Todo preparado para nuestro viaje, la maleta está preparada, la bateria de las camara cargada, nuestros pasaportes deseosos de ser sellados y nosotros mismos con ilusion y ganas de conocer USA.
El primer día fue muy duro, saliamos a las 3 de la mañana desde Gran Canaria hacia Madrid, temerosos de que nos encontrariamos en la T4 preferimos estar en Madrid varias horas antes por lo que pudiera pasar, al final no paso nada.
En el mostrador de facturación de Delta empezamos a entender que es la seguridad para los americanos, montaje de una minizona de seguridad y primeros cuestionarios, a todo que si y que somos niñlos buenos, pasaporte, facturacion y padentro.
Como compañia Delta no es nada del otro mundo, pero tampoco es mala, también es cierto que a mi todos los aviones me resultan incomdos, a ver si de una vez por todas me hago rico y puedo empezar a volar en primera clase.
Durante el vuelo nos ponen 3 péliculas que hacen de esto una cosa mas amena, la cómida estaba bastante buena, pero lo mejor fue cuando en mitad del vuelo reparten unos helados Haggen Datz que fue una delicia, si soy un goloso,.
Finalmente llegamos con 1 hora de adelanto a nuestro primer punto, la ciudad de Nueva York, la gran manzana. Lo primero la temida cola de inmigración, la verdad es que no fue para tanto, paso rápido y el agente de seguridad muy amable intentando hablarnos en spanglish.
A la salida nos esperaba uno de los Shuttle bus que teniamos contratados antes de salir, entrar en Manhattan es algo increible, el chofer nos contaba historias y nos intentaba vender tickets para excursiones o para algun espectáculo de Broadway, pero nosotros la verdad es que no le haciamos mucho caso, habia muchas cosas que ver a nuestro alrededor, y todo nos sonaba de algo, todo lo conociamos y todo era nuevo.
Despues de descargar las maletas en casa de Jose War (esta es otra historia), hicimos la primera toma de contacto con la ciudad. Nos alojabamos en la calle 23, entre la octava y la novena. Ese dia la octava avenida estaba cortada por un mercadillo, asi que lo recorrimos. Despues fuimos al metro y tras comprar ticket para toda la semana fuimos a riverside. Habiamos comprado unas entradas por EBAY para ver un partido de NFL y teniamos que ir a recogerlas a casa de una amiga que vivia en esta zona, asi que después aprovechamos para hacer una visita.
Por el Riverside paseamos un rato, nos paramos a ver jugar al basket en un Playgraound, juguetear un grupo de ardillas y tener unas bonitas vistas de New Jersey.

A la vuelta paramos en un restaurante Thailandes a cenar, los precios en los restaurantes no están mal, incluso mas baratos que muchos de aqui, eso si lo de que tengas que dar propina si o si como que no me gusto mucho, pero bueno todo son costumbres. Tras la cena a dormir que estabamos cansados.