Costa Rica reabre sus fronteras el 1 de agosto

La frontera aérea de Costa Rica se reabrirá al turismo internacional el próximo 1 de agosto de 2020, permitiendo el ingreso de turistas procedentes de países donde no haya transmisión ampliada del virus SARS-CoV-2.

La reapertura será efectiva a partir del 1 de agosto para el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría y para el Aeropuerto Internacional Daniel Oduber de Liberia; ambos están preparados con los protocolos y medidas de seguridad sanitarias para recibir a los pasajeros que utilicen sus terminales para entrar y salir del país.

www.expreso.info/notic... _de_agosto
ANGEMI
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Ago 09, 2009
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Fecha: Jue Jul 30, 2020 07:55 am    T√≠tulo: Costa Rica: apertura de fronteras 1 de Agosto 2020

Información facilitada por la Oficina de Turismo de Costa Rica

Costa Rica: apertura de fronteras con sello ‚ÄúDestino Seguro‚ÄĚ

· A partir del próximo 1 de agosto, Costa Rica permitirá vuelos de la Unión Europea, Reino Unido y Canadá.

¬∑ La apertura ser√° gradual durante el mes de agosto y √ļnicamente se realizar√°n cinco vuelos por semana.

¬∑ Reconocimiento internacional: el pa√≠s ha recibido el sello ‚ÄúSafe Travels‚ÄĚ por parte de la WTTC gracias a la implementaci√≥n de los 16 protocolos sanitarios para las actividades tur√≠sticas.

Más información en
Costa Rica: apertura de fronteras con sello ‚ÄúDestino Seguro‚ÄĚ
buummarco
Buummarco
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Ago 28, 2020
Mensajes: 5

Fecha: Vie Ago 28, 2020 05:32 pm    T√≠tulo: Re: Viajar a Costa Rica

Ojalá que se quede abierto el país.... no tengo ganas a 3. y 4, ola de Corona.

P.s: Tbn tienen que ir a Iraz√ļ y Arenal. Son hermosos Sonriente
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