Aprovechamos el último tren de cercanías que sale a las 12,05, llegamos a Barajas alrededor de la 1,45 h. El aeropuerto está muy tranquilo. Es la primera vez que vamos a pasar la noche en un aeropuerto, la zona del control de seguridad est...
Aprovechamos el último tren de cercanías que sale a las 12,05, llegamos a Barajas alrededor de la 1,45 h.
El aeropuerto está muy tranquilo. Es la primera vez que vamos a pasar la noche en un aeropuerto, la zona del control de seguridad está desierta, decidimos pasar, llevamos unos sándwiches en el equipaje de mano, unos frutos secos y unos pastelitos sellados al vacio, el día va será muy largo y nuestro presupuesto muy justo, también es la primera vez que llevamos comida en el equipaje y entramos en el control con cierto temor a que nos llamen la atención por ello. Cierto es que entre las sustancias prohibidas, no se hace mención alguna a la comida; pasamos sin ningún problema.
Afortunadamente, no me han hecho quitarme las botas, aunque estoy seguro de que a la vuelta, en el aeropuerto de Bérgamo, me las harán quitar.
Nos reimos porque en el monitor del escáner se ha quedado impresa la imagen de nuestros sándwiches en la que se adivina el color verde de la lechuga y el amarillo del queso cheddar, contrastando con el blanco del pan de molde sin corteza; Mary se muere de vergüenza, porque esa imagen se quedará ahí ,durante unos interminables minutos, congelada para la posteridad, ante la mirada de indeferencia del encargado del escáner.
Como nos temíamos, la cafetería parece cerrada, un operario se afana en fregar el suelo, y al acercarnos, nos grita: ¡closed!
Nos apetece enormemente tomarnos un café, la noche será muy larga, el vuelo sale a las 08,00 h. y son las 02,00 h. Decidimos hacer una batida, para encontrar alguna máquina expendedora de café, sólo encontramos de agua, refrescos y snacks. Parece increíble que en un aeropuerto como Barajas no haya máquinas con bebidas calientes, hoy día las encuentras hasta en las zonas de espera de muchos talleres, tiendas, hospitales... preguntamos a una operaria del servicio de limpieza y nos dice que ella no ha visto ninguna. Contrariados nos dirigimos a las zonas de embarque, hay muchos asientos libres, aunque ya vemos viajeros tumbados decididos a pasar el resto de la noche lo más cómodo posible. Algunos sentados, se entretienen como pueden jugando con sus teléfonos, hablando con sus familiares o amigos, fumando un cigarrillo en la zona específica para ello, otros más profesionales están tumbados con su manta, su almohada cervical, descalzos...
Son las 04,00 h. Mary, usando su mochila como almohada, se ha quitado los zapatos y se ha echado un sueñecito, yo he cogido un carro para las maletas a modo de mesita para estirar las piernas, no tengo sueño, el tiempo pasa muy despacio.
04,15 h. poco a poco van llegando nuevos viajeros a las zonas de embarque, y el aeropuerto empieza a cobrar vida. Vemos un grupo de gente mayor, muy activos, uno de ellos porta en su mano un vaso de plástico en el que adivino ¡café!, hablan entre ellos y decido seguir a una pareja que parece ser se dirigen a conseguir el preciado botín; cruzamos varios pasillos, zona vip, aseos, servicio de guardería, y al fondo ¡ voilà! una máquina expendedora de café.
Reconfortados y con el cuerpo más a tono, nos dirigimos a nuestra puerta de embarque, ya funcionan los paneles, vuelo de Ryanair a Bérgamo, puerta 14, vamos hacia allá, son las 05,00 h, y los viajeros ya deambulan de un lado a otro, buscando sus puertas de embarque. Hay muchos vuelos con salida a las 06,00 h. Los más audaces ya están a las 5,15 h. en fila, para ser los primeros en coger asiento. Nosotros esperamos sentados.
05,30 h. Revuelo, en el mostrador de Ryanair, ya hay dos empleados, los viajeros sentados, como un resorte nos levantamos hacia la fila, en la que ya hay decenas de viajeros con sus tarjetas de embarque en mano. Puntualidad absoluta, vamos pasando uno a uno y nos acomodamos. El vuelo está casi completo, aun así, el asiento que tenemos al lado está libre y eso nos permite usarlo para dejar nuestras chaquetas.
Supongo que habreis pillado una buena oferta de vuelos. Es muy buena idea, si se ajustan los horarios, hacer estos viajes relámpago. Aunque no entiendo muy bien, porque vais en tren a Barajas y no en coche, con lo que os hubierais evitado la noche en el aeropuerto.
Saludos-
JE,JE increible pero cierto ..lo unico que no te envidio es la noche en el aeropuerto y el chaparron..lo demas todooo ..te dejo mis estrellitas y un saludin.
Venecia. Una ruta cultural y de leyendaUna ruta turístico-cultural clásica por Venecia, salpicada de leyendas populares de los...⭐ Puntos 4.80 (230 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 249
Hola
Tengo comprados los billetes para ir de Madrid a Nápoles y vuelta desde Roma a Madrid (salían bien de precio )
Llegaremos a Nápoles el 15 de agosto por la noche y nos volvemos desde Roma el 22 por la tarde.
Teníamos claro que queríamos estar un día en Nápoles, y luego Pompeya otro día (con o sin Vesuvio) y algún día en Roma (que ya hemos estado).
Nuestra duda era si pasar por la costa amalfitana un día, o si estar más tranquilamente sólo entre Nápoles y Roma.
Nos comentaron que hay un ferry desde Nápoles y a lo mejor podemos ver la costa desde el ferry, y luego hacer... Leer más ...
Para ir de Napoles a Pompeya + Vesubio, podeis ir en tren hasta Pompeya y autobus hasta el Vesubio.
Para ir de Ravello a Roma, cogeria un bus hasta Sorrento y allí el tren hasta Napoles, para coger allí el tren hasta Roma.
Saludos
Salodari Moderador de Diarios 03-04-2009 Mensajes: 24591
@lourdesgafo, una vez resuelvas las dudas principales, te aconsejo que te pases por el subforo de cada ciudad, ya que hay mucha información organizada por temas de tu interés:
Hola, @lourdesgafo . Te contesto en este post Amalfi desde Nápoles en ferry directo - Ravello y eventos a la parte del trayecto entre Nápoles y Amalfi, con visita a Ravello. Como te indican, mejor centralizar cada información en su hilo, para que resulte más fácil de encontrar