Nuestra aventura austriaca en 12 días: Viena, Salzburgo, Valle de Stubai, Parque Nacional de HÖHE TAUERN y Salzkammergut. Autor:SalodariFecha creación:⭐ Puntos: 4.8 (52 Votos)
A través de Autoeurope habíamos reservado coche con Hertz para los tres días siguientes (124€ más seguro aparte –menos mal, porque se nos pinchó una rueda y gracias a esto no tuvimos cargo alguno); la oficina está enfrente de la estación de trenes de Salzburgo. Así que salimos dispuestos a recorrer los 200 kms. que separan Salzburgo de Stubaital. Decidimos hacer el primer día el trayecto más largo, para el resto seguir en sentido inverso e ir acercándonos a Salzburgo de nuevo. Lo que podría haber sido un paseo de 2-3 horas se convirtió en algo más largo, pues había mucho tráfico, ya que circulábamos por la carretera que lleva a Munich. Además, llovía mucho… así que paciencia. Paramos unas cuantas veces, entre ellas, junto al lago Chiemsee, que pertenece a Alemania. Nuestros planes ya se venían abajo: habíamos previsto visitar hoy Innsbruck y subir al Top of Tyrol, para mañana hacer las cataratas de Krimml y la carretera panorámica; pero nos dimos cuenta de que teníamos que reorganizar sobre la marcha.
Según nos acercábamos a Innsbruck, el día se fue despejando y el sol haciendo acto de presencia. Los paisajes que íbamos viendo según nos adentrábamos en el valle de Stubai eran espectaculares: todo muy verde, niebla y nieve en la cima de las montañas… Se nos pasaba el malestar por el cambio de planes imprevisto.
Tras pasar por el peaje de Schönberg (2.50€), llegamos a nuestro “Hotel Garni Hubertus” a mediodía, en Fulpmes, en Medrazerstrasse 10, en pleno corazón del Tirol (70€ con desayuno). Tiene unas 20 habitaciones, pequeña piscina cubierta y sauna.
Comimos algo rápido y salimos a recorrer el valle disfrutando de sus fantásticos paisajes y pueblos: Medraz, Neustift, Gasteig… hasta llegar a Mutterberg, el último, desde donde se sube al Top of Tyrol. Ya había salido el último teleférico y estaba muy nublado allá arriba, por lo que dejamos para el día siguiente… Dedicamos el resto de la tarde a disfrutar del paisaje alpino. Nuestro primer contacto con la naturaleza austriaca nos estaba enamorando.
La cascada de Mutterberg y más arriba la garganta (Mutterbergklamm) está al lado de la subida al glaciar de Stubai.
Estas son las vistas desde el puente hacia el valle:
A continuación, volviendo en dirección contraria, la cascada de Grawa (Grawawasserfall), con la casita inclinada.
La zona está muy preparada para el turismo; especialmente encontramos bastantes italianos. Existen varios remontes en los distintos pueblos, un rodelbahn (trineo de verano), piscinas, muchos senderos, actividades de parapente... Muchas casas del valle son casas de huéspedes o bien hoteles, con sus balcones bien adornados de flores.
La vida rural sigue activa aquí, además del turismo y la industria maderera, así que podemos ver en los bajos de las casas la madera amontonada, pilas de forraje, campesinos con un pequeño tractor...
Por último, dimos un paseo por Fulpmes mientras buscábamos algo para cenar. En el hotel nos habían recomendado su restaurante, “Pavillon”, que está cruzando la calle, pero no nos apetecía pizza, así que enfrente de la iglesia, con su correspondiente mini cementerio, y de la oficina de turismo, cenamos en el restaurante “Dorfkrug”, casa de huéspedes también, en Bahnstraβe 10, una fritattensuppe y gulaschsuppe para entrar en calor, un tris de pasta y un schnitzel, con sus kaiser correspondientes (43.50€). Por supuesto, no hubo hueco para postres (ni tarta Sacher). Y a dormir, que al día siguiente queríamos aprovechar el día.
DÍA 8. TOP OF TYROL.
Levantarse, abrir la ventana, húmeda del frío de la noche, sentir el fresco en la cara, esta imagen, el cencerro de las vacas a lo lejos… es indescriptible.
El plan para hoy era hacer la carretera panorámica del Groβglockner (Groβglockner Hochalpenstraβe) por la mañana y las cataratas de Krimml por la tarde, pero como ayer quedó colgado el Top of Tyrol… sacrificamos la carretera… ¡y vaya si valió la pena!
A las 7 estábamos desayunando. La familia Wurzer es amabilísima; Carmen, la hija, nos acompañó al comedor, nos indicó la mesa (en las servilletas, bordado, aparece el número de la habitación) y se interesó por nuestro sueño nocturno. El desayuno está servido en un pequeño buffete al que no le falta nada (fruta, distintos tipos de panes, cereales, huevos, mermeladas, mantequilla producida en la zona…).
Volvimos a recorrer el valle otra vez en dirección a Mutterberg. Hoy el día estaba bastante más despejado, según nos acercábamos al glaciar de Stubai.
Los tiques se compran a la derecha, por fuera, y una vez dentro, hay que subir unas rampas en espiral hasta el segundo piso para coger el teleférico. Nosotros escogimos la entrada completa (21.60€ cada uno), pero puede comprarse por tramos hasta las distintas estaciones. La tarjeta se mete en la máquina de código de barras y se enciende la luz verde del torno.
Desde la cabina vemos el caudal de agua que abre la garganta en la roca y nutre la cascada de Mutterberg.
La primera parada (unos 10’) es en la Mittelstation Fernau (2.300 m.); el personal marca la tarjeta y se sigue en la misma cabina; la segunda parada (otros 10’) es en la Bergstation Eisgrat (2.900 m.), donde hay que hacer cambio de teleférico.
Según ganamos altura vemos cómo la nieve va cubriéndolo todo y nos acercamos cada vez más a las montañas.
Por fin, llegamos, tras otros 10’, a Top of Tyrol bahn (3165 m.)
El top of Tyrol es una plataforma que parece que se derrama a 3210 metros sobre el Stubaital.
Sobresale nueve metros sobre la montaña y deja unas vistas blancas sobre los Alpes de Stubai, los del valle de Ötz y de los Dolomitas, ya en Italia.
Pensábamos que subiríamos solo a ver las vistas desde la construcción de acero...y aunque vimos nieve mientras subíamos no esperábamos… ¡poder caminar y tocar la nieve por primera vez! Esto es lo que encontramos, un paraíso blanco a nuestros pies que se perdía a lo lejos.
¡Hasta nos convertimos en los reyes del Tirol!
Después de esta experiencia, tomamos un chocolate caliente en el restaurante panorámico “Jochdole” (enfrente del trono) y, con gran pena, nos marchamos a nuestro siguiente destino. Le debemos una visita más larga a este valle, que nos cautivó con sus paisajes.
Unas dos horas y unos 135 kms. después, paramos en el paso de Gerlos (7.50€ de peaje) para ver los tres saltos de agua juntos
ya en pleno Parque Nacional de Hohe Tauern.
Una vez en Oberkrimml, dejamos el coche al borde de la carretera (hay aparcamientos de pago también). Lo primero que encontramos es el parque temático “Mundo mágico del agua” (hay entradas conjuntas para ambas cosas, que se compran en este parque), a la derecha. Dejando esto atrás y tras pasar varios puestos de souvenirs, restaurantes… están las taquillas, donde se compran las entradas (2€).
Las cataratas, que son las más grandes de Europa, se originan en el río Krimmler Ache, que recorre unos 20 kms antes de llegar a la salida del valle, donde están los tres saltos, con una caída de 380m. Al inferior se llega en unos 10 minutos.
Según nos acercamos, el ruido se hace cada vez más intenso, y puedes llegar a mojarte, de las fuertes salpicaduras del agua. Para subir a las otras dos, se recorre un camino lleno de curvas y pendientes...
...con muchos miradores y repleto de vegetación.
En nuestro caso, subimos hasta la segunda
porque los pies ya no nos daban para más y vimos la última desde lejos.
El recorrido completo abarca unos 4 kms y vale mucho la pena pasar el día aquí, o al menos, medio día. Nosotros estuvimos unas 4 horas.
Acabada la excursión, pusimos rumbo a Mittersill...
...donde teníamos nuestro hotel, “Landhotel Heitzmann”, en la Markplatz. Las habitaciones pueden ser de tipo alpino o modernas; nosotros reservamos una de este tipo con vistas al Hohe Tauern y fue todo un cierto.
Después de ducharnos, dimos un paseo por el pueblo, llegando hasta el río...
...y volvimos al hotel a cenar. Los 110€ incluían la estancia y media pensión (90 sin la cena). En el restaurante, con pinta de ser bastante caro, nos atendieron muy bien y se esforzaron por explicarnos el menú. Y ya a dormir. ¡Mañana más!
Después de desayunar en el buffete del hotel pusimos rumbo a esta fantástica zona que merece muchos días de dedicación.
Nuestra primera parada fue el pueblo de Gosau (120 km.)
y, a continuación, el lago Gosau
Al ser domingo y hacer un día espléndido, todos los aparcamientos cercanos al lago estaban llenos, así que tuvimos que aparcar bastante más lejos, en los primeros que se ven antes de llegar arriba, y subir a patita. Pasando el gasthof “Gosausee”, se accede. El Gosausee es un lugar idílico, un remanso de paz a los pies del macizo del Dachstein; en las montañas se ve el recorrido que ha hecho al agua del deshielo de los glaciares.
Puede bordearse sin ninguna dificultad...
...y subir también en el teleférico hasta Zwieselalm, a 1587 m.
...Y LA BELLEZA SE HIZO HALLSTTAT. Todo lo que habíamos oído sobre “el pueblo más bonito a orillas de un lago”, como decía Humboldt, se nos hizo poco.
No se puede acceder al pueblo con coche, por lo que puede dejarse en los aparcamientos que hay en la entrada del mismo, excepto los residentes y huéspedes.
Desde nuestro alojamiento (en la foto anterior, la 2ª casita amarilla, con árbol a la izquierda), “Pension Hallberg”,
nos habían indicado que podíamos obtener una tarjeta en la tienda “Souvenir Getränke” para pasar la barrera con el coche (se encuentra pasando esta a la izquierda), así que sorteando a los muchos paseantes por la Seestrasse, llegamos en unos minutos al hotel, enfrente de la oficina de turismo y del Museo de Hallsttat (algunos de los hallazgos arqueológicos de la cultura celta -800-400 a.C.- que dan nombre a la “civilización Hallsttat” están aquí).
El matrimonio Winkelmann nos atendió a pesar de ser la una (en la web especificaba que se atendía a partir de las 3); tienen una tienda de antigüedades en la planta baja y en la de arriba, donde están las habitaciones y apartamentos, hay unas vitrinas con múltiples objetos de la época de la 2ª Guerra Mundial que el hermano de Gerda fue sacando del lago. Además, hay frutas, galletas y té para los huéspedes (gratuito). Nuestra habitación, la número 4, era pequeñita (75€), con menaje de cocina (platos, vasos, cubiertos y jarra para calentar agua), pero muy coqueta y con unas vistas fabulosas al lago.
Hallstatt no tiene nada de particular: es un pueblo pequeño, muy bien cuidado hasta el último detalle (por ejemplo, las parabólicas pintadas de color madera para disimularlas en las fachadas), pocas calles, su lago y sus casitas con flores…
... sus montañas al fondo
… tiene algo que no se puede describir, pero que da una sensación de plenitud y felicidad…
Puesto que era hora de comer, cogimos el funicular, el que lleva a la mina de sal (hay entrada combinada), para ver el pueblo desde arriba...
...desde Rudolfsturm. Allí comimos, en Baltasar Rudolfsturm, unos embutidos y quesos austriacos con un wok de verduras y carne con dos Zipfer y café (45€). Lo mejor son las vistas desde la terraza, tanto sobre Hallsttat como sobre el pueblo de enfrente, Obertraun...
...al que llega el tren y que conecta mediante barco con Hallsttat.
Es muy importante aprovechar la luz para hacer las fotos, pues a media tarde, en agosto, el sol da en Obertraun y Hallsttat queda un poco más “a oscuras”. Alquilamos una barquita (una hora, 16€) y nos entretuvimos bastante recorriendo el lago y acercándonos a las dos orillas.
Aquí se ven las dos iglesias que tiene el pueblo, la católica Pfarrkirche, en cuyo cementerio está la Beinhaus, capilla donde se guardan las famosas calaveras con nombre, fecha y causa de la muerte, y la neogótica protestante, cerca del ayuntamiento.
Después recorrimos el pueblo, encontramos en la calle principal la fuente en la que, dicen, bebieron agua Sissí y Francisco José,
subimos a la Pfarrkirche, pasamos por la Markplatz...
...y llegamos hasta el sitio desde el que está sacada la típica estampa del pueblo...
...nada que ver con la que hicimos al día siguiente con buena luz.
Mientras veíamos anochecer, dimos cuenta de unas buenas cervezas en una terraza con vistas al lago. Nos acostamos con esta imagen.
DÍA 10. FIN DEL SUEÑO Y VUELTA A LA CIVILIZACIÓN.
A las siete estábamos ya en la calle; acompañamos al hermano de Gerda a dar de comer a los cisnes (lo viene haciendo hace años) y volvimos a recorrer el pueblo, exprimiendo los últimos segundos que nos quedaban aquí. ¡Si pudiéramos detener el tiempo!
El lago con luz cambia mucho...
¡Ni comparación con la sacada la tarde anterior!
Con gran tristeza nos despedimos de la simpática Gerda y nos alejamos del paraíso dirección a Salzburgo.
Paramos en St. Gilgen, otro de los pueblos de la zona de los lagos...
...que da al Wolfgangsee. Hay barcos que conectan St. Gilgen y St. Wolfgang.
Habíamos leído que era muy turístico, pues es un centro vacacional, y que esto le hacía perder su encanto, pero no nos lo pareció.
También hay un teleférico, pero había mucha cola, así que… para la próxima.
Con el alma en un puño volvimos a Salzburgo, devolvimos el coche y cogimos el tren de vuelta a Viena.
Tirol Austriaco: Naturaleza y Senderismo16 días recorriendo la zona del Tirol y Salzburgo en Austria y algo de Múnich...⭐ Puntos 5.00 (3 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 75
Foro Alemania, Austria, Suiza: Viajes por Europa Central: Alemania, Austria, Suiza... Consejos e información sobre Viena, Munich, Berlin, Alpes, Tirol.
Buenas, ya estoy de vuelta de mi viaje de austria. Todo ha salido a la perfección. Hemos tenido un tiempo espectacular y hemos disfrutado de un país maravilloso.
He seguido el plan que tenía y solamente cambiaría lienz, que para mi gusto, no le he encontrado lo que sí tienen otras ciudades o pueblos.
Me quedo sin duda con salzburgo, hallsat y alpbach,que decidí acercarme y ha sido un descubrimiento. No dudéis en pasaros porque es una barbaridad con ese entorno.
Buenas, a mitad de septiembre estaré un fin de semana en Klagenfurt. Estaba pensando en pasar un día por la ciudad y lago y otro día para una excursión fuera. Había pensado Graz, ¿Alguna recomendación? No he encontrado coche de alquiler así que sería con transporte público. Muchas gracias.
javiky13 Dr. Livingstone 27-02-2012 Mensajes: 7020
Buenas, a mitad de septiembre estaré un fin de semana en Klagenfurt. Estaba pensando en pasar un día por la ciudad y lago y otro día para una excursión fuera. Había pensado Graz, ¿Alguna recomendación? No he encontrado coche de alquiler así que sería con transporte público. Muchas gracias.
Graz a mi me sorprendio mucho, no me esperaba mucho de una ciudad que pensé para pasar un día entre Eslovenia y Viena (avión de vuelta), pero la sorpresa de la ciudad muy agradable.
Buenas, a mitad de septiembre estaré un fin de semana en Klagenfurt. Estaba pensando en pasar un día por la ciudad y lago y otro día para una excursión fuera. Había pensado Graz, ¿Alguna recomendación? No he encontrado coche de alquiler así que sería con transporte público. Muchas gracias.
Graz a mi me sorprendio mucho, no me esperaba mucho de una ciudad que pensé para pasar un día entre Eslovenia y Viena (avión de vuelta), pero la sorpresa de la ciudad muy agradable.