La laguna glaciar de Jokulsárlón. Es un lugar realmente precioso.
A un lado tienes la playa de arena negra, con pequeñas piedras grises y salpicada de Icebergs. Algunos estaban flotando en el mar, navegando hacia la playa, otros ya había encallado en la arena.
Los Icebergs de la playa me han entusiasmado. Unos apenas me llegaban a la altura de la rodilla, y otros medían más de dos metros y tenían un gran tamaño.
En este lugar hacía bastante viento, ya que se encuentra junto al océano y no hay nada que lo pare. Esto ha hecho que las gotas de agua que desprendían los Icebergs me hayan empapado al acercarme, pero ha merecido la pena. Las formas del agua congelada parecen cristales tallados. Relamente me ha encantado esta playa.

En esta laguna había muchísimo hielo también. Por 25 euros me he subido en el barco anfibio. A lo lejos he podido ver una foca asomando la cabeza bajo el agua.
Me ha sorprendido el color azul del agua.
En Islandia estoy descubriendo tonalidades de colores que nunca antes había podido ni imaginar. Contrastes entre el color blanco del hielo, las arenas volcánicas negras y los colores azules tan llamativos.
