Hoy el el último día de nuestro viaje por el noreste de Italia. Por la mañana callejearemos un poco por Venecia y por la tarde cogeremos el vuelo de Iberia de vuelta a casa.
Simplemente, me limito a dejar aquí otras vistas de Venecia que tomamos esta mañana.

Plaza de S. Marcos

Gran Canal de Venecia





Callejeando por Venecia
Tenemos el vuelo de vuelta a las 19:50, por lo que después de comer recogemos nuestras cosas del hotel y vamos a Piazzale Roma para coger el bus nº 5 de vuelta al aeropuerto.
INCIDENCIA CON IBERIA
Nada más facturar las maletas, se anuncia en las pantallas que nuestro vuelo va a sufrir un retraso. La nueva hora de salida son las 21:36. ¡Vaya rollo! Casi dos horas más.
Pasa el tiempo sin que abran el embarque. Por fin, a las 21:35, cuando ya teníamos que estar casi despegando, avisan por megafonía que se inicia el embarque de nuestro vuelo y todo el mundo forma filas, pero esto no se mueve.
Pasa más tiempo… Nadie informa, nadie sabe nada… Consultamos la aplicación Flightradar24 (¡me encanta esta aplicación!) y vemos que el avión que tiene que venir de Madrid a Venecia, en el que montaremos nosotros, acaba de despegar de Madrid. ¿Para qué nos dicen que se inicia el embarque, si el avión ni siquiera había despegado de Madrid?
Sigue pasando tiempo, hasta que, en torno a las 11 de la noche, nos informan de que se ha cancelado nuestro vuelo. Sin más explicaciones. Nos indican que pasemos por las cintas de recogida de maletas para recuperar los equipajes que habíamos facturado, y que nos dirijamos a una pequeña oficina, donde nos darán unos vales para acomodación en un hotel cercano para esta noche. Se programa el nuevo vuelo para las 9:00 de la mañana siguiente.
¡¡Qué tremenda faena!! Nosotros tres nos teníamos que incorporar al trabajo mañana mismo.
Se monta una enorme cola en la oficina para la adjudicación de hotel. Allí estamos al menos dos horas de pie hasta que despachan a los 250 pasajeros. Además del ticket para el hotel, nos dan un vale de 20 € por persona para canjear en la tienda del aeropuerto para que podamos cenar algo (tampoco dan para mucho 20 € en una tienda de aeropuerto). Los primeros de la cola aún consiguen comprar algo decente pero, a medida que va avanzando la cola, va quedando cada vez menos stock y tenemos que malgastar el vale en galletitas, chocolatinas y patatas fritas.
A las 2:15 de la madrugada llegamos a la habitación que nos han dado en un hotel cercano, a donde nos han traído en autocares. Nos informan de que pasarán a recogernos a las 6:00 para llevarnos de vuelta al aeropuerto, pero que el desayuno del hotel no abre hasta las 6:30, por lo que nos quedaremos también sin desayunar.
