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10 DIAS DE OCTUBRE POR CROACIA Y ESLOVENIA -Diarios de Viajes de Croacia- Espitoni
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Diario: 10 DIAS DE OCTUBRE POR CROACIA Y ESLOVENIA  -  Localización:  Croacia  Croacia
Descripción: 10 DIAS DE OCTUBRE POR CROACIAY ESLOVENIA
Autor:    Fecha creación: 
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Etapa: ZAGREB  -  Localización:  Croacia Croacia
Fecha creación: 11/11/2010 14:47  
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Por fin llegó el gran día. Después de más de 4 meses preparando el viaje, por fin nos vamos a Croacia.
Volamos a Zagreb con la compañia Spanair, con la pertinente escala en Barcelona. Nos facturan directamente a Zagreb, a pesar de ser dos vuelos independientes (lógicamente los dos con Spanair), por lo que en Barcelona no nos tenemos que preocupar de la maleta, y tenemos más tiempo para aburrirnos en el aeropuerto. Con una puntualidad exquisita, a las 14:15 horas llegamos a Zagreb. A través de las ventanillas del avión, podemos comprobar que las páginas de información meteorológica no se equivocaban en sus predicciones, ¡¡¡lluvia!!!. La recogida de la maleta y el control de pasaportes sin ningún problema.

En teoría se puede entrar en Croacia con el DNI. Pero como tenemos hecho el pasaporte siempre nos lo llevamos y es lo que presentamos en los controles. Digo esto, porque tanto cuando entramos, como cuando salimos, nos sellaron el pasaporte, y mi DNI mucho sitio para poner cuños no es que tenga.
Así que, ya estamos en Croacia. Vamos a por el coche. Lo alquilamos con Sixt, a través de Autoeurope. El precio 216 euros por 10 días. Una vez allí contratamos el seguro a todo riesgo por 5 euros al día. Creo que es el más barato que me han ofrecido nunca.

El coche, como no podía ser de otro modo en un día de lluvia, estaba en el exterior, a unos 300 metros de la terminal. Gracias a dios, hoy en día con los mandos a distancia los coches se localizan muy rápidamente, así que no nos mojamos demasiado.

Nos han dado un Fiat Punto Grande de color gris metalizado, con más de 49.000 km. Que suerte, con tantos kilómetros el coche debe saber ir sólo a los sitios más interesantes. Al meter la maleta en el maletero, problema, al coche le falta la bandeja que cubre el maletero, por lo que las maletas quedarán a la vista mucho tiempo durante bastantes días, ya que cambiamos de hotel varias veces. Así que otra vez a la terminal (seguía lloviendo) Y ahora como le digo yo al de Sixt que me falta esa bandeja. Mi inglés no da para tanto. Al final resultó más fácil de lo que me creía. Sin problemas nos entregan una bandeja y podemos irnos tranquilos.

Encendemos el GPS, y rumbo “centro de Zagreb”. Llegamos al centro sin problemas, un poco antes de las 16:00, pero como en toda ciudad un poco grande, el concepto de centro es relativo, y como no conoces la ciudad no sabes donde estás realmente. Dejamos el coche en un parking de pago y nada más salir nos encontramos con el típico mapa de “usted está aquí”. Y sí, estamos bastante céntricos, justo detrás de la catedral. Pues nada, hacia la catedral. Y mientras seguía lloviendo. Según la predicción del tiempo dejaría de llover a eso de las 16:00 horas. Por eso decidimos entrar en un bar frente a la catedral y esperar un rato, a ver si el del tiempo era tan bueno como esperábamos y acertaba la hora que dejaría de llover. Y vaya que si era bueno, no se equivocó ni de media hora. Así que a las cuatro y media empezamos el paseo por Zagreb frente a la catedral. A continuación bajamos hacia Gradec, pero por la tarde ya no hay mercado, por lo que no nos detuvimos y seguimos bajando hacia la plaza de Ban Josip Jelacic (foto), el auténtico centro de la ciudad. La plaza es bonita, y muy animada con gente por todas partes, y con los tranvías azules que la atraviesan continuamente.


Seguimos caminando por la Herradura. Vista en el mapa parece más grande de lo que realmente es. Es un paseo agradable, por una zona ajardinada y con varios museos. No entramos en ninguno, ya que no teníamos mucho tiempo. Bueno la verdad, no somos mucho de museos, pero ese día teníamos excusa para no entrar. Pasamos por delante del jardín botánico, que estaba cerrado. Lógicamente, tampoco entramos. Visto por fuera, tampoco parece gran cosa. Al final de la Herradura está el Teatro Nacional (foto), uno de los edificios más llamativos de la ciudad, tanto por sus dimensiones como por su color ocre.


El paseo continuó por la calle Ilica, a la que llegamos cuando ya había anochecido. Si buscáis tiendas es el lugar ideal, y si no, levantad la vista un poco más arriba y disfrutar de las fachadas de los edificios. A media calle está el telesférico que sube a Gradec y como según la guía parecía que para subir había que ser un auténtico atleta, fuimos a buscarlo. Pero cuando vimos el desnivel decidimos subir a pie. Aquello no era nada, seguro que habéis subido a sitios mucho más empinados. Así que volvimos a la plaza Ban Josip Jelacic y empezamos a subir por la calle Radiceva. En un pispas llegas a la Puerta de Piedra, donde está la famosa imagen de la Virgen detrás de una bonita verja. Subiendo un poco más llegamos a la plaza de San Marco, para ver la imagen típica de Zagreb, la iglesia de San Marco, con los escudos en el tejado. La iluminación no es buena, por lo que nos llevamos una pequeña decepción. Dimos un paseo por la colina hasta el mirador que hay en los jardines Strossmayer. Las vistas no son nada del otro mundo, al menos de noche. Creo que de día si que se debe tener una bonita perspectiva de la ciudad. Volvimos sobre nuestros pasos, plaza de San Marco, Puerta de Piedra y plaza Josip Ben Jelacic. Nos quedaba por ver la calle Tkalciceva, la que separa las dos colinas. Nos pareció la más bonita de la ciudad, con sus casitas de colores y balcones de madera. Según el mapa de la guía, tenía que haber una calle que volvía a subir a la plaza de la catedral desde allí. Pero fuimos incapaces de encontrarla. Todavía no entiendo como puede desaparecer toda una calle sin dejar rastro. No nos quedó otra opción que deshacer el camino para volver a subir a la catedral, en busca del coche. El parking nos costó 20 kunas (tres horas y media).

A las 19:45 dejabamos Zagreb, ya que esa noche dormíamos en Eslovenía, en una granja (Turisticna Kmetija Seruga) cerca de un pueblo llamado Ratez, a medio camino entre Zagreb y Ljubljana.
Unos kilómetros antes de la frontera nos paramos en una gasolinera para comprar la famosa “viñeta”. Pero no, sólo la venden en Eslovenia, en Croacia no se puede conseguir. El paso de la frontera, rapidísimo, apenas 5 minutos, y eso que teníamos tres coches delante. Apenas comprobaron los pasaportes, y del coche no quisieron saber nada. En la misma frontera, una vez que has entrado en Eslovenia hay una oficina donde venden la viñeta. La más barata tiene una validez de una semana y vale 15 euros. Se me debía notar mucho la pinta de guiri porque cuando entré en la oficina, me la sacaron sin pedirla. La viñeta sólo es necesaria si vas a circular por autovía. Cuando llegas a los peajes, simplemente reduces la velocidad y una cámara comprueba que la llevas pegada en el cristal delantero en la parte del conductor. Resumiendo, sustituye el pago de peajes.

El GPS nos llevó a Ratez sin problemas, hasta que decidimos dejar de hacerle caso; como va a saber ese chisme donde está exactamente el hotel. Decidimos seguir las instrucciones que habíamos leído en la web del hotel. Y dada nuestra falta de orientación, sucedió lo más lógico, que empezamos a dar vueltas a lo tonto para acabar en el mismo sitio al que nos había llevado el GPS. Así que después de media hora nos dimos por vencidos y nos confiamos de nuevo al GPS. Curiosamente el aparatito sabía a donde íbamos, y nos dejó en la puerta de la granja-hotel en unos minutos, a pesar de que estaba pérdida en un camino en medio del campo. Es un hotelito precioso, con no más de 7 u 8 habitaciones, rodeado de árboles y junto a un riachuelo. El recio 54 euros por noche. Por ponerle un pero, es difícil de encontrar. Nosotros sin el GPS no lo hubiéramos encontrado (con él nos vino justo).

Se habían hecho las nueve de la noche, así que dejamos las maletas en la habitación y volvimos al pueblo a cenar, antes de que cerrasen los dos únicos restaurantes que había. Cenamos una ensalada de tomate para compartir, un plato de calamares a la plancha, un revuelto de champiñones y dos aguas. Raciones más que abundantes, tanto que no pudimos acabarlas. El precio, bastante razonable, 20 euros.

Después del avituallamiento a dormir y a descansar para el día siguiente.
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Etapa: VINTGAR, BLED, Y BOHINJ  -  Localización:  Croacia Croacia
Fecha creación: 11/11/2010 14:49  
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Nos levantamos temprano, a las 8. Es nuestro primer día en Eslovenia y hay que aprovecharlo. Un buen desayuno a base de fiambres, queso, yogur, fruta, cereales, un trozo de pastel casero, café, leche, y más cosas que se me olvidan. Poca bollería para mi gusto (me encanta el dulce). Es el desayuno típico de los hoteles familiares de la zona. Por la noche les dices a que hora vas a ir a desayunar y te lo tienen preparado. Por mucha hambre que tengas no te lo puedes acabar.
A las 9:30 nos ponemos en marcha. Una hora y media para desayunar parece excesivo. De hecho lo es, nosotros apenas estuvimos media hora. Lo que ocurre es que nos cuesta arrancar. Además estuvimos hablando un rato con la dueña del hotel
Ese día teníamos previsto visitar Vintgar, el lago Bled, Skofja Loka y si daba tiempo Ljubljana. Pero por consejo de nuestra anfitriona decimos incluir el lago Bohinj.
El día se había levantado con unos nubarrones negros que no presagiaban nada bueno. Durante el trayecto por autovía hasta Bled, se sumó una niebla bastante espesa. Menos mal que no había mucho tráfico, y que las autovías son anchas y con un buen firme.
Milagro, cuando llegamos a la altura de Bled, el día se empieza a estirar, sale el sol y las nubes se quedan atrás. El tiempo ya no volvió a cambiar en todo el día, por lo que disfrutamos de un día excelente.
Desde Ljubljana hasta Bled hay 60 km, que se recorren en menos de 45 minutos. Pero nuestro primer destino era Vintgar (foto), que está a unos 10 km de Bled.
Buscando el camino, nos paró la policía. Comprobaron nuestra documentación, los papeles del coche, y nos dejaron seguir sin problemas. Aprovechamos para preguntar por donde se iba. Nos lo indicaron muy amablemente, pero nos quedamos igual. No vimos ninguna de las señales que nos habían dicho.
Las indicaciones para ir allí son casi inexistentes. Sólo algún letrero aislado, por lo que dependes más de tu orientación que de otra cosa. Y como ya he dicho, ese no es nuestro fuerte, por lo que nos costó bastante encontrarlo. Al final llegamos a la entrada que hay junto a la cascada, cuando lo normal es empezar por el otro lado y acabar aquí. Hay que bajar un camino sin asfaltar de casi 2 km y al final apenas hay aparcamiento. Por eso es más recomendable entrar por el otro lado.
El recorrido es el mismo desde ambos lados (a la inversa), por lo que por este aspecto, que al final es el que realmente importa, no hay que preocuparse. La entrada son 4 euros, muy barata en comparación con el resto de entradas que tuvimos que pagar en Eslovenia.
La garganta de Vintgar (foto) es un recorrido de un kilómetro y medio, a ratos por un camino que bordea el río, y a ratos por unas pasarelas de madera que han colgado en la pared, de manera que caminas sobre la corriente. Como las pasarelas son de madera, no desentonan para nada, y no restan nada de encanto a la excursión.. En algunas zonas el agua apenas se mueve, mientras que en otras corre con mucha fuerza. Lo que si es común a todo el recorrido, es la transparencia del agua. El fondo se ve con total claridad. A esto añadirle la profusión de colores del otoño, marrones, naranjas, amarillos, verdes, y os podréis hacer una idea de la belleza del lugar.
Es un paseo suave, que no exige un gran esfuerzo por lo que es apto para cualquier persona. Tampoco hay peligro de caerse al agua, por lo que se puede ir con niños. Bueno, quizás alguno acabe irremediablemente en el agua, vosotros conocéis mejor que nadie a vuestros hijos.
De una entrada a otra tardamos 45 minutos a un ritmo muy pausado, para disfrutar mejor de esa maravilla.
Cuando llegas al final, puedes salir y volver por un camino dando un rodeo, o simplemente volver sobre tus pasos, y disfrutar de nuevo del paseo. A nosotros nos había gustado tanto lo que habíamos visto, que volvimos de nuevo por el río, para poder disfrutarlo de nuevo. Si no fuera porque nos esperaban otros lugares también muy interesantes, me hubiera pasado el día, río arriba, río abajo.
Se nos había pasado la mañana volando, y ya era hora de comer. Decidimos ir a comer a Bled, que está a unos 10 km. En menos de 15 minutos estamos en la orilla del lago. Resulta difícil encontrar sitio para aparcar, incluso en octubre. Creo que aparcamos en el parking de un hotel, pero como conducíamos un coche de alquiler, no desentonaba. Y si te pillan, pues a hacerse el tonto, y decir “no me había dado cuenta”.
El lago Bled (foto), es bastante turístico. La orilla que da a la ciudad, está llena de tiendas, restaurantes y hoteles, aunque muchos establecimientos estaban cerrados por estar fuera de temporada.
Después de comer, dos pizzas, una ensalada y dos aguas por 23 euros, decidimos bordear el lago en coche. Paramos varias veces junto a la orilla, desde donde disfrutas de unas bonitas vistas. Las que más nos gustaron, las del castillo encaramado en lo alto de una roca, y las que se tienen justo enfrente de la isla, con el castillo al fondo. No cruzamos a la isla, pero si que entramos en el castillo. El precio de la entrada, 7 euros, nos pareció excesivo para lo que vimos. Unas vistas muy bonitas sobre el lago, probablemente las mejores, y poco más. El castillo en sí, tiene poco que ver, unas cuantas estancias sin mucha gracia.
El lago es pequeñito, apenas unos 4 km, por lo que con la visita al castillo incluida, no nos ocupó mucho más de una hora. Todavía era temprano, por lo que decidimos hacer caso a nuestra anfitriona, y pusimos rumbo al lago Bohinj (foto). Unos 35 km, que se recorren en menos de media hora. Nada más llegar al lago ya ves la diferencia con Bled. Bohinj es mucho más natural, menos turístico, apenas hay construcciones junto a la orilla. Una gozada para la vista, y al mismo tiempo un problemazo, casi acabo con la paciencia de mi mujer. Cada vez que veía un hueco donde estacionar el coche me tenía que parar, “no vaya a ser que desde aquí la vista sea diferente”. Pero como va a ser diferente, si no hemos recorrido ni 100 metros, y no hemos pasado por ninguna curva. Pero no podía evitarlo, era superior a mí, me tenía que parar.
Realmente es una visita preciosa. Sin ser iguales, me recordó a los lagos escoceses. Vas conduciendo junto a una de las orillas, y enfrente las montañas y la vegetación se reflejan en el agua. El lago tiene forma alargada, por lo que cuando te acercas a los extremos se abre una perspectiva en profundidad de todo el lago. Cuando llegas al final, media vuelta, y retrocedes por la mis carretera por la que has ido, ya que en la otra orilla no hay carretera.
La siguiente parada era Skofja Loka. Todavía era de día, así que decidí olvidarme de la autovía y circular un rato por carreteras secundarias, que suelen ofrecer unos paisajes más interesantes. Aquello casi se convierte en una odisea. Más de una hora y media para recorrer 40 km. Vaya paliza!!!!. La carretera es tan bonita como estrecha. Circulas a 30 ó 40 km/hora. Y si eso no es suficiente, en un cruce, en lugar de seguir las indicaciones del GPS, me aventuré a seguir un indicador que señalaba otra dirección. Enseguida llegamos a un camino sin asfaltar. Es igual, seguimos por aquí. Al cabo de un par de kilómetros, con el rabo entre las piernas, tuve que dar media vuelta y hacer caso al GPS. Siempre que me he desviado de la ruta señalada, he acabado igual, perdido y haciendo más kilómetros de los necesario. Pero no escarmiento.
Pero la cosa no acaba aquí. De repente, sin ningún aviso previo, una señal nos indica de que no podemos seguir, la carretera esta cortada. A esas alturas ya estábamos cansados de la carreterita, y decidimos olvidarnos de Skofja Loka e ir directamente a Ljubljana por el camino más rápido. Ese camino más rápido, fueron una serie de caminos rurales, que desembocaron en una carretera secundaria, que curiosamente pasaba por Skofja Loka. Así que al final tuvimos que pasar por allí. Ya que habíamos llegado, decidimos parar y dar una vuelta. La calle central del casco antiguo es bonita, con unas casitas de colores encantadoras. El resto no es gran cosa. Menuda paliza nos habíamos dado para ver una calle. Menos mal que mi mujer ya está acostumbrada a mis pequeñas pifias y se las toma con mucha filosofía.
Como podéis imaginar no estuvimos mucho rato. Salimos dirección Ljubljana (foto), esta vez por autovía. Ese día ya habíamos tentado demasiado a la suerte. En la capital, dejamos el coche en un parking de pago (4 euros por dos horas y media) a unos 5 minutos andando del centro. Iniciamos la visita por la plaza Presernov , junto a la Iglesia de los Franciscanos. Atravesamos los tres puentes, y estuvimos deambulando por las calles peatonales de los alrededores, Mestni, Stari, Gornji, el puente de los dragones, la catedral, el ayuntamiento, la plaza de la república. Al castillo no subimos porque a esas horas ya estaba cerrado. La ciudad tiene un casco antiguo muy coqueto y animado, sobre todo la zona de los tres puentes. Es muy recomendable darse un paseo por la noche y cenar en cualquier restaurante a la orilla del río. Tras la visita dimos por concluido el día, y volvimos al hotel en Ratez
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Etapa: PREDJAMA, POSTOJNA Y SKOCJAN  -  Localización:  Croacia Croacia
Fecha creación: 11/11/2010 14:51  
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Nos volvimos a levantar a las ocho, ya que supusimos que nos volverían a servir el desayuno a la misma hora que el día anterior. Nuevamente nos esperaba un montón de comida en la mesa. ¡¡Pero si estamos solos en el hotel, y con lo que hay en la mesa desayunan por lo menos diez!!.
Fieles a nuestras costumbres, arrancamos el coche a eso de las nueve y media. Por mucho que lo intentamos no conseguimos acelerar el proceso matutino que siempre se nos eterniza. Si el día anterior iba de lagos, hoy iría de cuevas. Teníamos previsto visitar, las cuevas de Postojna, Skocjan, y el castillo de Predjama.
Las visitas a las cuevas son guiadas. No puedes entrar cuando te da la gana. Tienes que estar en la entrada a la hora indicada. Y en octubre se hacen pocas visitas, 4 en Postojna y 3 en Skocjan. Llegamos a las cuevas de Postojna a las once, La próxima entrada era a las 12. Como el día anterior había consultado los horarios, ya no nos paramos, pasamos de largo, camino del castillo de Predjama (foto), que está a 10 km de las cuevas. La entrada al castillo cuesta 8 euros; y la de las cuevas 20 euros. Si las compras conjuntamente el precio es de 26 euros, lo que supone un ahorro de ni más ni menos que de dos eurazos por cabeza. La verdad es que el precio es un poco caro, pero un día es un día, y estando de viaje tampoco nos vamos a poner en plan rata.
Desde fuera el castillo es muy bonito. Medio colgado de la pared, sobre un precipicio; medio empotrado en la montaña. No se como en aquella época pudieron construir algo así. Incluso hoy en día sería complicado. Por dentro es sencillo, pero se deja ver. Primero visitas la torre, que está excavada en la roca, lo que resulta muy curioso. En las habitaciones se combinan las paredes construidas por el hombre con las paredes de roca de la montaña. Al final de la torre llegas a la famosa gruta. En invierno, sólo te dejan acceder a la entrada de la cueva, pero ya te haces una idea. Por si sola no tendría nada de especial, pero dentro del conjunto del castillo si que resulta llamativa. A continuación pasas a las salas del castillo. Están amuebladas, y en las principales, hay muñecos vestidos de época que reproducen escenas de aquella época. Resumiendo, una visita recomendable como complemento a las cuevas. Aunque sólo sea por ver el castillo desde fuera vale la pena acercarse.
En el exterior hay una explanada preparada para montar espectáculos medievales. Pero sólo deben hacerlos en verano, ya que no vi ningún horario.
Entre comprar las entradas, las pertinentes fotos del exterior, y la visita del interior, estuvimos menos de 45 minutos. Una visita un poco acelerada. El castillo se merece un poco más de tiempo, pero no disponíamos de él. A las 12 teníamos que estar en la entrada de las cuevas de Postojna, y nos quedaban 10 minutos de coche.
Las cuevas no tienen pérdida, están muy bien indicadas. Al llegar, el parking de pago que hay junto a la entrada estaba cerrado. Nos indicaron hacia no sé donde, y acabamos unos 200 metros más arriba en un trozo de terreno en el que me pareció que aparcaban los propietarios de unas viviendas que había allí. A salida de las cuevas, nos dimos cuenta que nos enviaban a un parking de pago que había enfrente del que estaba cerrado. Increíblemente no lo habíamos visto, y eso que estaba justo delante de nuestras narices. Por una vez nuestra falta de orientación nos sirvió para algo, nos ahorramos el parking, ya que donde habíamos aparcado era gratis.
Como ya teníamos la entrada (la habíamos comprado en Predjama junto con la del castillo) nos fuimos directamente a la cola. Había muchísima gente, no me extrañaría que hubiese cerca de 200 personas. Puntualmente a la hora indicada, las 12, te hacen pasar dentro de la cueva, te montas en una especie de trenecito, y te dan un paseo de un cuarto de hora en el que recorres un par de kilómetros. Es diferente, pero si el tren fuera un poco más despacio, creo que se disfrutaría un poco más de la cueva.
Una vez abajo se realiza una visita a pie de una hora de duración. Puedes elegir el idioma, croata, inglés, alemán e italiano. Nos unimos a los italianos, por la similitud del idioma y porque eran menos. La elección fue la correcta, no por el idioma, ya que de las explicaciones entendimos lo mismo que si hubiésemos ido con los croatas (no nos enteramos de nada); sino porque era un grupo muy reducido, apenas quince personas. De esta manera la visita es mucho más tranquila y al no tener una multitud pululando a tu alrededor disfrutas mejor de los encantos de la cueva. Para acabar te vuelves a montar en el trenecito, y te suben hasta la superficie.
La cueva es bonita, bien iluminada, y algunas salas son enormes, lo que les da un encanto especial. Además la combinación de tren y visita a pie hace que sea un poco diferente. Pero no deja de ser una típica cueva de estalactitas y estalagmitas. El precio de la entrada en un poco caro. A nosotros personalmente nos gustaron y creemos que si se dispone de tiempo las cuevas de Postojna (foto) se merecen una visita.
La visita duró una hora y media, por lo que disponíamos de horas para comer e ir hasta las cuevas de Skocjan. Sin perder ni un minuto, nos dirigimos hacia Skocjan. Ambas cuevas están separadas por 30 km, que tardamos en recorrer unos 30 minutos. Como íbamos bien de tiempo nos paramos a comer en una pizzería a la entrada de Divaca, el último pueblo que hay antes de las cuevas. Comimos de maravilla, una ensalada, una pizza, unos calamares fritos, y dos aguas por menos de 25 euros.
Para no reiterarme con los menús, os diré que durante todo el viaje seguimos la misma tónica. Comíamos en pizzerías o restaurantes, pidiendo siempre una ensalada y dos platos, de pasta, pizza o incluso pescado, y dos aguas. El precio siempre oscilaba entre los 20 y los 25 euros, tanto en Eslovenia como en Croacia. Las raciones por lo general muy generosas, y las pizzas enormes, cuesta acabárselas. Nuestro único fracaso en este campo fue en Korkula. Por lo tanto no os comáis la cabeza con la comida, cuando tengáis hambre buscáis un sitio que os guste y entrad a comer allí. Casi seguro que coméis bien y a un precio razonable.
Después de este inciso, volvemos al relato, que podemos retomar en la entrada de las cuevas de Skocjan. El precio de la entrada, 14 euros. Puede parecer un poco caro, pero os garantizo que merece la pena pagar la entrada. Además a diferencia de las de Postojna, apenas las visita gente. Con nosotros no entraron más de doce personas.
Con un par de minutos de retraso, la guía nos convoca a todos, y nos dice que la sigamos. Empezamos a descender por un camino al aire libre durante un buen rato. El paseo era bonito, pero yo creía que había comprado una entrada para visitar una cueva, y aquello parecía una ruta de senderismo. Al cabo de unos 10 minutos llegamos a la entrada de la cueva. Menos mal, que alivio, si me quedo sin ver la cueva me da algo.
En la entrada la guía decidió, creo que con buen criterio, que la visita se haría en inglés (había unos alemanes, unas chicas croatas, y unos franceses, amén de nosotros). Y no se porque regla de tres, por primera vez en mi vida entendí unas explicaciones que alguien me estaba dando en inglés. Todavía no salgo de mi asombro. Supongo que a eso ayudó que el grupo era muy reducido, y que la chica con mucho sentido común habló todo el tiempo muy despacio.
En cuanto a la visita a la cueva se puede dividir en dos tramos. Primero atraviesas una cueva de estalactitas, pero sin tanto encanto como la de Postojna. De hecho ese tramo no llama nada la atención, seguro que habéis visto cuevas mucho más bonitas. Ellos también lo saben y te lo enseñan un poco como de relleno. Justo antes de acabar este tramo, ya empiezas a oír el rumor el río subterráneo. Aquí la cosa cambia, en cuanto te das de bruces con el cañón entiendes porque todo el mundo sale maravillado de esta cueva. Te encuentras al borde de un acantilado, con el río que corre 150 metros por debajo, y el techo de la cueva a unos 20 metros por encima tuya. Y sobre el techo 70 metros de tierra y roca (por dios, que aguante una horita más y luego si quiere, que se caiga). Desde aquí empiezas a bajar por un camino excavado en la pared del cañón, siempre pegado al rió, hasta que llegas al punto más bajo, a 20 metros sobre el río. Levantas la vista y ves los 150 metros que hay entre tu cabeza y el techo, y no sabes que pensar. A partir de aquí vuelves a subir un poco y te diriges a la salida.
Aquí no se acaba la visita, sales a un nuevo cañón también muy bonito, pero al aire libre, y haces un recorrido por el exterior de la cueva de Skocjan (foto) Hay una cascada y ves el lugar por donde la corriente se introduce en la montaña. Y aquí es donde te empiezan a asaltar las dudas. Casi todo el tiempo hemos bajado, así que ahora toca subir. Ya notas el cansancio sólo de pensarlo. Pero no. Al poco tiempo llegas a un funicular que te lleva casi hasta arriba. ¡¡¡Cuánto saben estos eslovenos!!!. Si señor, las visitas se hacen caminando hacia abajo, que para subir siempre se puede utilizar algún ingenio mecánico, que para eso están.
Nunca habíamos visto nada parecido. Nos impresionó, sobre todo a mí. Es realmente increíble, y por mucho que te lo cuenten, cuando lo ves con tus propios ojos te quedas admirado. Sin ninguna duda una visita indispensable. No os podéis ir de Eslovenia sin visitar esta maravilla.
En cuanto a la discusión, Postojna frente a Skocjan, creo que no procede. Son dos cuevas totalmente distintas por lo que no se pueden comparar. Creo que merece la pena visitarlas las dos, primero las de Postojna y después las de Skocjan. Yo disfrute mucho en los dos sitios. Si os veis obligados a visitar sólo una, evidentemente yo elegiría las de Skocjan; me impresionaron mucho más. Cuevas del mismo estilo que las de Postojna podéis encontrarles en muchos sitios. En cambio nunca había visto nada parecido a las de Skocjan. Por si alguien no se había dado cuenta todavía; me encantaron, lo mejor de Eslovenia.
La visita acaba junto a las taquillas, donde está el coche (aquí el parking es gratuito).Ya habíamos cumplido con la hoja de ruta. Como no faltaba mucho para anochecer, decidimos ir directamente a Ljubljana. Había aprendido del día anterior, y me fui directo a buscar la autovía, no quiero saber nada de carreteras secundarias. Ya era de noche cuando llegamos. Aparcamos el coche en un parking de pago junto al centro, y volvimos a darnos un paseo por las calles peatonales del centro. Nos estábamos paseando por los mismos sitios que el día anterior, pero daba igual. Cuando un sitio es bonito no me importa repetir. Cenamos pronto y a dormir al hotel en Ratez. Al día siguiente nos esperaban cerca de dos horas y media de coche antes de llegar a Plivice.
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  Últimos comentarios al diario  10 DIAS DE OCTUBRE POR CROACIA Y ESLOVENIA
Total comentarios 12  Visualizar todos los comentarios

Palanhi24  palanhi24  12/01/2012 17:29
Un diario muy bueno y útil para los que vamos a ir. Gracias

Carobe  carobe  05/02/2012 02:46   
Maravilloso, me has enganchado, muy bien relatado y con los detalles que nos gustan a los que estamos preparando un viaje.

He revivido mi viaje a Croacia que hice hace dos años (desde Plitvice hacia abajo) y he tomado buena nota de Eslovenia y Zagreb que es el que haré próximamente (me da pena que no hayáis ido a la península de Istria que también la incluyo en mi nuevo viaje).
Muchas gracias por contárnoslo y por tus aportaciones. Un saludo

Aiakoharri  Aiakoharri  23/05/2018 21:12
Ay Dios Mio!! He disfrutado muchísimo con tu diario! Enhorabuena, está genial. Me va a venir muy bien muchos de los detalles que das. Muchisimas gracias por compartirlo.

Aurelita  Aurelita  09/09/2018 20:24
Muchísimas gracias por tu diario!! Me ha encantado!!

LaOli  laOli  24/01/2019 01:52   
Muy buen diario, y me has hecho reír con lo de las pizzas en el barco, te dejo 5 *

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Fecha: Mie Abr 24, 2019 12:30 pm    Título: Re: Viajar a Croacia (Hrvatska) - Consejos

Buenas, En agosto vamos a pasar un par de semanas por Croacia (y un poco de Eslovenia). Volamos ida y vuelta a Venecia y alquilaremos el coche en Eslovenia. Ya hemos programado esta ruta, pero está sujeta a posibles cambios. 07/08 - Llegada a Venecia por la tarde noche 08/08 - Dar una vuelta por Venecia y coger autobús hacia las 17 h. Dormir en Liubliana. 09/08 - Coger el coche a primera hora - Visitar Bled y Bohinj - Dormir cerca del castillo de Predjama. 10/08 - Castillo Predjama - Cuevas Skocjan - Piran (si hay tiempo) - Dormir en Motovun (Istria) 11/08 - Día por Istria...  Leer más ...
Mr.Torture
Mr.Torture
Travel Adict
Travel Adict
Oct 18, 2008
Mensajes: 40

Fecha: Vie Jul 12, 2019 06:16 pm    Título: Croacia Septiembre - Marcha

Hola,

Estoy llegando a Croacia la última semana de septiembre, la idea es conocer Split y Dubrovnik.
Me gustaría saber que tal es el ambiente en estas fechas en estas ciudades, ¿aún hay gente o esta medio muerto?
¿Hay ambiente nocturno como para salir de marcha?

Gracias
chamiceru
Chamiceru
Moderador de Zona
Moderador de Zona
Feb 05, 2009
Mensajes: 36275

Fecha: Sab Jul 13, 2019 09:02 am    Título: Re: Croacia Septiembre - Marcha

Mr.Torture Escribio:
Hola,

Estoy llegando a Croacia la última semana de septiembre, la idea es conocer Split y Dubrovnik.
Me gustaría saber que tal es el ambiente en estas fechas en estas ciudades, ¿aún hay gente o esta medio muerto?
¿Hay ambiente nocturno como para salir de marcha?

Gracias

Hola
Fusiono tu mensaje en el hilo principal de Croacia Guiño
Saludos
vvb75
Vvb75
Dr. Livingstone
Dr. Livingstone
Jun 03, 2009
Mensajes: 6044

Fecha: Sab Jul 13, 2019 02:22 pm    Título: Re: Viajar a Croacia (Hrvatska) - Consejos

Yo creo que todo el año tiene gente, yo estuve en Mayo y en ambas ciudades había mucho ambiente, llegan continuamente cruceros, solo Hvar me toco más tranquilo
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