Pues llegamos al final de nuestra estancia en la gran manzana. Nuevamente nos dividimos pues a Rodri y a mi nos hace ilusión ver el Madison, y nuestras respectivas pues la verdad es que nada, asi que vamos dirección a la casa de los Knicks, compramos nuestras entradas y entramos en uno de los pabellones mas míticos de la historia, me autoprometo que la proxima vez que entre por esas puertas será para ir a ver un partido de la NBA.
La visita comienza en un teatro pequeño separado de la cancha principal donde se celebran actos, conciertos y eventos especiales (como el inicio de una nueva temporada del programa de Ophra), despues se visita la zona VIP, los palcos, las gradas y los vestuarios, todo ello con una agradable guia que nos comenta un poco de la historia del Madison o eso creemos, nuestro ingles no da para mas.
En la cancha se estaba montando el escenario para un concierto esa misma noche, Interpol era el grupo al cual no conozco, asi que no nos dejaron bajar, una pena. Los vestuarios me parecieron pequeños para ser el Madison, yo visite los del Palau Blaugrana y me parecieron mejor preparados, pero en general la visita estuvo bien.

Cuando salimos vamos a Times Square a hacer unas compras en una tienda de deportes, entre las camisetas de NFL, Beisbol y NBA veo una de la selección española de futbol, la saco para verla y es la peor imitación que he podido ver en la vida, no solo por lo cutre que era y la tela esa de algodon que no hay quien se ponga, es que además la bandera española la tenian al reves (amarillo rojo amarillo), estos americanos son capaces de lo mejor y de lo peor (alguien la compraria?), tras estas compras vamos al Soho que es donde hemos quedado con las niñas. Es una zona que no disfrute casi nada, pero que me parece muy autentica.

En el Soho encontramos tiendas bastante interesantes para comprar ropa, zapatos y cosas varias y la verdad es que estaba bastante bien de precio, bajando llegamos hasta chinatown. De Chinatown decir que es un gran mercadillo en el que todo el mundo te ofrece Relojes y bolsos de imitacion, todo con mucho secretismo y mas estos dias que era San Genaro y habia mucha policia por la zona. Finalmente compramos unos relojes y algún bolso, eso si antes hubo que regatear, esperar a que trajeran imitaciones buenas y demas, nos fastidió que no nos llevaran a trastiendas o por callejones como tanto habiamos leido, pero creo que era por tanta policia como habia.
Dentro del propio Chinatown esta Little Italy, aunque también podríamos llamarla Very Little Italy, por que Chinatown se la está comiendo. En la entrada del barrio hay una comisaria enorme que me parece espectacular comparada con las comisarias de aqui.

El barrio estaba de fiestas, lo que le daba un toque mas divertido, pero tambien estaban todos los locales a tope y mas caros de lo normal, asi que no entramos a comer en ninguno de ellos, mientras caminamos de una de las casas sale un imitador de Frank Sinatra y con "New York New York" nos tiene a todos ahi mirandolo, despues nos invita a entrar en su restaurante.

La verdad es que nos quedamos con las ganas de tomarnos unas pizzas, pero como esto es nueva york no ibamos a tener problemas, y si no es en very little Italy es al lado de nuestro pisito, asi que nos vamos a la esquina a una típica pizzeria de estas de porciones, que cada porción pesa mas que cualquier pizza de aqui, pues las pizzas estaban de escandalo, muy buenas y a precios muy baratos. Pues con este sabor a pizza americana nos despedimos de New York, una ciudad increible a la que pienso regresar si o si, pero ahora nuestros cuerpos nos pide otra cosa, y esa cosa esta en la Costa Oeste.